El agua, un bien escaso incluso donde se gestiona

Francisco Cabezas, Juan José Alarcón, Miguel Ángel del Amor, Javier Ybarra, Jorge Sánchez Balibrea y Alberto Barba.
Foro LV

Expertos en recursos hídricos y medio ambiente debaten en los desayunos de 'La Verdad'. Todos coinciden en señalar que el déficit resulta insostenible y abogan por impulsar un nuevo sistema que garantice el futuro de la economía regional

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Provenían de distintos sectores relacionados con el agua, en algún caso incluso enfrentados a la hora de establecer las carencias y objetivos. Pero todos coincidieron en señalar las líneas maestras que en los próximos años será necesario seguir para garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos.

Los expertos se reunieron en el Foro promovido por 'La Verdad' e Hidrogea para establecer una radiografía de los retos que será necesario asumir si, en opinión de Francisco Cabezas, director de la Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua (IEA), se quiere afrontar «el profundo cambio estructural de la cuenca del Segura, que va más allá de la sequía y que obligará a reordenar los recursos para su disfrute en los próximos años».

En opinión de Cabezas, la situación actual «es compleja y grave. Hemos detectado una alteración muy significativa, porque la falta de agua en Murcia es histórica, pero asistimos a algo de mayor calado que podría afectar también al consumo».

El director general del Agua, Miguel Ángel Amor, destacó las reuniones que mantienen desde la Comunidad Autónoma para «captar las necesidades de los regantes y buscar alternativas». En este sentido, apuntó que el objetivo es «optimizar los recursos hídricos y apoyar a los agricultores, quienes son luchadores natos que han sabido adaptarse e innovar». Pero no solo de ellos depende el futuro del sector.

Alberto Barba, catedrático de Química Agrícola, Geología y Edafología de la Universidad de Murcia, uno de los más reputados expertos nacionales en la materia, destacó la importancia de impulsar los análisis para remediar la contaminación y señaló el riesgo de «los contaminantes emergentes en las aguas depuradas, a los que se debe hacer un seguimiento». El profesor consideró que «cientos de compuestos pueden identificarse en estas aguas y, a medida que avanzan las técnicas analíticas, más se descubren». Por ello sería aconsejable desarrollar sistemas que los frenaran, como es el caso de la reutilización de la posidonea.

Juan José Alarcón, director del CEBAS-CSIC, Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, añadió que resulta «incuestionable» el déficit hídrico en la Región «y las previsiones tampoco son halagüeñas», si bien matizó que «Murcia ha hecho sus deberes y reutiliza toda el agua, además de contar con el mejor sistema de depuradoras de España».

Más crítico se mostró Jorge Sánchez Balibrea, biólogo de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), quien advirtió del peligro de que la Unión Europea devuelva a España «los planes de cuenca, porque lo que se exige es que se mantengan en buen estado las masas de agua y los planes no lo garantizan». Sánchez abogó por un recorte en la extensión de los regadíos, «consensuada con los agricultores», para destinarlos a usos medioambientales. «Son decisiones difíciles, pero la Unión Europea puede rechazar la planificación hidrológica».

El director de concesiones de Hidrogea, Javier Ybarra, también alertó de que la falta de agua en la Región «no es sostenible, lo que nos obliga a plantear soluciones que remedien este déficit, sin explotar los acuíferos ni relajar los controles sobre la contaminación». En su opinión, más que coyuntural, en los próximos años, ese déficit «será estructural. Así que es recomendable que exista algún regulador que disponga de una visión integral de la cuenca. Y eso no es cuestión de un organismo, sino de toda la ciudadanía. Lo que obliga a apostar por la transparencia y la concienciación».

Otra de las cuestiones que analizaron los expertos fue si realmente existe una ampliación de regadíos, algo que en su mayoría rechazaron de plano. Así, Cabezas recordó que las ampliaciones se remontan a hace medio siglo, «pero se estabilizaron con el trasvase a finales del siglo XX. Y lo mismo sucedió con el uso de las aguas subterráneas tras la Ley de Aguas de 1985». Otra cosa es señalar que la vigilancia para que eso no se vuelva a repetir «no solo corresponde a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), sino que la sociedad «debe concienciarse de que eso nos afecta a todos». Para el representante de ANSE, en cambio, «la Comunidad Autónoma ha favorecido que se amplíen regadíos. De hecho, existen unos mil pozos ilegales en el campo de Cartagena». Tampoco hay que olvidar que la gran mayoría de los pozos de agua subterránea que existen en la cuenca permanecen en manos privadas, algo que la Ley del 85 no terminó de regular por completo.

Los invitados por 'La Verdad' también se refirieron a la denominada huella hídrica, un indicador medioambiental que define el volumen total de agua dulce utilizado para producir los bienes y servicios que habitualmente se consumen. Para Ybarra, este indicador «se impone cada vez con mayor importancia. De hecho, otro baremo similar se ha desarrollado con éxito en el uso de las energías». En su opinión, resulta indudable que cada vez vivirán más personas en el planeta y «el uso racional del agua debe ser una prioridad».

El catedrático Barba coincidió con Ybarra en este extremo y añadió que otro indicador de gran referencia es la llamada huella ecológica. Barba lamentó, por otro lado, el poco apoyo de las administraciones «a los proyectos de investigación que desarrollamos en las facultades. De hecho, se presentan proyectos muy interesantes que luego se quedan en un cajón, olvidados»

Barba añadió que es indispensable proceder a «una educación social de algunos agricultores para que comprendan, como muchos ya lo observan, que entre sus labores también figura no contaminar. Y esa labor de concienciación corresponde a las administraciones».

Alarcón reconoció la necesidad insalvable de que el regadío se imponga. Y aportó un razonamiento que pocos expertos contestan: «Con el cultivo del 14% de terrenos se producen alimentos para el 70% de la población. Esto a nivel global, pero en lo local sería una imprudencia reducir el regadío sin las garantías suficientes». Alarcón animó a las instituciones murcianas y a los agricultores y beneficiarios del sistema hídrico a «avanzar en diversas materias que nos son comunes, tales como la sostenibilidad, el control de fertilizantes y de la salinidad, concepto que poco se tiene en cuenta, aunque la Región se encuentra en el buen camino, sin duda».

Así las cosas, todos concluyeron en destacar que se han hecho avances significativos, aunque el futuro obligará a afinar aún más las políticas hídricas para que sean compatibles con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.

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