La Verdad

Los pozos de emergencia tienen luz verde para evitar un desastre en los cultivos

Los miembros de la Mesa del Agua reunidos ayer.
Los miembros de la Mesa del Agua reunidos ayer. / J. Carrión

A falta de la firma, la reapertura de los pozos del sinclinal de Calasparra ha superado la fase de evaluación ambiental. En breve se iniciará la explotación del acuífero para extraer 31 hectómetros cúbicos, 6 de los cuales se devolverán al cauce del río Segura, según informaron diversas fuentes. Esta autorización, largamente esperada, servirá para paliar en parte la grave situación de los regadíos este verano.

Esta fue una de las medidas analizadas ayer por los colectivos de la Mesa del Agua, cuyos representantes se reunieron en el palacio de San Esteban con el presidente López Miras y el consejero Francisco Jódar. Se daba por descontada la reapertura del acuífero del Noroeste, la cuestión era saber cuándo. Las reivindicaciones de los regantes, empresarios, exportadores, cooperativas y sindicatos agrarios serán trasladadas por el consejero a la directora general del Agua, Liana Sandra Ardiles, en una reunión que mantendrán la semana que viene. Posteriormente se prevé otro encuentro entre el presidente y la ministra Isabel García Tejerina.

Jódar dijo que tiene el mandato de López Miras de «no salir del despacho» de la directora general sin tener la autorización y la fecha de apertura de los pozos de sequía, así como el permiso para la cesión de los derechos entre comunidades de regantes, la aprobación de la puesta al máximo rendimiento de las desaladoras y la consecución de un precio competitivo para el agua desalada.

Los miembros de la Mesa del Agua plantearon un posicionamiento «claro» a favor de cualquier nuevo trasvase que haya que solicitar al Ministerio para solucionar, a largo plazo, el déficit hídrico regional. Coincidieron en que las soluciones provisionales pasan, mientras tanto, por un nuevo decreto de sequía cuando venza el plazo de vigencia del actual, el próximo 30 de septiembre, y no se conforman con una prórroga del mismo porque la situación se ha agravado y no da respuesta a las necesidades actuales. La Mesa del Agua propone, como mínimo, que el nuevo decreto prevea ayudas económicas para compensar las pérdidas por esta situación «a la que nos vemos abocados no solo este verano, sino también en otoño», manifestó el presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase, Lucas Jiménez.

Asimismo, plantean la necesidad de dar cumplimiento al compromiso de alcanzar un precio solidario para el agua desalada que los regantes esperan «desde hace meses», con el fin de situar la tarifa de toda la campaña en 30 céntimos el metro cúbico. Además, la Mesa del Agua volverá a proponer al Ministerio la cesión de derechos del uso de agua pero, en este caso, barajan incluir otras comunidades de regantes cedentes, además de las habituales de los últimos años. En cuanto al Campo de Cartagena, Jiménez lamentó que se están «retrasando» los plazos fijados por el propio Ministerio.

Medidas de presión

Si la respuesta del Ministerio no fuera «rápida ni positiva», los integrantes de la Mesa del Agua advirtieron de que «habrá que pensar en medidas de mayor presión», tal y como hizo saber el dirigente de Croem, José María Albarracín. El presidente expresó su deseo de que prospere en el Congreso la enmienda del PP para destinar 4 millones de euros al abaratamiento del precio del agua desalada, para lo que es necesario el apoyo del resto de grupos políticos.