El temporal de viento provoca centenares de desperfectos en calles y el cierre del puerto

Árboles arrancados por el viento junto a un kiosko en Tentegorra, Cartagena./José María Rodríguez / AGM
Árboles arrancados por el viento junto a un kiosko en Tentegorra, Cartagena. / José María Rodríguez / AGM

El fuerte oleaje saca a la playa de La Azohía un calderón, deja a la flota pesquera en tierra y suspende la faena en los muelles

ANTONIO LÓPEZ / RUBÉN SERRANOCartagena

Árboles tumbados, ramas sobre coches, vallas destrozadas, quioscos dañados, edificios con desperfectos, contenedores en medio de la carretera y hasta un ejemplar de ballena calderón arrastrado por las olas a la playa de La Azohía. Fuertes rachas de viento de hasta 95 kilómetros por hora, fruto de la intensa borrasca ‘Ana’ -la primera que recibe nombre en España-, complicó andar ayer por la mañana por calles de la ciudad e impidió circular en coche por varias carreteras. Cartagena se llevó la peor parte de este temporal, que se dejó notar también en el resto de la Región pero con menos consecuencias que en la ciudad portuaria, donde efectivos de la Policía Local y de los Bomberos atendieron 150 emergencias hasta el mediodía, según el 112.

El viento obligó a las tres de la mañana a cerrar el tráfico marítimo, situación que se prolongó durante diez horas. Los buques amarrados tanto en los muelles de Santa Lucía como de Escombreras tuvieron que dejar de embarcar y desembarcar mercancías de madrugada, debido a olas de más de seis metros de altura.

El temporal impidió a los barcos de la Cofradía de Pescadores su salida a la mar. Una de las imágenes más sorprendentes se vio en la playa de La Azohía, frente al centro de buceo Rivemar, donde quedó varado un ejemplar macho adulto de calderón común, de más de cinco metros de longitud y unos dos mil kilos de peso, que llevaba días muerto. Personal técnico del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle de Murcia se hizo cargo de él.

Cortes de tráfico

Una de las primeras zonas afectadas fue la carretera de Molinos Marfagones, la RM-332. Allí, la caída de una palmera obligó a la Policía Local a cortar el tráfico en los dos carriles de circulación, hasta que fue retirada por operarios municipales. A las nueve de la mañana, los funcionarios también alertaron del peligro de derrumbe de un poste de luz, en la rotonda del colegio San Vicente de Paúl, junto a la rambla de Benipila.

Los vecinos del Ensanche amanecieron con las calles cubiertas por una capa de hojas y ramas, sobre todo, en la Avenida Reina Victoria, en la Alameda de San Antón y en el Paseo de Alfonso XIII. En estas dos últimas zonas tuvieron que intervenir los operarios por el derrumbe de otra palmera y un árbol, respectivamente.

Un accidente más grave, aunque sin heridos, ocurrió antes de mediodía en la calle Jorge Juan, a la altura del mesón El Galgo, donde dos vehículos quedaron parcialmente destrozados por otro árbol tumbado por la furia del viento. También sucedió lo mismo en la Alameda, donde otro turismo sufrió daños por la caída de una palmera.

Los barrios y diputaciones tampoco se escaparon de las fuertes rachas de viento. En el de la Concepción, el temporal arrancó dos árboles en la Plaza Adela García Moreno, provocó daños en las terrazas de algunos comercios y en el polideportivo y obligó a acordonar una zona de Pío XII. Además, la carretera de la Algameca tuvo que ser cortada al tráfico, sobre las once de la mañana, durante casi una hora, hasta que fue retirada una rama de grandes dimensiones que obstaculizaba la calzada.

Un ciprés en medio de la calle del Parque, en Canteras, también impidió el paso de vehículos hacia Tentegorra, donde los restos de ramas y hojas secas estaban esparcidos por la explanada del Parque Rafael de la Cerda. Dos pinos destrozaron el tejado y un par de mesas del quiosco que hay antes de la entrada. El viento, además, volcó una furgoneta aparcada en la Avenida José Luis Meseguer. En el campo de fútbol de Ciudad Jardín se derrumbó parte de la cubierta de una de las gradas y en el de Nueva Cartagena, una valla.

Desprendimientos de cornisas

En el casco antiguo, el despredimiento de cascotes obligó a acordonar zonas de las calles Real y Carlos III y del cruce de la calle Sor Francisca Armendáriz con San Diego. También se registraron incidencias por la caída de parte de una cornisa en la Calle del Carmen y de palmeras en el entorno del Palacio de Deportes, Eroski y en la Ronda Transversal. Además, varias de las vallas que delimitan el Monte Sacro también se vinieron abajo y la iglesia de los Padres Claretianos, ubicada en la calle Sagasta, fue cerrada para la revisión de su tejado.

En el centro comercial Cenit una de las puertas principales quedó destrozada. Las cristaleras cayeron sobre un expositor sin causar daños personales. En la Avenida Víctor Beltrí se derrumbó parte de un muro que obstaculizó la circulación, aunque no hizo falta cortarla.

Los edificios de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) también sufrieron daños. Las incidencias más destacables fueron el desprendimiento de una lámina de vidrio en el edificio anexo al Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM), en la Facultad de Ciencias de la Empresa, y la caída de la claraboya del edificio I+D+I, ubicado en el campus Muralla del Mar. Además, en el centro Social y Deportivo se desprendió una puerta y la zona ajardinada del campus Alfonso XIII tuvo que ser acordonada por la caída de ramas de ficus y jacarandas.

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