La Verdad

La quema de siete coches en tres meses alarma en Pozo Estrecho

Interior del coche que ardió el pasado 27 de febrero en la calle Mirlo de Pozo Estrecho.
Interior del coche que ardió el pasado 27 de febrero en la calle Mirlo de Pozo Estrecho. / CEDIDA
  • Los vecinos culpan de la situación a una banda con miembros menores de edad y exigen más policías locales en el destacamento del pueblo

Actúan de madrugada, en calles alejadas del centro y en grupo. Fuerzan la cerradura, cogen lo que encuentran de valor, rocían el coche con gasolina y le prenden fuego. Un grupo de vándalos mantiene en alerta a los vecinos de la diputación de Pozo Estrecho, porque en apenas tres meses ya han quemado siete coches, el último de ellos el pasado sábado de madrugada, en la calle Gorrión.

Sobre las dos y cuarto de la mañana, dos encapuchados abrieron un coche y al ver que no tenía nada de valor lo rociaron de gasolina y le prendieron fuego. El ruido alertó a los vecinos, que salieron a la calle y los sorprendieron. El dueño del vehículo, según indicaron fuentes vecinales a este diario, sacó un extintor y evitó que ardiera por completo.

Ése fue el séptimo coche incendiado desde que a mediados de enero, unos vándalos actuaron por primera vez. Eran dos coches y estaban estacionados en la calle Anade, muy cerca del que ardieron el pasado sábado. Las llamas arrasaron un vehículo y afectaron a otro que estaba aparcado al lado. El humo también dañó la fachada de una vivienda colindante.

«Quedó inservible»

Otro de los altercados ocurrió el pasado 27 de febrero, también sábado de madrugada, esta vez en la calle Mirlo, muy cerca de las dos anteriores. «Menos mal que tengo el seguro contra incendios, porque quedó inservible», comentó la dueña del coche, un Renault Scenic, Helena Solana. Los ladrones rompieron la cerradura del conductor y tras rebuscar en la guantera y el resto del vehículo lo quemaron.

A estos sucesos hay que añadir, según fuentes vecinales, la quema de varios contenedores y el robo en, al menos, una veintena de coches, de donde los ladrones se llevan teléfonos móviles, tabletas y radiocasetes.

Los vecinos están ya hartos de que se repitan actos vandálicos casi todas las semanas, a pesar de que en el pueblo hay un destacamento de la Policía Local. Precisamente, la directiva de la Asociación de Vecinos mantuvo una reunión hace unas semanas con el concejal de Seguridad, Mariano García, y con el coordinador municipal de Seguridad, Juan Antonio Calabria. En el encuentro, los galileos exigieron ampliar la dotación policial para frenar la escalada de delincuencia.

«El Ayuntamiento debe tomar cartas en el asunto cuanto antes. No puede ser que cada quince días nos tengamos que encontrar un coche quemado en nuestras calles», explicó la presidenta de la Asociación de Vecinos de Pozo Estrecho, Sonia Montoya.