La Verdad

Miguel Sánchez y Tovar se disponen a darse la mano el pasado día 7, ante la mirada de Juan J. Molina.
Miguel Sánchez y Tovar se disponen a darse la mano el pasado día 7, ante la mirada de Juan J. Molina. / EFE

Rivera veta a Tovar como presidente y aboca a la oposición a un callejón sin salida

  • El líder de Ciudadanos complica aún más la moción de censura y el PSOE propone ahora otro cambio de la ley electoral para acercar posturas

A falta de acuerdo, y sin una estrategia definida, la oposición se enreda cada vez más en su intento de desalojar a Pedro Antonio Sánchez de la presidencia de la Comunidad. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, subió ayer el listón de exigencias para con sus potenciales socios del PSOE, complicando aún más una posible moción de censura. Declaró que no quiere a Rafael González Tovar como nuevo presidente autonómico. «Que se lo quite de la cabeza», apostilló. «La presidencia no le toca, no la va a tener», recalcó. El secretario general de los socialistas murcianos no se dio por aludido y dijo que la próxima semana presentará las bases para un posible acuerdo. Como fórmula de aproximación, planteará que se cambie de nuevo la ley electoral regional para que cada convocatoria de elecciones tenga la validez de una legislatura de cuatro años, lo cual implica modificar también el Estatuto de Autonomía.

El vencimiento del ultimátum del día 27 está cada vez más cerca y la ecuación política se enmaraña: la moción de censura la tiene que presentar el PSOE con su candidato a la presidencia, pero C's no quiere a González Tovar. Y la convocatoria de unas elecciones anticipadas e inmediatas -como pretende Ciudadanos- es potestad exclusiva del presidente. Puede ocurrir que sea un socialista y que luego se niegue a cumplir lo pactado. Tampoco está claro el papel que jugaría Podemos, cuyos votos son imprescindibles para que prospere la moción. Todo apunta a que la oposición se está metiendo cada vez más en un callejón sin salida.

Rivera cierra puertas

En una entrevista en 'El Independiente', Albert Rivera cerró ayer más puertas dentro el laberinto en el que se encuentra la oposición ante la resistencia de Sánchez para seguir en la presidencia. Insistió en que no habrá gobierno tripartito en la Región, algo que ya estaba descartado, a la vez que erradicó cualquier posibilidad de que el PSOE presida el Ejecutivo murciano tras la moción de censura. Rivera pasó por alto que el PSOE es el único que tiene diputados para presentar esta iniciativa en la Asamblea. Rivera recordó que solo aceptan dos opciones: unas elecciones convocadas por el propio PP, o unos comicios forzados, que en ningún caso servirían para hacer presidente a González Tovar. «Si el candidato socialista piensa que frente a la imputación del presidente va a pescar en río revuelto una presidencia que no le toca, no la va a tener, que se lo quite de la cabeza», sentenció. Preguntado sobre la aceptación que tendrían unas nuevas elecciones en Murcia -las terceras en un año y medio-, señaló que «lo que no es beneficioso es tener un presidente imputado por cuatro delitos y que no haya mayoría parlamentaria para aprobar ninguna ley. Roto el acuerdo, el señor Sánchez no puede sacar nada en el Parlamento. Estoy convencido de que los murcianos preferirían decidir ellos y no que decida Pedro Antonio Sánchez ni el portavoz de Ciudadanos o del PSOE». Aseguró que aunque esta fórmula «no es lo mejor», su partido no puede tolerar el incumplimiento del «punto número uno de nuestro compromiso». Rivera no piensa ceder por lo mucho que se juega, y Murcia es el banco de pruebas para que el PP no ningunee a su partido.

La opción de Rosa Peñalver

González Tovar trató de quitar hierro al aviso de Rivera y circunscribió sus palabras al tira y afloja de la negociación con Ciudadanos. «Lo que dice Rivera es que hay que buscar una solución lo antes posible». Tovar considera que el candidato a la presidencia debe ser él, aunque la formación naranja prefiera a la presidenta de la Asamblea, Rosa Peñalver.

El PSOE ha planteado a Ciudadanos «explorar» una reforma del Estatuto de Autonomía para cambiar la ley electoral cuando sea posible, y una vez que Pedro Antonio Sánchez haya sido desalojado de la presidencia. Cree que eso facilitaría una cuerdo con C's. Sería la segunda reforma electoral promovida por la oposición después de la de hace año y medio, cuando se instauró la circunscripción única. Se trata de que las elecciones anticipadas sirvan para cuatro años, y no para agotar el tiempo que queda de cada legislatura.

El líder socialista se niega a convocar elecciones como paso siguiente e inmediato a la moción de censura, lo cual considera un disparate. «No hay una negativa a las elecciones, pero sí a una mini legislatura», apostilló Tovar. Los socialistas están estudiando los «puntos de intersección» entre los programas de las tres formaciones políticas para presentar un documento base de gobierno a principios de la próxima semana.

«No queremos líneas rojas»

Tovar indicó que el PSRM está dispuesto a «admitir y a pulir» todos los aspectos que hagan factible el acuerdo. Ante las palabras de Albert Rivera, señaló que los socialistas nunca han propuesto un gobierno tripartito. «Nadie ha pensado en esa clave, sino en un acuerdo que haga posible un gobierno con los apoyos parlamentarios suficientes», subrayó. Criticó que algunos estén extendiendo el mantra del tripartito y sus efectos negativos. «Trabajamos para quitar a un presidente imputado».

Apeló a Ciudadanos para que «deje de marear, ya que eso le quita autoridad. No se puede jugar al escondite». Añadió que no hay que esperar al día 27 para presentar la moción, y pidió a C's y Podemos que no marquen condiciones ni líneas rojas «porque lo que está en juego en estos momentos es la Región, que sufre un problema serio de desprestigio». Cree que los 'populares' van a demostrar en su Congreso de hoy que «quien miente, quien incumple las leyes y falta a la palabra dada, en vez de tener un castigo va a tener un premio».