La Verdad

Caravaca Jubilar

La obra del apeadero de autobuses para el Jubileo arranca con plazos apurados

El director de Carreteras, segundo por derecha, ayer, en su visita
El director de Carreteras, segundo por derecha, ayer, en su visita / CARM
  • El proyecto incluye movimiento de tierras, construcción de muros de contención e instalación de servicios

Las obras para la construcción de un apeadero en Caravaca con tres paradas de autobús se iniciaron en la mañana de ayer. El proyecto, financiado por la Consejería de Fomento e Infraestructuras y el Ayuntamiento, tiene un plazo previsto de ejecución de dos meses, pero ambas administraciones van a coordinar las fases para que se puedan agilizar al máximo y que el apeadero esté dispuesto en las primeras semanas del próximo mes de enero.

Con estas tres paradas para autobuses se pretende facilitar el uso del transporte público por parte de los grupos de peregrinos que lleguen con motivo del Año Jubilar 2017. Se construirá en el antiguo solar de los peones camineros, en la avenida de los Andenes, que pasó a ser propiedad municipal gracias a un intercambio con la Consejería. El director general de Carreteras, José Antonio Fernández Lladó, acompañado por el concejal de Urbanismo y Obras, Enrique Fuentes, visitó los trabajos iniciales que ya se están ejecutando.

Fernández Lladó señaló que las obras se realizan para «hacer mucho más fácil y accesible la llegada de los peregrinos». El director general subrayó que es «muy importante que las obras se ejecuten con plena agilidad por ambas administraciones para que los visitantes puedan disfrutar cuanto antes de mejores infraestructuras».

A esta céntrica zona tienen conexión ordinaria autobuses de las líneas interurbanas que unen Caravaca con los municipios de Murcia, Cieza, Cehegín y Lorca, si bien se podrían ver incrementadas las frecuencias con motivo de este evento. Las obras, con un presupuesto global de más de 108.000 euros (70.000 de la Consejería y 48.000 del Ayuntamiento), constan de tres fases.

La primera fase consiste en la demolición y movimientos de tierra, construcción de muros de contención y cerramientos; con la finalidad de ampliar la zona de las paradas sin disminuir la dedicada al paso de peatones y aceras. Después, se repondrán los servicios de alumbrado, alcantarillado, etc. Y se concluirá con la remodelación del pavimento para adecuarlo como apeaderos.