Vecinos de Calabardina denuncian falta de limpieza y abandono en las calles

Un solar abandonado y lleno de suciedad junto a varias viviendas, en la zona de Calabardina.
Un solar abandonado y lleno de suciedad junto a varias viviendas, en la zona de Calabardina. / J. R. P.

Los residentes critican desperfectos en las aceras, suciedad en los solares y escaso alumbrado; el concejal dice que «los servicios se triplican en verano»

JUAN RUIZ PALACIOSÁGUILAS

Los vecinos de Calabardina se sienten abandonados, y denuncian un rosario de deficiencias: desde suciedad a falta de alumbrado y de contenedores de basuras. «Estamos hartos de ver que el centro de Águilas aparezca impoluto y que nuestra zona esté dejada, porque no se limpia». Por ello, exigen al Ayuntamiento que tome medidas para solucionar este problema en algunos puntos. «Hay aceras rotas, suciedad en los solares, falta de alumbrado público en muchas calles y los contenedores son escasos», lamentan.

El alcalde pedáneo, Félix Gallego, confirma el deterioro de algunas zonas de Calabardina. «Recibo muchas quejas de los vecinos. Tengo constancia de que el Consistorio está arreglando algunas zonas, pero va poco a poco». Gallego afirma que «me he reunido en varias ocasiones con los miembros del equipo de gobierno para explicarles nuestra situación. Lo cierto es que los servicios municipales han limpiado bastante suciedad en los últimos meses, pero no todo lo necesario». El principal problema, añade, «son los solares». De hecho, «hablé con el concejal responsable y le pedí que mandara una carta a los propietarios para que limpiaran los terrenos, ya que son de propiedad privada. A día de hoy, no tengo constancia de que se haya hecho escrito alguno. Sí se han limpiado algunos, pero no la mayoría. La zona alta de Calabardina es la que necesita un lavado de imagen con urgencia», resalta.

Miguel Rubio es uno de los vecinos que denuncia esta situación. «A veces voy andando por la acera con mi mujer y nos tenemos que bajar a la calzada porque algunas baldosas están rotas. Es una poca vergüenza, porque todos pagamos nuestros impuestos». «Otro de los problemas que tenemos es que hay muy pocos contenedores de basura, por no hablar de los solares que están llenos de matojos y suciedad; son un foco de ratas y mosquitos. Además, si hubiera un incendio, yo no sé qué pasaría con las viviendas que hay alrededor de esos descampados». Este vecino sostiene que «da igual el partido que esté gobernando. Al final, ningún alcalde hace nada para mejorar los servicios en Calabardina. Vamos a peor cada año».

Josefina López veranea en esta pedanía desde hace unos cuantos años. «Falta luz en las calles. La máquina barredora pasa todos los martes por la puerta de mi casa, pero no es suficiente. Está todo muy abandonado», lamenta. «Hay parques descuidados donde juegan críos. Yo pago mis impuestos como cualquier vecino del centro de Águilas. Este problema no ocurre solo en invierno, sino que en verano, cuando somos muchísimos más vecinos y hay el mismo número de operarios. Parece mentira que los políticos no tengan más picardía y apliquen mejor el sentido común».

«Si llamas, vienen a limpiar»

Otra de las vecinas que muestra su enfado es Sara Martínez, a quien le cuesta comprender que «haya solares llenos de hojas y árboles que no se podan». De hecho, lamenta que «salgo a caminar y en algunas zonas me tengo que cambiar de acera porque hay matojos y árboles sin podar que ocupan parte del tránsito». Para esta vecina, que vive todo el año en la parte más alta de Calabardina, la situación es insostenible. «Las calles están llenas de polvo y de suciedad. Solo se limpia la parte de abajo. La suciedad nos come a quienes vivimos en la parte más alta. De hecho, las calles Torre de Cope y Río de Janeiro están dejadas de la mano de Dios. En verano no pueden haber los mismos servicios que en invierno».

El concejal de Hacienda y Contratación Pública, Tomás Consentino, asegura que «los servicios municipales se triplican en Calabardina por la gran afluencia de turistas durante los meses estivales. Hay una cuadrilla de operarios que limpian diariamente la pedanía, y el camión de la basura pasa todos los días». Además, sostiene que «no hay constancia de que haya farolas fundidas ni que ninguna calle esté sin luz». A pesar de ello, Consentino puntualiza que «el Plan de Obras y Servicios de 2016 se centró en mejoras en Calabardina, ya que los vecinos sufrieron un abandono muy grande en los últimos quince años». Por último, admite que «la zona alta de Calabardina es la que necesita más cuidados y ya estamos trabajando para arreglar los desperfectos».

En cuanto a los solares abandonados, sentencia: «Tenemos constancia y ya hemos enviado cartas a los propietarios para que los limpien, pero es un proceso lento».

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