«Por mi conciencia y porque quiero ser docente, no puedo guardar silencio»

Marta (4i), ayer, en la manifestación contra la agresión que sufrió en el colegio La Asunción. / Guillermo Carrión / AGM
Marta (4i), ayer, en la manifestación contra la agresión que sufrió en el colegio La Asunción. / Guillermo Carrión / AGM

Más de 1.500 personas, según la Policía Local, se suman a la marcha contra la agresión que sufrió una monitora de La Asunción

JORGE GARCÍA BADÍA

Por la mañana estudiaba para sacarse el título B1 de inglés, de Trinity College London; a la hora de comer trabajaba en el servicio de comedor del colegio La Asunción para conseguir un dinero con el que pagar una academia de Murcia, en la que cada tarde se preparaba las oposiciones a Secundaria. La rutina de esta currante, de 30 años, se vio truncada el pasado día 9, cuando el clan de 'Los Madrileños' la linchó como venganza porque el director del centro había castigado a sus dos hijas por esconder comida del comedor en un táper. «Por mi conciencia y porque espero ser docente en un futuro, no puedo guardar silencio», sentenció Marta, la monitora agredida, que ayer no se arrugó encabezando la manifestación de rechazo a la violencia que organizó el Ayuntamiento.

Se temía que algún miembro del clan de 'Los Madrileños' se presentase en la manifestación y por seguridad se decidió que la marcha no partiese ayer del colegio La Asunción, sino desde el jardín de Vistabella. Los temores de la organización se disiparon nada más emprender el recorrido, cuando unos niños de etnia gitana fueron a abrazar a Marta. Tal gesto demostró que el linchamiento que protagonizaron los miembros del clan no representa, en nada, a una comunidad que ayer también se sumó al acto de repulsa.

La marcha atravesó la avenida Martínez Campos y la calle Mayor en dirección al Ayuntamiento. Allí estaba previsto que Marta leyese un manifiesto ante una marea de gente, que, según la Policía Local, fue de entre 1.500 y 2.000 personas.

Marta: «No se puede permitir que porque no te rompan un hueso sea una falta leve»

El recorrido estuvo presidido por dos pancartas; la de cabecera, con el mensaje, 'No a la violencia', y una posterior, en la que iba el alcalde, Joaquín Buendía, junto a miembros del PSOE, Cs, IU y Podemos, y en la que se podía leer: 'Educación y respeto en nuestra sociedad'. En la lectura de su manifiesto, Marta pidió que «todos condenemos y no permitamos los actos violentos, sean físicos, verbales, gestuales, de acoso o aislamiento social».

También criticó que la agresión que sufrió esté tipificada como un delito leve, del que quedarán fuera las dos hijas del clan, alumnas de Primaria, al ser inimputables. «¿Qué estamos transmitiendo y comunicando a nuestros niños que queremos educar? El mensaje es claro: 'Oye si cometes una agresión tipificada como falta leve y si encima eres menor de edad puedes hacer lo que quieras que no te va a pasar nada'». La monitora pidió «una reflexión muy seria» a los asistentes, entre los que se encontraban la secretaria general de la Consejería de Educación, María Robles, así como el presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, Salvador Ruiz. «No se puede permitir que, porque no te rompan un hueso o no te den puntos, se considere falta leve», insistió.

Por último, agradeció emocionada el apoyo que ha recibido de todos los vecinos de Alcantarilla desde que fue agredida: «Me habéis dado la fuerza para poder levantar la voz». Tras la manifestación, Marta avanzó que cuando acabe su rehabilitación física y psicológica retomará el sueño que la empujó a licenciarse en Bellas Artes: «Estoy dispuesta a irme a cualquier parte de España para convertirme en profesora de Secundaria».

Fotos

Vídeos