La Verdad

La cabecera del Tajo cruza la línea roja y abre una dura etapa de 'trasvases cero'

El canal del postrasvase de la margen izquierda a su paso por Campotéjar, en dirección al Campo de Cartagena.
El canal del postrasvase de la margen izquierda a su paso por Campotéjar, en dirección al Campo de Cartagena. / Guillermo Carrión / AGM
  • Las reservas de Entrepeñas y Buendía estaban ayer por debajo de los 368 hectómetros y la esperanza se basa ahora en un otoño lluvioso

Era inevitable. El momento más temido en la cuenca del Segura llegó ayer, cuando los embalses de la cabecera del Tajo cruzaron el umbral mínimo no trasvasable por una secuencia de factores: la nula recarga de los pantanos de Entrepeñas y Buendía en las últimas semanas, los desembalses programados para los usos propios y externos, y la persistencia de la sequía.

Las reservas del sistema de cabecera se situaron ayer por la mañana en los 366,9 hectómetros, por debajo del umbral no trasvasable de los 368. Existe una clara tendencia a la baja que abre un duro periodo para este verano. La inquietud se ha instalado ahora en octubre, cuando arranque el próximo año hidrológico, ya que puede mantenerse el nivel 4, que prohíbe las transferencias, tanto para los regadíos como para los abastecimientos a la población.

No es la primera vez que la cabecera baja a este nivel. En enero de 2016 se produjo una situación similar, aunque las restricciones no duraron mucho tiempo debido a que hubo una recarga importante en primavera. En esta ocasión, las expectativas son pesimistas porque no se prevén aportaciones significativas durante los meses de estío.

El Sindicato Central de Regantes del Trasvase (Scrats) defiende la validez del Memorándum, en tanto que no atribuye los 'trasvases cero' a la aplicación de dicha ley, sino a los efectos de la grave sequía. En este sentido, el presidente del Scrats, Lucas Jiménez, recalcó ayer, tras la reunión de la Mesa del Agua, que la situación «es muy difícil», pero no cree conveniente cambiar la ley ni las reglas de explotación. Explicó que el Memorándum «proporciona seguridad jurídica, y nada garantiza que su reforma no dé lugar a algo más negativo».

Jiménez recordó que el uso del agua está «muy mediatizado» este año por el miedo a no disponer de recursos este verano para salvar el arbolado. A partir de ahora se consumirán todos los caudales de los que disponen los regantes, parte de ellos ahorrados en los últimos meses. «Sigue faltando mucha agua», enfatizó. La merma se estima en unos 55 hectómetros hasta octubre. Insistió en que la única solución es construir otro acueducto.

Escala gradual

La ley del Memorándum aprobada hace cuatro años establece un límite de 400 hectómetros por debajo del cual no cabe aprobar trasvase alguno. Este umbral se alcanzará en enero del año que viene, y mientras tanto se viene aplicando una escala gradual de 32 hectómetros por año. Según informa la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), los embalses de Entrepeñas y Buendía se encontraban ayer al 14,8% de su capacidad total de 2.474 hectómetros cúbicos. En concreto, el pantano de Buendía almacenaba a mediodía 230,65 (el 14,08%) y el de Entrepeñas, 136,30 (16,33%).

El pasado 8 de mayo, el Ministerio autorizó el envío de 7,5 hectómetros para cubrir las necesidades de la población de la Región de Murcia, sur de Alicante y parte de Almería, donde la demanda de agua se incrementará este verano por parte de unos 3 millones de personas, incluidos los turistas. Los desembalses del Tajo se fijan tomando como referencia las reservas almacenadas el día 1 de cada mes y las posibles aportaciones a corto y medio plazo.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado un vídeo en las redes sociales en el que denuncia que desde julio de 2015 se han aprobado 22 trasvases, un ritmo que augura que llevará a la «muerte» del Tajo en el año 2019, informa EP.