La Verdad

Un agricultor de San Javier para recuperar el Mar Menor

  • Antonio Luengo Zapata, concejal desde 2011, es ingeniero y empresario agrícola; el Gobierno regional espera que calme un sector en armas

El responsable de recuperar el Mar Menor será un agricultor. Toda una paradoja cuando los análisis del agua indican que los vertidos procedentes de los cultivos del Campo de Cartagena han sido determinantes en la degradación de la laguna. Ese será el reto de Antonio Luengo Zapata, concejal de Urbanismo, Patrimonio, Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de San Javier, que ayer fue nombrado director general del Mar Menor, el nuevo apéndice de la Administración regional creado exclusivamente para devolver la vida a este ecosistema. Y la principal novedad en la renovación de segundos escalones, ya avanzada hace semanas por Fernando López Miras en la Asamblea Regional cuando presentó su candidatura a la presidencia de la Comunidad Autónoma.

Antonio Luengo, 36 años, es ingeniero técnico industrial y en Automática y Electrónica Industrial por la Politécnica de Cartagena, universidad donde realiza el doctorado en Tecnologías Industriales. También ha cursado estudios de urbanismo en la UCAM, según el portal de transparencia del Ayuntamiento de San Javier.

Anteriormente ha trabajado en Correos y Telégrafos y ha sido jefe de Operaciones en las factorías de Repsol YPF en Alcudia (Palma de Mallorca) y Escombreras (Cartagena). Pero su ocupación actual es la de empresario agrícola, actividad que ejerce desde 2005 y que compatibiliza con una pequeña firma de ingeniería.

El nuevo director general del Mar Menor procede de una familia de agricultores de El Mirador, donde vive, y siempre presume de ser un hombre de campo. Es raro quien no se dedica a la agricultura en esta pedanía de San Javier. De la máxima confianza del alcalde, José Miguel Luengo -no son familia pese a que comparten apellido-, ha intentado poner orden en el complicado urbanismo sanjaviereño, incluso colaborando con algunas iniciativas para proteger los últimos arenales de La Manga. En privado no se ha cortado a la hora de criticar la masificación provocada por la construcción indiscriminada alrededor de la laguna. Cercano y afable, el Gobierno regional confía en que su condición de agricultor sirva para apaciguar un sector económico en armas por las medidas adoptadas en defensa de la laguna. El campo se considera injustamente el único afectado.

El cambio de estructura en la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente también supone un retorno a la configuración más clásica de la política 'verde' a lo largo de las últimas legislaturas, con una Dirección General de Medio Ambiente y otra de Medio Natural.

La Oisma, vacante

La primera ha sido encomendada a Juan Madrigal de Torres, licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia y funcionario del Cuerpo Superior de Administradores de la Comunidad Autónoma desde 1985, hasta ahora director de la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente (Oisma).

Madrigal de Torres, que también ha dirigido los servicios jurídicos de la UMU y ha sido gerente de la UPCT, asume a partir de ahora las competencias de evaluación ambiental, gestión de residuos, suelos contaminados, vertidos al mar y calidad del aire, entre otras. Y también las polémicas autorizaciones ambientales, motivo de eterna polémica con el sector empresarial, que ha denunciado en numerosas ocasiones la lentitud y excesivo celo de estos trámites. A él le corresponde aligerar el tan criticado cuello de botella burocrático.

Queda por definir quién ocupará la Subdirección General de Evaluación Ambiental, función que ha desempeñado hasta ahora Encarna Molina con rango de directora general.

A cargo de Medio Natural, con competencias sobre los espacios protegidos, flora y fauna, cambio climático y Red Natura 2000, ha sido nombrada Consuelo Rosauro Meseguer, molinense de 43 años y licenciada en Ciencias Químicas por la UMU. Concejal de Urbanismo y Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Molina de Segura durante varias legislaturas desde 2007 en los equipos de gobierno de Eduardo Contreras (PP), ha ejercido profesionalmente la asesoría empresarial con una empresa propia, Ambiental Molina Consultores, especializada en autorizaciones y tramitaciones ambientales.

De Medio Natural cuelgan dos subdirecciones generales cuyos responsables aún no han sido confirmados: Política Forestal -hasta ahora una dirección general ocupada por Federico García Izquierdo- y la Oisma, el ente creado por la exconsejera Adela Martínez-Cachá.

La Consejería pierde dos competencias asociadas tradicionalmente a Medio Ambiente, caza y pesca, que se quedan en Agricultura.

En lo que respecta a Cultura, el único cambio es el cese de María Comas en Bienes Culturales, sustituida por Juan Antonio Lorca, jefe de gabinete del exconsejero Pedro Alberto Cruz, con quien también ejerció como director general. Al frente del Instituto de Turismo sigue Manuel Fernández-Delgado.