La Verdad

Almudena Laborda.
Almudena Laborda. / JAVIER CARRIÓN / AGM

«Hasta que no vi cómo se vive en Kenia no supe lo afortunada que soy»

  • Almudena Laborda Voluntaria de la Comunidad Misionera de San Pablo

La región de Todonyang y la de Murcia tienen dos cosas en común. La primera es la escasez de agua, porque Todonyang, al norte de Kenia, es uno de los territorios más secos del planeta. Y la segunda es Almudena Laborda, una cooperante murciana que decidió ayudar a quienes más lo necesitan. Y se marchó a África como voluntaria de la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol (www.mcspa.org). Por si fuera poco, en aquel lugar se mantiene un conflicto territorial por la frontera con Etiopía. Total, que por donde se mire hay miles de afectados, en muchos casos criaturas. Es por eso que Almudena convoca a los murcianos mañana, a las 19.30 horas, en el Club de Tenis, a un cóctel benéfico para recaudar fondos que permitan la construcción de un aula en Todonyang. Cuesta 20 euros, una minucia para el bien que se persigue.

¿Cuál es el objetivo del cóctel que usted propone?

El objetivo principal del cóctel es recaudar fondos para la construcción de un aula en Todonyang y, a la vez, dar a conocer a la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol y la labor que realizan en Kenia.

¿Cuál ha sido su experiencia en Todonyang?

A día de hoy, la mejor de mi vida. Hasta que no vi de cerca cómo viven, o mejor dicho cómo sobreviven en Kenia, no he sido consciente de lo afortunada que soy. Me ha hecho cambiar mis prioridades y pensar en los demás antes que en mí misma.

¿Considera que los murcianos son solidarios ante estas causas?

Sin ninguna duda. Desde el primer momento que decidí organizar el cóctel, tanto empresas como amigos, familiares y personas ajenas se han volcado para ofrecer su ayuda y su colaboración. Tengo que estar muy agradecida.

¿Qué es lo que más se necesita en Kenia? ¿Cómo se puede ayudar?

Sobre todo se necesitan personas que vayan a ayudar: profesores, médicos, enfermeros o cualquier persona dispuesta a echar una mano. Pero si no se dispone de tiempo, cualquier aportación económica ayudaría a los misioneros a mantener los proyectos que ya tienen o a empezar otros nuevos. Si alguien está interesado, puede buscar más información en la página web de la Fundación Emalaikat.

¿Qué trabajos desarrolla en Kenia la comunidad misionera?

Llevan a cabo diversas líneas de actuación: educación, sanidad con las clínicas móviles y centros nutricionales, construcción de presas, embalses, bombas de viento y aprovechar los recursos que tienen como la ganadería, agricultura y pesca.

¿Qué regalos sortearán durante el cóctel?

Equipación de tenis, cena degustación, centro de flores, bolso de piel, pañuelo de seda, billetera de piel, sopera de porcelana, tratamiento de mesoterapia, camisas, entradas parque infantil, botellas de vino, colgante y pendientes de plata, piedras preciosas, camisetas de equipos de fútbol, productos de belleza...

¿Cuándo volverá a África?

Desde que me fui sabía que volvería y mi intención es regresar el próximo verano.

¿Qué sintió la primera vez que regresó de allí al llegar a Europa?

Al principio, me sentía fuera de lugar. Las conversaciones que mantenía la gente las veía muy superficiales. Mirar a mi alrededor y que nadie te devolviera una sonrisa o un saludo, aunque no te conocieran. Si algo me llevo de África es su hospitalidad y sus miradas de cariño.

¿Qué otros proyectos lleva entre manos o en mente?

Después de realizar este evento seguiré viajando por el Sureste asiático, donde me gustaría volver a colaborar con algún voluntariado, pero de momento no hay nada cerrado.