Hristo: «Estoy arrepentido desde el primer momento»

El letrado Pablo Ruiz Palacios, el búlgaro Hristo I.K. y el abogado Jorge Novella, ayer, saliendo de la cárcel de Sangonera. / Vicente Vicéns / AGM

Nada más salir de la cárcel, el portero pide disculpas al joven de Alcantarilla a quien causó graves lesiones de un puñetazo

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Justo cuando se cumplían quince meses y un día de su ingreso en prisión, Hristo I. K. volvió ayer a recuperar su libertad con un primer objetivo en mente: «Tengo ganas de ver a mi mujer y a mis dos hijos». El reloj marcaba las seis y media en punto en el momento en el que se abrió la valla perimetral de la cárcel de Sangonera la Verde. «¡Hristo, espero que te vaya todo bien!», le gritó un empleado del penal a este búlgaro, de 42 años, supuesto autor de un brutal puñetazo en el rostro a un cliente del pub 609 de Murcia, Andrés Martínez, el cual sufrió lesiones muy graves al desplomarse y golpearse en la cabeza contra el suelo. «Me alegro un montón de que el chaval se haya recuperado bien», aseguró a las puertas del recinto penitenciario, visiblemente nervioso, a la espera de que llegase a recogerlo su mujer.

«Estoy arrepentido desde el primer momento; lo he dicho tanto en la primera como en la segunda declaración, y también mandé una carta a la familia», añadió Hristo. Incluso llegó a enviarle «un saludo muy fuerte» a Andrés, al tiempo que le felicitó por su paternidad y le pidió que «siga con su vida como antes». En los pocos minutos que estuvo aguardando la llegada de su pareja, Hristo subrayó que en la cárcel «se pasa mal» y que desde que ingresó en Sangonera la Verde, el 14 de diciembre de 2016, su tiempo lo ha ocupado en asistir a clase con un educador, en el módulo de respeto, trabajar en labores de mantenimiento y entrenar en el gimnasio.

«Me gustaría mandarle un saludo fuerte a mis compañeros de mantenimiento y a los funcionarios que me han ayudado a pasar estos quince meses aquí». Para lograr su puesta en libertad, su familia tuvo que reunir una fianza de 10.000 euros y sus abogados, Pablo Ruiz Palacios y Jorge Novella, tuvieron que presentar hasta cuatro recursos al Juzgado de Instrucción número 9 de Murcia. Y, tras ser denegados, otras cuatro apelaciones a la Audiencia Provincial. «Ya está bien que esté en la calle; se ha confundido una medida cautelar con una anticipación del cumplimiento de condena, con un juicio de culpabilidad que se le ha venido haciendo, y él va a demostrar que no se va a sustraer de la acción de la Justicia por el tremendo arraigo que tiene», reflexionó el letrado Ruiz Palacios.

Hristo llegó a Murcia con 23 años, compró un piso en 2006 y tiene dos hijos. «He pasado media vida aquí; riesgo de fuga no hay ninguno», aseguró antes de subirse a un Renault Megane, modelo ranchera, en el que le esperaba su mujer, su hijo de 14 años y un bebé de dos años, al que solo ha visto crecer en las visitas de su esposa a la prisión. «Espero retomar mi vida», zanjó. De hecho, lo primero que hará será buscar trabajo.

El juicio por la supuesta agresión a Andrés, vecino de Alcantarilla, no se celebrará hasta dentro de un año, calculó el abogado Jorge Novella. «Es una causa compleja y el hecho de que se alargase en el tiempo y nuestro cliente estuviese en prisión lo hacía todo más dramático». Novella subrayó que ahora están más tranquilos para preparar la defensa de Hristo. «Nunca tuvo premeditación de dar un golpe certero».

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