La 'bolsa' de 150 euros para libros llegará a más de 40.000 alumnos de Primaria

Imagen de un banco de libros de un colegio de Torre Pacheco. / Pablo Sánchez / AGM
Imagen de un banco de libros de un colegio de Torre Pacheco. / Pablo Sánchez / AGM

El nuevo sistema de préstamo, que irá extendiéndose al resto de cursos hasta 2021, se completa con becas convencionales para los niveles que se quedan fuera

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

El nuevo sistema de préstamo de libros de texto, que contempla la gratuidad total de los manuales para todos los estudiantes de enseñanza obligatoria en cuatro años, empezará a aplicarse el próximo curso. Hasta que todos los alumnos de la Región tengan acceso a los libros gratuitos, las aulas inician este año un periodo de transición durante el que los dos modelos, el nuevo de banco de libros y el actual, las becas tradicionales (por renta), se simultanearán. La Ley de Gratuidad de Libros de texto, que se publicará mañana sábado en el Boletín Oficial de la Región, marcará también los pormenores y plazos de desarrollo de la norma.

El próximo curso recibirán la ayuda para la compra de libros 42.412 estudiantes de tercero y cuarto curso de Primaria, todos los escolares de educación especial y aulas abiertas, y los de primer y segundo curso de Formación Profesional Básica. El resto de estudiantes que quedan de momento fuera del nuevo sistema sí tendrán acceso a las becas convencionales, que se reparten en función de la renta familiar, y que cubren a los hogares con muy pocos recursos. Esas becas para la compra de libros llegarán a otros 18.600 estudiantes de todos los cursos. Así, en total serán 61.012 estudiantes murcianos los que reciban asignaciones, de una u otra partida, para la compra de los libros de texto. El pasado curso los beneficiarios por las ayudas convencionales fueron en total 52.600 familias.

42.412
alumnos de tercero y cuarto de Primaria, de FP Básica y de educación especial y aulas abiertas tendrán derecho a libros gratuitos por el sistema de préstamo.
18.600
alumnos de todos los cursos y niveles recibirán becas convencionales por renta.
61.012
estudiantes en total tendrán ayuda en uno u otro formato el próximo curso.

Los alumnos que estrenen pues el nuevo sistema de banco de libros gratuitos sumarán 42.412. Las ayudas que reciban serán de distinta cuantía dependiendo de los niveles. Los escolares de tercero y cuarto de Primaria dispondrán de 150 euros. Aunque en un principio los grupos parlamentarios anunciaron, tras la aprobación de la ley en la Asamblea, que también los niños de primero y segundo de Primaria tendrían acceso a los bancos de libros, este año no será así, ya que precisamente los materiales de esos niveles no pueden reutilizarse (son cuadernillos en los que los escolares escriben) y tendrán que esperar a 2020 y 2021. Así, en septiembre tendrán derecho a las ayudas de la nueva ley, 150 euros por escolar, los de tercero y cuarto. Con ese dinero, calculan en la Consejería de Educación, podrán comprar cinco libros de las materias troncales (a 30 euros de media por volumen). La Administración pretende que los centros ajusten sus listas de libros obligatorios a ese presupuesto, y echen mano de otros recursos -manuales de elaboración propia de los docentes, internet...- para completar sus necesidades. Si el colegio excede el presupuesto fijado de 150 euros, serán las familias quienes tengan que hacer frente al sobrecoste. Los alumnos de FP Básica, la enseñanza diseñada por la Lomce para atajar el fracaso escolar, y que combina la formación académica con la enseñanza de un oficio, no llegaron a 5.000 el pasado curso. Recibirán una beca de 100 euros por estudiante para la compra de los libros, que, como en el caso de Primaria, serán propiedad de la Administración y tendrán que devolver al centro cuando acabe el curso.

Los alumnos de FP Básica también están incluidos para el próximo curso con 100 euros por estudiante

El presupuesto reservado para los estudiantes de Secundaria, que empezarán a tener acceso a las ayudas el año académico siguiente (2019-2020), será algo superior, en torno a los 200 euros, ya que los volúmenes de ese nivel son más caros.

El calendario de aplicación de la Ley de Gratuidad de Libros de Texto prevé que todos los estudiantes de enseñanzas obligatorias tengan acceso al material sin coste para sus familias en el curso 2021-2022. La aplicación será progresiva. En 2019, a los alumnos de tercero y cuarto de Primaria y a los de FP Básica se sumarán los de quinto y sexto de los colegios y los de primero de la ESO. En 2020 se incorporarán los estudiantes de segundo y tercero de Secundaria y los de primero de Primaria. Al año siguiente, el modelo de préstamo de libros alcanzará a los de cuarto de Secundaria y segundo de Primaria, contemplando así todos los cursos y niveles de educación obligatoria. A partir de entonces, el dinero se dedicará a ir reponiendo el material ya amortizado.

El sistema que ampara la ley se sustenta en el modelo de préstamo y bancos de libros, similar al que aplican otros países y al que Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana están desarrollado. Los manuales son propiedad de la Administración, que los presta a los colegios y estos a su vez los entregan a los alumnos para que los utilicen un curso. Superado el año académico, los estudiantes tendrán que devolver los libros al colegio o instituto para que sean reutilizados por otros estudiantes hasta que su deterioro aconseje reemplazarlos. Así, los alumnos están obligados «a hacer un uso responsable de los libros prestados y a reintegrarlos al centro en buen estado de conservación. Los estudiantes que pierdan o deterioren el material prestado de manera negligente estarán obligados a su reposición», concreta la Consejería de Educación, aunque no perderán definitivamente el derecho a la gratuidad.

La aplicación práctica de la compra y distribución de los libros entre los alumnos se concretará en las próximas semanas. Cada colegio e instituto podrá elegir la lista de materiales a utilizar, tanto impresos como digitales, y estos no podrán ser sustituidos durante un mínimo de cuatro cursos escolares, «salvo en situaciones excepcionales». La propiedad de los libros corresponderá a la Consejería de Educación, que los cederá a los colegios e institutos para que puedan prestarlos a los padres. En cada centro habrá una comisión dedicada a gestionar el banco de libros, que será la encargada de supervisar la entrega de los libros al banco. Así, cuando el sistema haya alcanzado a todos los estudiantes de enseñanzas obligatorias, solo se comprarán libros para los cursos que ya los han utilizado cuatro años, y se utilizarán los disponibles en los bancos de libros, que se irán dotando de acuerdo a las necesidades.

El responsable de cada centro organizará la recogida y catalogación de los libros y material curricular, y evaluará el buen estado de los libros que pueden ser reutilizados. Cuando complete el chequeo, realizará una valoración de los fondos necesarios para completar el banco de libros de acuerdo a las necesidades del curso siguiente. Tras casar las solicitudes entre al alumnado con las existencias disponibles en el banco, se distribuirán entre los estudiantes.

Campaña para que los chicos cuiden el material prestado

La buena conservación de los libros de texto es una premisa necesaria para que el material pueda ser reutilizado y los bancos estén surtidos. La ley contempla la realización de campañas de concienciación para que los alumnos se hagan responsables del estado de conservación de los volúmenes y los cuiden para que puedan ser reutilizados. El objetivo es alargar la vida de los libros, en la medida de lo posible, los cuatro años que deben mantenerse sin alteraciones ni cambios de editorial. La ley establece que los chicos están obligados a hacer «un uso adecuado y responsable de los libros de texto prestados, y a reintegrarlos al centro docente, en buen estado de conservación, cuando finalice el curso escolar».

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