De adolescentes víctimas de 'bullying' a ancianos en situación de soledad

J. P. P. MURCIA

Entre quienes intentan acabar con su vida hay gente de todas las edades, clases sociales y género. Más allá de algunos factores de riesgo claramente definidos, como la depresión, ni siquiera ha podido establecerse una relación directa entre la crisis y un aumento de los suicidios. En el año 2006, en pleno 'boom' económico, se alcanzó en la Región un récord de muertes por suicidio (126), mientras que en 2010, ya en recesión, se registraron 90 casos, la cifra más baja de la década.

En 2015, último año con datos disponibles, fallecieron por esta causa en la Región 106 personas. La gran mayoría (78) eran hombres. «Pero cada vez nos estamos encontrando con más mujeres, e incluso en la franja de edad de 50 a 60 han llegado a ser mayoría en algunos momentos», explica la psiquiatra Loreto Medina. «Seguramente influye el síndrome del nido vacío. Son personas que han enfocado su vida como cuidadoras. Por eso es tan importante mantener actividades y amistades fuera del hogar», subraya. Los adolescentes y jóvenes son también especialmente vulnerables ante el riesgo de suicidio. 17 murcianos de entre 15 y 29 años decidieron acabar con su vida en 2015. Los expertos recuerdan la importancia de estar atentos ante cualquier signo de acoso o 'bullying'. «Hay que trabajar las emociones en el colegio, la expresión de sentimientos, la resolución de conflictos. Es tan importante como saber idiomas», advierte Medina. No hay que olvidar tampoco a los ancianos. «La sensación de soledad y carga» está detrás de muchos suicidios en personas de edad avanzada.

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