La Verdad

Alta tecnología para exprimir tuberías

Los avances en fertirrigación facilitarán riegos mucho más precisos. :: Max Lindenthaler
Los avances en fertirrigación facilitarán riegos mucho más precisos. :: Max Lindenthaler
  • El Cebas estima que el uso de sensores, robótica y 'big data' permitirá en 30 años duplicar el rendimiento de los cultivos

La tecnología agraria no solo es un avance, es una necesidad. «La agricultura debería duplicar la producción de alimentos en la misma superficie actual en los próximos 25 o 30 años», explica el doctor en Ingeniería Agronómica Emilio Nicolás. Para el investigador, titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y adscrito al Departamento de Riego del Cebas, en Murcia, «se hace necesario recurrir a una agricultura de precisión», en la que se empleen herramientas tecnológicas como sistemas de posicionamiento geoespacial (GPS), sensores, satélites y sistemas de información geográfica (SIG) para gestionar las parcelas agrícolas.

«Con la información obtenida se pueden evaluar con mayor precisión las necesidades hídricas y nutricionales, prever el ataque de plagas y enfermedades, establecer la densidad óptima de siembra y predecir con más exactitud la producción de los cultivos», apunta. Nicolás expuso el mes pasado estos planteamientos en la ponencia 'Sensores, robótica y big data en la gestión del fertirriego' en la Feria de Tecnología Agrícola y Agronegocios del Mediterráneo, Fame Innowa.

El evento, que cada dos años tiene lugar en Torre-Pacheco, también lleva en su denominación el marchamo de Foro Internacional del Conocimiento e Innovación Agrícola. El investigador del Cebas-CSIC presentó las soluciones tecnológicas que podrán permitir al campo «solventar el problema de escasez hídrica que tenemos, junto con una situación mundial de baja eficiencia en el uso del agua y sin mucha posibilidad de incrementar significativamente las tierras de regadío para alimentar a una creciente población mundial».

Para Nicolás, los avances con los que la agricultura se enfrentará a este puzle, incluyen desde el uso de numerosos sensores con los que monitorizar las necesidades de las plantas, hasta la irrupción de la robótica. «Los robots serán otra parte vital de la agricultura del futuro y serán utilizados para reemplazar a las personas en las tediosas tareas de cosecha manual de algunas especialidades donde no es posible meter las grandes máquinas», augura.

«Otro de los grandes avances que ya es una realidad», añade, «es el «fenotipo de plantación de alto rendimiento». En él confluyen genética, sensores y robótica para facilitar a los «criadores y genetistas a decidir qué variedades incluir o excluir en nuevas pruebas».

La reducción significativa de agua, fertilizantes y fitosanitarios en los cultivos también avanza a grandes pasos, mientras se limita el desperdicio de los alimentos. «El 'big data' superará a la intuición en la toma de decisiones», apunta. El Cebas ya trabaja en estos avances, como evidenció Nicolas en su ponencia.