Abandonan el proyecto de habilitar una ITV privada en la carretera de Barqueros

Los empleados de la estación pública se quejan de la falta de personal y de que no se cumple con el nuevo decreto que regula el sector a nivel estatal

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

La ITV pública de Alcantarilla no tendrá que competir con una estación privada dentro del mismo término municipal. Todo ello después de que haya concluido el periodo de alegaciones al proyecto que anunció el Boletín Oficial de la Región, el 24 de abril. En aquella fecha, el BORM publicó que se sometía a información pública el expediente de autorización excepcional de actuación específica de interés público, para levantar una Inspección Técnica de Vehículos (ITV), en suelo no urbanizable, en la carretera de Barqueros (MU-C1).

La documentación del proyecto fue presentada en la Concejalía de Urbanismo de Alcantarilla y el plazo para presentar alegaciones, según el BORM, era de 20 días. El portavoz municipal de Podemos, Arcadio Martínez, se pronunció en contra y presentó alegaciones. «Contamos con uno de los mayores polígonos industriales del arco Mediterráneo y creemos que se debe potenciar la creación de puestos de trabajo en las zonas adecuadas para ello», razona Martínez. «Una ITV debe estar en un polígono y no en suelo no urbanizable inadecuado para su transformación urbanística».

Finalmente el proyecto no ha cuajado, ya que la Jefa de Urbanismo ha informado por escrito a Podemos que «la promotora ha solicitado el desistimiento de dicho expediente». A pesar de que el proyecto ha caído en saco roto, algunos de los empleados de la ITV pública han mostrado su malestar por el estado en el que se encuentra la estación dependiente del Ejecutivo regional. «Los fondos de la Comunidad se destinan a subvencionar las instalaciones privadas», critican amargamente desde el anonimato.

Estudian movilizaciones

También denuncian que no se cumplen los ratios de personal que exige el nuevo Real Decreto que regula las ITV en toda España y que entró en vigor el pasado 20 de mayo. «Tendríamos que contar con doce mecánicos inspectores por turno, y solo somos cinco por la mañana y tres por la tarde». Los empleados están preocupados por la falta de personal porque se acerca el verano, una época en la que aumentan las revisiones de vehículos particulares por los desplazamientos para disfrutar de las vacaciones.

«Nuestras tasas son casi 20 euros inferiores a las privadas». La plantilla estudia movilizarse porque las inspecciones van 'in crescendo' y, recientemente, un cliente que esperaba su turno sufrió un infarto y se salvó por la rápida llegada de una ambulancia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos