El acoso se ceba con los docentes interinos, que acaparan el 60% de las agresiones en las aulas

El cantante Xuso Jones, con la consejera de Educación, al fondo, con los alumnos del instituto Ramón y Cajal de Murcia./Nacho García / AGM
El cantante Xuso Jones, con la consejera de Educación, al fondo, con los alumnos del instituto Ramón y Cajal de Murcia. / Nacho García / AGM

Pese al descenso en el número de denuncias, Murcia es la cuarta comunidad con más casos de España, por delante de Valencia Cataluña y Andalucía

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

Su situación de provisionalidad e inestabilidad en el centro educativo les convierte en blanco fácil para los estudiantes agresores, que no temen tener que encontrarse al curso siguiente con el profesor, y que saben que su posición en el instituto es más vulnerable que la de un titular asentado.

Los profesores y maestros interinos murcianos acapararon el curso pasado el 60% de los casos de acoso y violencia de los alumnos y sus padres contra los profesores, según los datos recabados por el Defensor del Profesor del Sindicato docente Anpe, que atiende las llamadas de los profesionales agobiados por los conflictos, las faltas de respeto, el acoso y el estrés en sus centros educativos. Con todo, las llamadas de docentes que denuncian agresiones han descendido ligeramente este año en la Región -se han registrado 121, frente a las 126 del curso anterior-, en contra de la tendencia nacional, marcada por el aumento en más de un 15% de la crispación en las aulas y los casos de acoso y agresión.

121
llamadas al Defensor del Profesor se registraron el curso pasado en Murcia, por encima de Andalucía (71), Valencia (91) y Cataluña (41).
270
casos de agresiones y amenazas de alumnos a docentes se han registrado en España, frente a las 60 del año anterior.
19%
de las denuncias contra los docentes han sido presentadas por los padres.

A pesar de que las denuncias bajan en la Región con respecto al curso anterior, Murcia es la cuarta comunidad con más situaciones de acoso constatadas por Anpe, 121, una cifra solo superada por Madrid, Galicia y Canarias. Comunidades con mayor población escolar, como Valencia (con 91 denuncias), Andalucía (71) o Cataluña (con solo 41) presentan cifras totales mucho más bajas que Murcia.

El informe del Defensor del Profesor murciano, que aún no se ha completado y se presentará a final de enero, refleja que los interinos destinados a los institutos conforman el colectivo más vulnerable. De las 121 denuncias registradas, 67 fueron realizadas por profesores sin plaza ni destino fijo, y el resto por docentes titulares. Las aulas de Secundaria -con alumnos de entre 12 y 16 años- concentran los mayores niveles de violencia, según recoge el informe, que sitúa 80 de las llamadas registradas en los institutos, y solo 41 en los colegios de Primaria, donde los escolares tienen menos de 12 años.

La ligera rebaja del clima de violencia en las aulas murcianas supone un pequeño hito, ya que en los últimos tres años habían aumentado, aunque levemente, las denuncias. El pasado año se registraron 126, ocho más que el anterior, que ya acumulaba un aumento de cinco. Los años anteriores en cambio habían mantenido una clara tendencia al descenso de las denuncias, propiciada, a juicio del presidente del sindicato en Murcia, Clemente Hernández, por las medidas de concienciación, prácticas como la mediación escolar y el refuerzo de la figura del profesor con la aprobación del estatuto que confiere a los docentes rango de autoridad.

Los ataques a los profesores ya no se limitan al espacio físico del centro educativo, sino que traspasan muros a través de las redes sociales, el medio de ataque más empleado por los estudiantes. A los docentes les preocupan sobremanera las nuevas formas de violencia y acoso que las tecnologías han llevado a las aulas. Especialmente, las redes sociales utilizadas como medio para burlarse, vejar e insultar a los profesores.

Estudiantes que toman fotografías o graban vídeos de sus maestros para burlarse de ellos en las redes sociales y que manipulan imágenes de sus docentes y las difunden en grupos de WhatsApp acaparan las quejas por ciberacoso, que el pasado año se constataron por primera vez en el informe. «Cada vez disponen de móvil a una edad más temprana, y aunque tienen prohibido llevarlo al instituto, muchos lo hacen», denunció ayer el secretario general de Anpe.

Problemas de convivencia

El ciberacoso de los alumnos se ha convertido en una fuente inagotable de conflictos, pero también ocasionan problemas de convivencia graves los grupos de WhatsApp que gestionan los padres en los colegios para estar al tanto de las cuestiones del día a día escolar de sus hijos, y que se han a revelado como un problema. Nueve profesores murcianos denunciaron el curso pasado sentirse víctimas de humillaciones e insultos en esos foros sociales, y Anpe sospecha que el nuevo informe arrojará cifras superiores.

Si las denuncias por acoso y agresiones han caído ligeramente en Murcia, el informe nacional del Defensor del Profesor, presentado ayer en Madrid, alerta en cambio del aumento de la violencia y de la gravedad de los casos. En el último curso escolar 2016-2017 han aumentado un 15% los denuncias, concretamente 300 más respecto al curso anterior, hasta llegar a las 2.249, y se han cuadruplicado las agresiones físicas y amenazas de alumnos a sus profesores, que han pasado del 3% al 12%. «Hay un incremento preocupante al que conviene poner remedio», alertó ayer el presidente nacional de Anpe, Nicolás Fernández, quien destacó que un 70% de los denunciantes ha padecido episodios de estrés y ansiedad.

El informe pone de relieve que la violencia contra los profesores no es una cuestión de Secundaria, sino que se da con la misma frecuencia en los centros de Primaria, en una proporción del 42% de los casos en ambas etapas, mientras que existe un 7% en Educación Infantil.

La principal causa del repunte de acoso a los profesores hay que buscarla, insistió Fernández, en la «inestabilidad y los recortes. El diseño curricular de la Lomce ha generado desajustes horarios en el profesorado, que le ha generado conflictos con los jefes de estudio». También ha contribuido la incertidumbre sobre las 'reválidas'.

Para la coordinadora del servicio telefónico del Defensor del Profesor, Crisálida Rodríguez, existe «un antes y un después» del uso de WhatsApp por parte de los padres, que genera cantidad de «conflictos hasta llegar a la situación de intentar cambiar al tutor de sus hijos, cuestionar al docente o incluso pretender desplazar a un alumno con discapacidad de una clase».

La «falta de liderazgo» del Ministerio de Educación para desarrollar la ley que otorga el rango de autoridad pública al profesorado (que en Murcia sí está en vigor desde hace cinco años) es la causa fundamental del repunte para el presidente de Anpe, quien denunció que no se puede esperar a que se llegue a un pacto educativo para reforzar la figura del profesorado mientras aumentan los casos de acoso y agresiones.

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