La Verdad

El TSJ revisa hoy la condena a un sargento que se quedó el dinero requisado a un asesino

  • El sargento fue declarado culpable por apropiarse de los 13.380 euros intervenidos a un individuo que mató a tiros a dos transeúntes en Mazarrón en 2011. Este mediodía se celebra la vista de apelación

La Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia celebra este martes la vista de apelación de la sentencia del Jurado Popular que, en octubre del pasado año, declaró culpable a un sargento de la Guardia Civil de Murcia por haberse quedado con los 13.380 euros intervenidos a un individuo que mató a tiros a dos transeúntes en Mazarrón en 2011. La vista será a las 12.00 horas, en la cuarta planta del Palacio de Justicia.

El sargento fue juzgado durante tres días en la Audiencia Provincial y reconoció en el juicio que él era el responsable de custodiar el dinero, que lo guardó en un cajón personal de su despacho y cree que lo cerró con llave pero cuando descubrió que el montante había desaparecido, dos semanas después, no contó nada a sus superiores porque tuvo "miedo y pánico".

Los hechos se remontan al 13 de noviembre de 2011, cuando el entonces sargento Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Benemérita se apropió de 13.380 euros que habían aparecido en el lugar del doble crimen.

Como instructor de la causa en ese momento, el procesado constó en el atestado que dicha cantidad de dinero quedaba depositada en las dependencias oficiales con la intención de verificar la numeración de los billetes, por si hubieran sido sustraídos de algún banco.

Sin embargo, el fiscal advirtió que una vez tuvo el dinero bajo su custodia, "lejos de efectuar ningún tipo de análisis o ingreso en la cuenta de consignaciones del Juzgado, como era su obligación, con ánimo de obtener un ilícito beneficio patrimonial, se apoderó del dinero y lo desvió a su uso personal".

A tenor de lo sucedido, la Benemérita abrió una investigación interna para esclarecer la desaparición de ese dinero incautado en la operación y como medida cautelar el Ministerio del Interior cesó al sargento, de forma temporal, de sus funciones al considerar que era el encargado de la custodia y salvaguardia de dicho dinero.