«En el año 2050 puede que haya más plásticos que peces en el mar»

Cristina Cañavate. / LV
Cristina Cañavate. / LV

Cristina Cañavate. Fundadora de Orgránico

MINERVA PIÑERO

Cada mañana, cuando vivía en Shanghái, Cristina Cañavate observaba atentamente el denso y gris cielo, tras la ventana de su dormitorio, para saber cuántas capas de prendas debía ponerse y para conocer el nivel de contaminación del aire. Usar mascarilla o no antes de salir de casa dependía de aquel dato. Licenciada en Administración de Empresas en la UMU, después de terminar su estancia en el lejano territorio asiático, donde realizó una beca destinada a la internacionalización empresarial hace tres años, decidió plantarle cara a uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta el planeta, la contaminación. Sustituir las servilletas de papel por unas de tela, comprar más alimentos a granel que envasados o utilizar cepillos de dientes de madera con cerdas naturales son algunos de los consejos que la joven propone en Orgránico, un proyecto de comunicación que persigue acercar al público diversas prácticas sostenibles a través de vídeos, conferencias y artículos.

-¿Perjudica la industria cosmética al medio ambiente?

-Algunas cadenas sí, otras no. Los cosméticos perjudiciales son aquellos que presentan microesferas de plástico, que suelen encontrarse, por ejemplo, en los exfoliantes y en las pastas de dientes. Después de aplicarlos en la piel, los microplásticos continúan su camino por las tuberías y llegan, normalmente, hasta el mar. Pueden convertirse en el alimento del marisco que comemos. Al final, seguramente ingerimos, sin saberlo y sin poder detectarlo, platos de comida nocivos.

-¿Cómo se podría evitar esta peligrosa cadena alimenticia desde casa?

-Observando qué ingredientes conforman el artículo que adquirimos. Cuantos menos componentes presentan las cremas y cuanto más entendamos el etiquetado, mejor. Lo ideal sería que estuvieran compuestas siempre por ingredientes naturales. Los más implicados pueden intentar elaborar sus propios cosméticos apoyándose en los miles de tutoriales que circulan por internet.

-¿En qué consiste el 'fast fashion', un fenómeno que también afecta al planeta?

-Es la moda rápida, la ropa que compramos cada temporada y que tiramos un año después a la basura porque porque ya no queremos ponérnosla más. En el mejor de los casos, estas prendas llegan a alguna ONG, o a proyectos como puede ser la Asociación Traperos de Emaús, entidades que ya están saturadas por las enormes cantidades de ropa que reciben. Incluso en los países africanos han dejado de querer recibir tantos artículos de ropa. Allí también reinan los inmensos vertederos de ropa.

-¿Qué solución propone frente a la rapidez de la moda?

-Comprar productos de mejor calidad, más duraderos y que estén fabricados, si es posible, con materiales sostenibles. Debemos evitar los materiales sintéticos, como es el poliéster, ya que tardan años en degradarse y emiten sustancias tóxicas al medio ambiente. Actualmente, existen empresas que venden prendas hechas con materiales naturales, sin tintes tóxicos. Comprar ropa de segunda mano también es una buena opción para hacer frente a la industria textil, la segunda más contaminante del planeta. La primera es la cárnica.

-¿Qué papel juega la política en esta peligrosa coyuntura?

-Los políticos tienen que integrarse y apostar por el objetivo 'Residuo Cero'. Lo saben tanto en pequeñas localidades como El Boalo o Cerceda, en Madrid, como en ciudades de la talla de Milán, donde los requisitos marcados por la Zero Waste Europe, la fundación que lidera el movimiento 'Residuo Cero', se cumplen. Este organismo está formado por comunidades, por líderes de localidades, por expertos y por otros agentes que persiguen un mismo objetivo: eliminar los residuos de nuestra sociedad. Desde la fundación se proponen diversas iniciativas políticas para alcanzar esta meta, como es la recogida puerta a puerta de residuos.

-A largo plazo, ¿cuál será el impacto medioambiental si no se toman las medidas necesarias?

-Si seguimos a este ritmo, la ONU ya ha afirmado que en 2050 habrá más plásticos que peces en el mar. Además, quince mil expertos de 184 países que pertenecen a la comunidad científica nos han advertido, por segunda vez, del colapso planetario y humano que puede ocurrir si no cambiamos nuestro estilo de vida.

-¿Dónde y cuándo será su próxima conferencia?

-El próximo 7 de marzo en la Universidad Politécnica de Cartagena. Mientras, los sábados a las 11 horas en Onda Regional siempre hablamos de las cosas cotidianas que afectan al mundo en el que vivimos y al medio ambiente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos