Una burbuja de sobreproducción provoca un desplome de precios de las hortalizas

Unos jornaleros plantan lechugas en una finca del Campo de Cartagena, ayer./Antonio Gil / AGM
Unos jornaleros plantan lechugas en una finca del Campo de Cartagena, ayer. / Antonio Gil / AGM

La incertidumbre por el agua en Murcia hace que crezcan los cultivos en otras zonas de España, y fomenta la especulación en los mercados

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Los productores de lechuga, brócoli, alcachofa, y ahora pimiento, llevan tres meses con los precios por los suelos, en muchos casos por debajo de los costes. El sector hortícola está sumido en una burbuja que tiene su origen precisamente en la falta de agua: se ha generado una sobreproducción por un efecto bumerán, ya que se ha plantado más en otras zonas de España para suplir la merma de cultivos en la Región de Murcia. El presidente de Proexport, Juan Marín, habla abiertamente de «especuladores» que han pretendido cubrir el hueco de producción del Levante, provocando un importante desajuste en los mercados, del que ahora tratan de recuperarse.

Con una fuerte deslocalización, que en algunos productos llega al 30%; con un 10% de nuevos actores que irrumpen en el mercado y que tratan de vender como sea; y con precios por debajo de coste (crear una lechuga cuesta entre 16 y 17 céntimos), el sector se enfrenta a un escenario inédito.

18
céntimos se paga por una lechuga, que cuesta 17 céntimos producirla.
85
céntimos es el precio de una pieza en el supermercado. El corte para cuarta gama sale a 45 el kilo.

Empresas en dificultades

«Algunas empresas lo pueden pasar muy mal. En los últimos meses se ha plantado mucho en otras zonas, donde no era habitual, dentro y fuera de la cuenca del Segura, provocando una brutal bajada de precios. Estamos sufriendo más que otros años, sobre todo en la venta en fresco, donde la pieza de lechuga está a 18 céntimos salida del campo, lo cual es una auténtica ruina», manifestó el gerente de una cooperativa del Campo de Cartagena. La venta industrial, el envasado de cuarta gama, resiste mejor.

Existe la paradoja de que crece la producción a nivel nacional mientras se reclama agua en Murcia

Justo cuando empieza a llegar el agua del Trasvase, después de diez meses con el canal cerrado, los productores de la cuenca del Segura tienen que lidiar ahora con el hundimiento de los precios. A nivel nacional, se ha producido tanto o más que el año pasado por miedo a perder clientes, a la deslocalización de cultivos y a la falta de planificación y regulación. «Han entrado nuevos actores en el mercado, cada vez hay más gente vendiendo, pero son menos los operadores que compran», señaló el representante de una de las grandes empresas de Águilas. Destaca que el problema no es nuevo, sino que llevan año y medio soportando precios muy baratos, aunque el problema se ha agudizado en la última campaña.

Todos van buscando el agua. Se ha producido una paradoja: pese al grave problema del agua que existe en la cuenca del Segura, se está produciendo más que otros años a nivel nacional, lo cual atribuyen a la distorsión que existe en el sector. La falta de agua que se sufre en el Campo de Cartagena es real, pero se ha cultivado más en otras zonas pensando que aquí faltan caudales, insisten.

Así ha sido en la parte norte de la cuenca del Segura, y también en Ciudad Real, Albacete, Madrid, Cádiz, Tarragona, Navarra, Extremadura y zonas de Andalucía, ya sea por iniciativa de empresarios murcianos que tratan de mantener su programas y clientes, como de agricultores locales que pretenden dar salida a sus productos en el llamado 'mercado libre'. «Son de menor calidad, y venden deprisa y barato para hacer caja. Se trata de gente con tierras y agua, pero sin fondo de comercio y sin programas. Pensando que falta agua en Murcia han cultivado todo lo que han podido. En lugar de plantar 1.000, han puesto 2.000», indica Juan Marín. Cree que muchos 'espontáneos' abandonarán la próxima campaña.

Cambia el modelo

El presidente de Proexport señala que el mercado hortícola arrastra una crisis desde diciembre, de la que intenta reponerse a partir de este mes, cuando se estabilicen las producciones. «El desajuste se ha producido por la expectativa de la falta de agua. La campaña hortícola ha resultado muy complicada porque no se ha podido planificar bien. No necesitamos gente que especule para cubrir los huecos de la producción del Levante», recalcó. Frente al 'mercado libre' están los programas de las cooperativas y de las empresas consolidadas, recuerda Juan Marín.

No obstante, los profesionales del sector ya le han visto las orejas al lobo. Tienen que lidiar con la falta de agua y los bajos precios, y al mismo tiempo reconocen que el modelo está cambiando. Eso les obliga a modificar la forma de trabajar y operar. «Están pasando cosas muy raras y hay que pensar en mejorar la gestión. El sector no para de adaptarse a las circunstancias, sabe cultivar cada vez con menos agua, y superaremos este nuevo bache de caída de precios», apuntan los empresarios. Quien diversifica aguanta mejor, pero el que depende de un solo producto está con la soga al cuello.

El reto de la fruta de hueso

Después de la desastrosa campaña del año pasado, en la que se produjo un hundimiento de los precios, el sector de fruta de hueso y uva de mesa ha tomado todas las medidas para evitar que se repita aquel escenario. En diez días comenzará la campaña en varios municipios del centro de la Región y el presidente de Apoexpa, Joaquín Gómez, señala que la impresión «es buena». «Tenemos el campo prácticamente libre de competencia hasta el 10 de junio». El frío y las heladas han afectado las producciones de otros países. Apunta no obstante que siguen la turbulencias en los mercados.

El pimiento de Holanda y el melón de Andalucía

Los productores de pimiento y melón también se enfrentan a una situación complicada. La campaña está a punto de empezar en la Región de Murcia, pero en Almería se está estirando la producción de pimiento hasta abril y mayo, más de lo habitual porque la producción también ha crecido, lo cual provocará un solapamiento en los mercados. Por otra parte, Holanda es el país que mayor volumen maneja en Europa y vuelca su producción en verano. Es la que fija los precios, que suelen ser altos, lo cual favorece a los productos murcianos, que aprovechan además los dientes de sierra del pimiento holandés en el mercado. El melón tiene un panorama difícil, con una posible caída de los precios, ya que se ha incrementado la producción en varias zonas de Andalucía, pensando que iba a faltar agua en la cuenca del Segura. Y además, los andaluces han aprendido a hacerlo de los productores murcianos.

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