Vecinos de Águilas denuncian la contaminación por la quema de plásticos y restos agrícolas

Tomás Consentino. /LV
Tomás Consentino. / LV

Aseguran que hay mañanas en las que «no se puede ni respirar», mientras que el Consistorio estudia «alternativas de futuro»

JUAN RUIZ PALACIOS

Están hartos de ver cómo el cielo se tiñe de un humo blanco «irrespirable», porque, digan lo que digan, «está perjudicando a la salud de todos». Vecinos de Águilas denuncian la quema de restos de poda que realizan los agricultores en sus explotaciones. «Llevamos muchos años así, amaneciendo con el cielo lleno de humo blanco, tóxico e inaguantable», lamentan algunos aguileños, cansados de levantarse cada mañana con la misma cantinela.

José Alfonso, uno de los afectados que más denuncian estos hechos, explica que «yo he visto con mis propios ojos cómo muchos agricultores queman en sus explotaciones restos de podas, plásticos... Una vez que las podas se quedan secas, las queman, sin importarles la dirección del viento ni el daño medioambiental que ello puede ocasionar». Este vecino añade que «he sufrido mucho con este tema. De hecho, hay mañanas en las que, cuando me levanto, no puedo respirar con facilidad. Y tengo que dormir con una mascarilla».

Los vecinos lamentan que «los agricultores -tanto empresas como particulares- piden autorizaciones a los forestales para realizar las quemas. Ya hemos avisado en repetidas ocasiones al Seprona, pero nos dicen que ellos no pueden hacer nada». Domingo, otro afectado, señala que «un técnico de la Consejería me dijo que las quemas de podas están prohibidas por la ley de Residuos. Además, tengo constancia de que el Ayuntamiento recibió ya el 12 de febrero de 2016 un escrito de la Dirección Ambiental, en la que se exponía que las quemas en abierto están prohibidas».

Según la Comunidad, «este informe concluye que la quema de poda, con la finalidad de eliminar los residuos agrícolas generados por el desarrollo de la actividad, es una práctica, con carácter general, no permitida, de acuerdo con la jerarquía de residuos establecida en el artículo 8 de la ley de Residuos». Es decir, en su ámbito de aplicación, la quema de restos de poda «no es una práctica que esté autorizada».

Sin embargo, el informe sostiene que «únicamente podrán llevarse a cabo en el caso de que su fin sea evitar la propagación de plagas, siempre y cuando así lo haya declarado el organismo competente en materia de sanidad vegetal, la Dirección General de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura». Desde la Comunidad matizan que «los ayuntamientos deben establecer un protocolo de actuación que recoja medidas a adoptar» para evitar esta práctica. Por ello, los vecinos exigen al equipo de gobierno que «comience a tomar medidas para frenar este problema, ya que está demostrado científicamente que las quemas de rastrojos y podas tienen un alto riego para la salud».

Así, proponen medidas para acabar con este problema en Águilas. «La solución pasa por triturar todas las podas y volver a echarlas al campo. Incluso se puede producir energía con ellas, pero preferimos quemar recursos energéticos», ironizan. «Estos fuegos también provocan que el turismo decaiga fuera del periodo de verano, ya que los extranjeros no quieren llegar a un lugar y oler a humo».

«A marchas forzadas»

El concejal Tomás Consentino admite que el Ayuntamiento no cuenta con una ordenanza para regular estas quemas. «Estamos trabajando a marchas forzadas para regularlas. Al mismo tiempo, buscamos otras alternativas para la reutilización de estos residuos. De hecho, ya hemos contactado con varias empresas», señala el edil. «Por el momento, no vamos a sancionar ni a levantar acta. Son quemas que cuentan con la correspondiente autorización», indicó.

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