Afrontan más de 40 años de cárcel acusados de explotar a rumanas en el club Topacio

La Audiencia juzga la próxima semana a una red que presuntamente prostituía a mujeres y les exigía ganar un mínimo de 100 euros por noche

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

La Audiencia Provincial sentará en el banquillo la próxima semana a los presuntos integrantes de una organización acusada de explotar a mujeres rumanas, algunas de ellas menores de edad, en varios clubes de alterne, principalmente en el ya clausurado Topacio, en Molina de Segura. Según recoge la Fiscalía en su escrito de conclusiones provisionales, esta red forzó a alguna de sus víctimas a mantener hasta siete relaciones sexuales en su primera jornada y las obligó, además, a conseguir una ganancia mínima de 100 euros cada noche.

La vista contra esta supuesta trama de explotación sexual de mujeres se iniciará el próximo viernes y está previsto que se celebren siete sesiones para escuchar a los procesados y a las víctimas, algunas de ellas testigos protegidos.

Entre los acusados figuran Marius C., uno de los supuestos cabecillas de la organización, y algunos otros integrantes -Marcel T. y Constantin R.- que se encontraban en un escalafón inferior. El fiscal les acusa de vigilar a las víctimas, de trasladarlas a los locales de alterne, exigirles sus ganancias, requisarles la documentación y proporcionarles otra falsa.

Entre las víctimas figuran menores, a algunas de las cuales engañaron con falsas ofertas de trabajo

El Ministerio Público solicita para ellos penas que suman más de 40 años -por cabeza- por presuntos delitos relativos a la prostitución, contra los derechos de los trabajadores y asociación ilícita. Además, reclama que se les imponga una orden de alejamiento y comunicación que les impida ponerse en contacto con las víctimas en una década.

Un ajuste de cuentas

En el banquillo, sin embargo, habrá grandes ausencias, entre ellas la de Ionut Baciu, al que la Fiscalía considera el líder de la trama y que se encuentra en paradero desconocido, al igual que su novia, Iuliana Catinca, 'Lili'. Otro de los supuestos integrantes de esta red, Lucian Mihai, fue hallado muerto en el interior de una caja en un arcén de Portugal. Una muerte que el Ministerio Público achaca a un supuesto ajuste de cuentas de la organización dado que el fallecido se había marchado de Murcia, en compañía de varias mujeres, para desplegar su propio negocio en la zona de Santiago de Compostela.

La Audiencia también juzgará a otros tres rumanos acusados de falsificar los documentos que utilizaba la red para aparentar legalidad; y a un taxista, Miguel Ángel N., 'Mortadelo', encargado supuestamente de trasladar a las chicas.

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