«Me he sentido víctima de un linchamiento»

Las lesiones sufridas por la monitora./Ibanezbo
Las lesiones sufridas por la monitora. / Ibanezbo

La monitora del servicio de comedor del colegio La Asunción de Alcantarilla denuncia que fue «escupida», «arrastrada por el suelo» y que le propinaron «patadas y puñetazos durante 30 minutos» por parte de cinco miembros del clan de ‘Los Madrileños’ quienes quisieron vengar un supuesto castigo a su hija en el centro

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

"Me he sentido víctima de un linchamiento". Con esta dureza resumió Marta M. D. a la Policía Nacional la agresión que sufrió el pasado lunes, en el colegio La Asunción de Alcantarilla. En su declaración en la Comisaría, a la que ha tenido acceso ‘La Verdad’, esta monitora del servicio de comedor del centro narra con todo tipo de detalle, cómo primero fue «escupida» por cinco miembros del clan de ‘Los Madrileños’, después la tiraron al suelo y finalmente le propinaron «patadas y puñetazos por todo el cuerpo», además de agarrarla fuertemente por el pelo «para arrastrarme por todo el patio del centro».

Y todo ello sin que nadie ayudase a esta monitora de 30 años. «Durante toda la agresión, la valla del perímetro del colegio estaba llena de gente, no auxiliando a la dicente en ningún momento». La agresión no cesó hasta que acudieron al colegio varias patrullas de Policía Nacional y Local, alertadas por una limpiadora del centro, que está ubicado en el Barrio de Campoamor.

El supuesto «linchamiento» a esta monitora, de 30 años, según la denuncia, se produjo después de que dos alumnas fuesen «castigadas» por el director de La Asunción «porque estaban guardando comida en un tupperware, incumpliendo así las normas del referido centro». Las menores fueron castigadas en el comedor, pero se escaparon del colegio a buscar a sus familiares, miembros clan de ‘Los Madrileños’. Marta se encontraba en el patio cuidando de unos niños cuando regresaron al centro las dos alumnas, junto a una hermana embarazada de varios meses, su novio y la madre.

Los miembros del clan, visiblemente alterados, comenzaron a preguntarle a la monitora por qué las niñas no podían llevarse comida en el tupperware y cuando esta les dijo que no podían acceder al recinto, fue entonces cuando supuestamente empezaron a apalearla. «Temiendo en todo momento por mi integridad física», expone en la denuncia.

Los hechos, un delito leve de lesiones serán resueltos en un juicio de faltas. El centro educativo ha decidido suspender temporalmente el servicio de comedor para la menor.

La inspección educativa está al tanto de la situación y tomó las medidas pertinentes. El equipo directivo del centro educativo interpuso las denuncias oportunas y está en continua comunicación con la Consejería de Educación. No se ha vuelto a producir ninguna situación conflictiva desde entonces.

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