Más de 3.000 parados hallarán un empleo en 2018 a través de cursos de formación

Los talleres del SEF con mayor inserción laboral son los de edificación y obra civil, los del sector marítimo pesquero, y los de actividades físicas

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

Encontrar un buen trabajo depende en gran medida de la formación del candidato, entre otros factores. Por eso, y con el principal objetivo de seguir reduciendo las cifras del paro, la Comunidad Autónoma invertirá el año que viene casi 14 millones de euros (aunque la cifra puede verse incrementada) en los cursos de formación para desempleados, alrededor de 450 talleres de 90 horas para mejorar la cualificación de un total de 7.000 desempleados de la Región, según la orden publicada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) el pasado 18 de octubre.

La utilidad de estos cursos parece incuestionable, ya que casi la mitad de los participantes (el 44,9%) encontraron un empleo a los seis meses de recibir la formación, según refleja el estudio trimestral 'Inserta', que mide la relación entre la formación y el acceso a un puesto de trabajo. Concretamente, 5.301 personas realizaron un curso del Servicio de Empleo y Formación (SEF) a lo largo del año pasado y, de ellas, 2.378 obtuvieron un empleo en el mencionado plazo de seis meses. Es decir, prácticamente uno de cada dos desempleados que asiste a los cursos del SEF encuentra empleo en el medio año siguiente a la conclusión de los mismos. Si esta regla de tres se mantiene en 2018, de los 7.000 desempleados que optarán a la formación ofertada por la Consejería de Empleo, Universidades y Empresa, alrededor de 3.350 alumnos conseguirán finalmente un empleo al medio año de haber terminado las clases.

Según la Consejería, los cursos que mejor índice de inserción laboral presentan en el último año en la Región son los de edificación y obra civil; los del sector marítimo pesquero, y los de actividades físicas. Este año, el SEF también pondrá el foco en materias como reparación de calzado; pesca; cultivo de plancton; cría y engorde de especies acuícolas; elaboración de productos de la pesca y acuicultura; elaboración de cerveza y obtención de aceites de oliva; ciberseguridad, gestión de 'software' para empresas (SAP), 'big data'; gestión de residuos; teleasistencia y videojuegos. Asimismo, las familias profesionales que más cursos abarcarán serán el próximo año las de Administración y Gestión; la de Servicios Socioculturales y a la Comunidad; y la de Comercio y 'Marketing', que según la Consejería serán las que mayor número de alumnos agrupen. En torno a 120 entidades de formación de la Región de Murcia obtendrán ayudas para impartir los cursos.

El 44,9% de desempleados que recibieron apoyo de la Consejería en 2016 encontraron trabajo en los seis meses siguientes

Entre las novedades que incluye esta convocatoria se encuentran becas de conciliación para personas en situación o riesgo de exclusión social que asistan a los cursos, así como mujeres víctimas de violencia de género. La Consejería, además, ofrecerá el año que viene ayudas para facilitar la participación, sufragando el gasto que pueda tener el alumno por asistir. Así, por ejemplo, la Administración autonómica concederá ayudas al desplazamiento (0,19 euros por kilómetro, máximo 12 euros al día) y ayudas para la manutención cuando la distancia es de más de 50 kilómetros y la jornada transcurra en horario partido.

Casi el 90% de estos cursos para desempleados conducirán a la obtención de un certificado de profesionalidad. Dentro de la formación para el empleo, los certificados de profesionalidad aparecen como titulaciones cada vez más exigidas por las empresas. «Igual que en el ámbito de la educación existen los títulos de Formación Profesional, en el ámbito del empleo están los certificados de profesionalidad», explican fuentes de la Consejería.

Estos certificados son los instrumentos de acreditación oficial de las cualificaciones profesionales en el ámbito laboral. Tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional, y en la Región de Murcia son expedidos por el SEF. Un 'sello' que acredita las competencias profesionales que capacitan para el desarrollo de una actividad y que, obviamente, son valorados por las empresas que abren procesos de selección de candidatos.

Pero el objetivo del Gobierno regional no es solo reducir las cifras del desempleo y mejorar la formación de los parados; también de los trabajadores que están ocupados. «La formación es una de las vías que tiene el Gobierno regional para intervenir en el mercado de trabajo. Pretendemos aumentar la cualificación de nuestra población activa, de todos, tanto parados como ocupados. Es decir, queremos hacerlos más capaces y más preparados para desempeñar un puesto de trabajo con solvencia», aseguró a 'La Verdad' el consejero de Empleo, Universidades y Empresa, Juan Hernández.

«Específicamente, queremos aumentar la cualificación en aquellas ocupaciones que sean demandadas por el mercado de trabajo. Por eso, orientamos la formación de los desempleados a las necesidades reales de las empresas. Queremos que los perfiles de los profesionales que soliciten las empresas puedan encontrarse en la Región. Esto es algo que debe inspirar a todo nuestro sistema educativo y de formación, ya se traten de certificados de profesionalidad para el empleo, de títulos de FP o de títulos universitarios. La educación y la formación deben estar orientadas a las necesidades reales del mercado de trabajo», ilustró.

Los videojuegos, un sector con mucha demanda

Ante la creciente demanda de profesionales especializados por parte de las empresas de base tecnológica, la Comunidad pondrá el acento en la formación digital de los desempleados. La Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladores de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV) señala que el 55% de sus miembros tiene problemas para encontrar profesionales para acometer sus proyectos, sobre todo en programación, diseño de juegos y 'marketing'. El Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2016 es uno de los informes sobre los que trabaja el SEF para conocer las necesidades formativas que demanda este sector, «uno de los más dinámicos de la economía digital». El sector empleó en 2015 a 4.460 personas, un 32% más que en 2014.

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