La limpieza de cañas y basura saca a la luz 10 metros de acueducto en Los Arcos

La Asociación Legado ha delimitado el tramo de muro y el tajamar que estaban ocultos antes de los trabajos del Ayuntamiento. / LEGADO
La Asociación Legado ha delimitado el tramo de muro y el tajamar que estaban ocultos antes de los trabajos del Ayuntamiento. / LEGADO

La Asociación Legado destaca que también se ha recuperado un tajamar, de 8,5 metros de altura, que llevaba más de 200 años oculto

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Detrás de una 'selva' de cañas asomaba el último tesoro del acueducto de Los Arcos: un tajamar. La Asociación Histórico Cultural Legado alertó de ello al personal del Ayuntamiento de Alcantarilla que estaba limpiando el entorno de protección de este Bien de Interés Cultural (BIC), para evitar que la máquina retroexcavadora le causase daños. «Debía de llevar entre 200 y 300 años oculto por la tierra de la rambla de Las Zorreras», explica Alejo García, responsable de Arqueología de Legado. «Debe tener 8,5 metros de altura y 1,5 de anchura». El tajamar está en perfecto estado de conservación y data de los siglos XVII o XVIII, como los otros que sí estaban visibles. «Es una construcción triangular adosada a los pilares del acueducto para repartir la corriente de agua en dos ojos del mismo y así evitar la fuerza de choque de esta sobre el pilar».

Después de que Legado viniese denunciando desde 2016 el estado de abandono de este BIC, la Consejería de Cultura inició las obras de adecuación de Los Arcos y el Consistorio se sumó a las labores, contratando al arquitecto Juan Antonio Rodríguez y enviando zafarranchos de limpieza. De hecho, el detonante de todos estos trabajos se produjo en febrero cuando denunciaron a la Dirección General de Bienes Culturales que se habían venido abajo diez metros del acueducto.

«Hemos puesto ímpetu para que se actuase y se cumple lo que dijimos: se están descubriendo nuevas estructuras». Un buen ejemplo de esta afirmación es que los trabajos de limpieza del Consistorio han devuelto su esplendor a un tramo de 10 a 12 metros del acueducto, que vuelve a estar visible tras llevar oculto varios años por la vegetación, la tierra, incluso la basura.

La Consejería de Cultura avanza que hará una propuesta más amplia de intervención

No obstante, Legado alerta de que en el tramo limpiado la argamasa del muro presenta grietas y se está rompiendo por la afección de plantas invasoras. La Dirección General de Bienes Culturales ha visitado la estructura y subraya que, después de «una primera estimación», las grietas «no ponen en peligro la estabilidad de la construcción. En cualquier caso, aún es pronto y habrá que esperar a que terminen las tareas de limpieza para hacer una valoración del estado y una propuesta más amplia de intervención». Precisamente, Legado reclama un plan de restauración integral en los 28 metros de longitud y 9 de altura de esta estructura de época árabe (siglos XII-XIII). «Es el acueducto más importante de la huerta de Murcia por antigüedad y dimensiones».

Animales muertos

La Junta de Hacendados es la propietaria de este BIC y está negociando un plan de protección con el Consistorio y la Consejería. Legado pide que la limpieza prosiga en septiembre en el resto del trazado y en los arcos del acueducto porque están taponados por escombros, botellas, plásticos y animales muertos.

Lograr la rehabilitación integral de Los Arcos permitiría despejar el camino para definir todas sus características realizando un estudio arqueológico. «Hay restos de madera de tapiales en la estructura interna de los muros». Alejo García concluye que todos esos vestigios son la prueba «de que tenemos un monumento aún escondido».

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