Los agricultores advierten de que ya se ha consumido el 90% del agua para riego

Coag alerta de que en el segundo semestre del año habrá una «reducción en la extensión de los cultivos» debido a la falta de recursos

EPMURCIA

Los agricultores de la Región mostraron ayer su preocupación por la falta de agua de riego. Advirtieron de que, «hasta ahora, se ha consumido un 90% del caudal asignado» para el riego y hay producciones en la Región, como la uva de mesa, que «se extienden hasta finales de año». Con este panorama, el colectivo hizo hincapié en que vive «una dramática situación, tanto por los precios al productor por debajo de costes, como por la falta de agua que nos asegure el riego de las producciones existentes hasta finales de año». Una situación que, inciden, «refleja la agonía y la desolación que vive el campo murciano».

La asociación agraria Coag, en su balance del primer semestre del año, analiza la evolución y comportamiento de cada uno de los sectores. Así, en relación al sector apícola, remarca que este 2017 puede considerarse, de manera excepcional y tras varios años muy difíciles, como «positivo», tanto en lo que se refiere a la producción como al precio percibido por los apicultores. Gran parte de este éxito se debe a las lluvias que se produjeron en la Región en diciembre y enero, que proporcionaron la floración necesaria para la producción de miel. También jugó su papel la sequía que viene asolando otros puntos de España, que redujo la producción en esas zonas.

En cuanto al sector del tomate, la producción se desarrolló en unas condiciones normales, con algunos problemas que, en cierto modo, se reiteran varios años, provocados por un exceso de humedad. Los precios de venta estuvieron por debajo del nivel habitual en otros ejercicios.

Denuncian que a la sequía se suma «una bajada alarmante» de los precios de salida

Entre enero y junio, el sector de fruta dulce obtuvo una producción completa, en torno a 500.000 toneladas en Murcia, que no una superproducción, ya que no han sucedido episodios importantes de adversidades climáticas, como heladas o pedrisco, que han castigado en años anteriores esta producciones.

En cuanto al sector del almendro, esta campaña se prevé en la Región una producción alrededor de un 30% superior a la del año pasado, en la que los árboles venían sufriendo las consecuencias de heladas y sequías de años anteriores. Esta producción prevista, en torno a los seis millones de kilos de pepita de almendra, puede considerarse casi normal, si bien, remarca Coag, no se acerca al óptimo potencial productivo para las plantaciones de la Región.

Los agricultores advierten de «una bajada alarmante» de los precios de salida, al productor, supuestamente por el «colapso de los mercados» con producciones del norte de África, que «nuevamente dejan absolutamente desprotegidas a las producciones de los agricultores» de la comunidad.

Este colectivo comenzó, además, a planificar la campaña de invierno de cara al segundo semestre en aquellas zonas en las que puede existir algo más de seguridad de disponibilidad del agua para riego, aunque con la previsión de una «reducción en la extensión de los cultivos».

En su informe de expectativas para el segundo semestre, la asociación agraria advierte de que en otras zonas, dado el problema de la escasez de agua y de falta de perspectivas ciertas de poner disponer de ella, «no se está en condiciones de poder establecer de manera clara esta planificación de cultivos y se está produciendo la fuga de empresas agrícolas con mayores recursos hacia otras zonas de la geografía española que les ofrezcan más garantías en esta cuestión».

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