Desarticulado un grupo criminal que saqueó 68 casas en pedanías de Murcia

Efectos intervenidos por la Policía Nacional a la banda de ladrones. / Policía Nacional

La Policía Nacional arresta a doce jóvenes, españoles y marroquíes de entre 20 y 29 años, que suman más de un centenar de detenciones

EFEMurcia

En solo una hora eran capaces de desvalijar simultáneamente tres viviendas de distintas pedanías de Murcia. La Policía Nacional ha detenido a doce jóvenes como presuntos autores de, al menos, 68 robos con fuerza en domicilio, en los que habrían utilizado el método de escalo y la fractura de rejas y ventanas. El grueso de los golpes se concentró al sur del municipio, aunque no solo en esa zona: San José de la Vega, Beniaján, Algezares, Santo Ángel, Los Garres, San Ginés, La Raya, Aljucer, Churra, Zarandona, Patiño y barrio del Progreso.

La Policía Nacional arrancó la investigación en julio de 2017, a raíz de una oleada de robos en casas. Los primeros datos llevaron a los agentes del Grupo de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Jefatura Superior a poner en la diana a un grupo criminal cuyos integrantes ya habían sido detenidos en numerosas ocasiones. De hecho, entre todos sumaban más de cien antecedentes, y uno de los sospechosos, con solo 25 años, había sido arrestado 22 veces por delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico.

Casi siempre buscaban domicilios cuyos propietarios eran personas de avanzada edad. Tras realizar la oportuna vigilancia y comprobar que los moradores no se encontraban dentro, trepaban por las fachadas para lograr acceder a las ventanas y balcones y forzaban rejas y ventanas. En ocasiones extraían los bombines. Los sospechosos tenían gran movilidad y eran capaces de dividirse en subgrupos para perpetrar robos simultáneos en varias pedanías. La banda tomaba medidas de seguridad, como emplear vehículos de gran cilindrada, registrados a su nombre o de amigos y familiares, y los cambiaban de forma asidua para tratar de evitar ser identificados.

Registros en ocho pisos

Cada uno aportaba a la red su especialidad, y los investigadores constataron que entre todos los implicados en la trama existía un claro reparto de tareas: unos cometían materialmente los robos, otros realizaban funciones de vigilancia, varios facilitaban información de posibles objetivos y algunos recibían los efectos sustraídos para su posterior venta o su traslado a Marruecos. En todos sus golpes su principal objetivo era robar pulseras, collares, anillos, relojes y pendientes, principalmente de oro, por la facilidad que tenían de convertir el género sustraído en dinero en metálico a través del mercado negro.

La vía de salida de los efectos robados era a través de los propios miembros de la organización, quienes se dedicaban a la venta de las joyas. Asimismo, contaban con receptadores de nacionalidad marroquí, quienes permanecían en los exteriores de los establecimientos de segunda mano de Murcia a la espera de realizar la transacción ilegal. Estos receptadores disponían de un gran entramado para transportar las joyas robadas a Marruecos. La forma en la que sacaban el género robado del país dificultaba su localización a las autoridades españolas.

Cuando la Policía Nacional recabó suficientes pruebas sobre la actividad delictiva de este grupo, llevó a cabo el registro de ocho domicilios de los arrestados, situados en la capital murciana y en las pedanías de Era Alta, Los Ramos, Santo Ángel, San Ginés y Los Dolores.

A muchos de los objetos robados les daban salida en Marruecos a través del mercado negro

Los registros permitieron recuperar una gran cantidad de joyas, cuatro vehículos de gran cilindrada (dos BMW y dos Volkswagen Golf), televisores, teléfonos móviles y aparatos electrónicos, así como instrumentos y útiles necesarios para el robo, como extractores de bombines, guantes, patas de cabra, llaves inglesas y otras herramientas. Además, en el registro realizado en la vivienda de la persona que ejercía de perista, se encontraron balanzas de precisión y líquidos empleados para determinar la calidad del oro y medidores de diamantes.

La última detención se produjo el pasado lunes, pero la Jefatura Superior indica que la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. De momento, han sido arrestados doce jóvenes, de entre 20 y 29 años. Nueve de ellos son españoles y tres, marroquíes.

La Policía Nacional está realizando las indagaciones oportunas con cada uno de los efectos intervenidos y, tras citar en dependencias policiales a diversas víctimas de los robos en vivienda, ya han procedido a la devolución de parte de los objetos a sus legítimos propietarios.

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