Alberto Garre pondrá en marcha su nuevo partido en los primeros meses de 2018

Alberto Garre, ayer, en la Gran Vía de Murcia / Vicente Vicéns / AGM

«Vuelvo porque la gente me lo pide y yo nunca le he dado la espalda a la Región», afirma el expresidente

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJOMurcia

El centro político de la Región tendrá en unos pocos meses un nuevo inquilino que aspira a sacudir y reanimar el escenario público murciano. Un día después de que Pedro Antonio Sánchez diera un paso atrás y dejara todas sus responsabilidades y cargos en el PP, su predecesor en la presidencia de la Región de Murcia y quien alertó de que lo ocurre en el PP podía pasar, Alberto Garre, da un paso adelante en su vuelta a la política activa y anuncia la próxima creación de un nuevo partido.

El exmandatario murciano, que abandonó el PP el pasado mes de marzo, tras denunciar la existencia de «un clima irrespirable» en el partido y acusarle de «tapar la corrupción», volverá a la arena política con una organización «de corte transversal, con la aspiración de ocupar la centralidad del espacio político, de ámbito regional y con vocación nacional», según declaró ayer a 'La Verdad'.

El plan es poner en marcha el nuevo partido en los primeros meses de 2018, con el fin de tener tiempo suficiente para optar con garantías a las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2019, en las que Alberto Garre será con toda probabilidad su candidato a la presidencia de la Comunidad. Los organizadores están también atentos a un posible adelanto de las elecciones generales, ya que su ambición abarca también al Congreso y el Senado.

«La gente se me acerca y me dice: 'Haga usted algo', y yo nunca le he dado la espalda a la Región», declara Garre para explicar la motivación que le lleva, a los 65 años y recién jubilado -lo está desde el mes de julio pasado-, a volver a la primera línea de la política regional.

La escasez de agua, el déficit en infraestructuras, la perjudicial financiación autonómica... numerosos son los problemas a los que la nueva formación deberá hacer frente, pero Garre tiene clara la prioridad máxima: «Empezaremos por regenerar la vida política. Si ética y política no van juntas, mal vamos».

Seiscientos colaboradores

Su fijación por este asunto es tal que asegura que su primer objetivo «no es volver a la presidencia de la Comunidad Autónoma, sino devolver la honradez a la actividad política. Si consigo que la gente se sienta orgullosa de sus políticos y no avergonzada, me daré por satisfecho».

El proyecto político de Garre tienen sus bases en el éxito alcanzado, sobre todo en zonas urbanas, por la Plataforma Cívica de la Región de Murcia, presentada en el mes de mayo y que en tan solo cuatro meses ha conseguido que más de 2.000 personas se adhieran a su manifiesto y que unos 600 de ellos se adscriban a los grupos de trabajo como colaboradores directos.

«Me ha sorprendido la reacción de la gente -comenta-; personas que normalmente no entrarían en política, como profesores, comerciantes, profesionales de toda índole, y que ahora te llaman para ofrecerse a trabajar con nosotros». «Son murcianos responsables que sienten la necesidad de hacer algo ante la situación crítica en que se encuentra la Región», agrega.

Con este colectivo de seguidores, los impulsores del partido, entre ellos el exconsejero de Presidencia José Gabriel Ruiz, consideran que ya tienen cubiertos los 45 municipios de la Región.

«Será un partido 3.0, moderno, abierto y con un alto grado de participación de sus integrantes, tal y como te lo permiten en la actualidad las nuevas tecnologías», explica José Gabriel Ruiz, quien desempeña las tareas de organización en el germen de la nueva formación política.

Los más de 600 colaboradores de la Plataforma Cívica están organizados en una quincena de grupos de trabajo, cada uno con su propio coordinador, una estructura que alguno de sus responsables califican como «el gobierno en la sombra de Garre». El propio Garre ha asumido la dirección del grupo de trabajo relativo a agricultura y agua, con lo que quiere destacar la importancia que en la nueva formación tendrá esta materia.

Estos grupos de trabajo son los que operan en la actualidad como laboratorio de ideas para dotar al proyecto de un armazón político y programático antes de su puesta de largo.

Formación regionalista

Además de la regeneración política y el discurso hídrico, el carácter regionalista será otro de los caracteres que sus fundadores quieren primar. «Nosotros los problemas los vamos a detectar en la Corredera de Lorca, la Trapería de Murcia y la calle del Carmen de Cartagena, de ahí partirán nuestras instrucciones, y no vendrán enlatadas de Ferraz y Génova», indica Garre con respecto a la subordinación que ahora tienen otros partidos de sus direcciones nacionales.

La lucha contra «la discriminación que sufre la Región de Murcia» y la reivindicación ante el Gobierno central es otro de los rasgos que desean resaltar.

En este sentido, uno de los objetivos es presentar candidaturas en las próximas elecciones generales para intentar lograr representación en el Congreso de los Diputados y buscar, desde allí, influenciar en las políticas nacionales en favor de la Región de Murcia. El ejemplo del diputado de Coalición Canaria y las inversiones que ha conseguido para su comunidad en la negociación presupuestaria con el PP es recurrente cuando se habla con los promotores del nuevo partido. «Llevamos demasiado tiempo -señala Garre- que con los presupuestos del Estado unos piden a la carta y a nosotros siempre nos toca comer el plato del día».

El color ideológico de las futuras siglas, en cambio, no será tan determinante como en otras formaciones. La palabra que utilizan sus promotores para aludir a esta cuestión es «transversalidad».

«Yo no voy a renunciar a mi ideología», reflexiona el 'alma mater' de la Plataforma Cívica y del futuro partido, «pero para mí son tan importantes las personas como sus ideas. Mientras no sean unos sinvergüenzas, aquí cabe todo el mundo, ya sean de derechas, de centro o de izquierdas, porque lo que unirá será las ganas de defender a la Región».

En busca del nombre

El partido aún no tiene nombre -varios miembros de la Plataforma Cívica trabajan en ello-, pero sí sede, un local próximo a la avenida Juan de Borbón, en Murcia, que esperan inaugurar el mes próximo.

Adelantándose a las críticas que recibirá de uno y de otro lado, Garre niega que en su fuero interno persiga saldar cuentas con el PP, que le dio de lado tras su etapa en la presidencia de la Comunidad, y rechaza también que el propósito sea crear una marca blanca y regional del partido de Mariano Rajoy. «Seremos una marca blanca y transparente, pero de la Región de Murcia, y responderemos a lo que nos marquen los ciudadanos», agrega.

Sobre su anterior partido, el expresidente regional prefiere guardar cierta discreción. «Del PP no quiero hablar», indica; y sobre Fernando López Miras, presidente de la Comunidad y que hoy será elegido presidente regional del PP, tras la renuncia de Pedro Antonio Sánchez, responde con un lacónico: «Me reservo la opinión». Sobre lo sucedido por Pedro Antonio Sánchez se limita a comentar: «Todo estaba dicho y avisado, pero su final ha sido una película de terror».

Además de la demanda social que dice haber captado, otra razón que impulsa el nacimiento del nuevo partido es que la coyuntura le es favorable. Sus responsables aseguran tener conocimiento de una encuesta que señala que una nueva fuerza regionalista, aún sin identificar, podría llegar a lograr entre 6 y 8 diputados en la Asamblea.

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