La Verdad

Casi la mitad de las empresas familiares crecen en ventas desde junio de 2016

  • El barómetro de Amefmur refleja que estas sociedades acumulan tres años consecutivos creando empleo en la Región

Las empresas familiares, que suponen el 92,5% del tejido productivo de la Región con ocho de cada diez empleos, «recuperan el optimismo» sobre la situación económica regional, nacional e incluso de la propia compañía. Esta es una de las principales conclusiones que arroja el nuevo Barómetro de la Empresa Familiar de la Región de Murcia, elaborado por la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum y la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur), del que se desprende que estas sociedades crecieron en los últimos seis meses de 2016 en lo relativo a inversiones, cifra de negocio, exportaciones y empleo. De hecho, es el tercer año que, de forma consecutiva, el 'saldo' de los puestos de trabajo en las empresas familiares de la Región es positivo. Es decir, tres años seguidos creando empleo. En concreto, y según refleja el barómetro, solo el 6,5% de los encuestados reconocen que el número de trabajadores ha bajado en su empresa desde el mes de junio. Además, casi nueve de cada diez empresas familiares murcianas mantuvieron o aumentaron sus exportaciones durante el último semestre del año (87,3%); casi la mitad (46,5%) asegura que mejoró sus ventas durante los últimos seis meses de 2016, mientras que un notable 34,5% de las sociedades indican que sus inversiones «han mejorado» durante el mismo periodo.

  • Situación de la empresa familiar

Con todos estos indicadores encima de la mesa, el barómetro resume que «tras el episodio de incertidumbre ligado a la repetición de elecciones y la interinidad del Gobierno de la nación, se observa un punto de inflexión que permite recuperar la senda favorable respecto a la percepción de la situación económica». Así, casi un 40% de las empresas opinan que en los últimos seis meses ha mejorado la economía de su propio negocio, el mismo porcentaje que observa un 'estirón' en la economía española. Además, un tercio de las empresas (33,6%) creen que también ha mejorado la economía regional, por un 51,8% que opina que sigue igual, y un 31,2% traslada también esa mejoría a su sector de actividad.

«Fronteras difusas»

El barómetro, en el que han participado 147 compañías de la Región, también recoge el 'ranking' de las mayores dificultades que se encuentran las empresas en el día a día de su actividad. En este sentido, la encuesta detecta un descenso generalizado de todas las variables, especialmente en lo relativo a la debilidad de la demanda, la presión de la competencia y el marco legal, aunque siguen copando los tres primeros puestos del listado por delante de factores como la financiación o el personal. Eso sí, el barómetro también destaca que uno de los mayores inconvenientes son la «falta de profesionalización y conflictos» que producen las «interferencias entre los ámbitos familiar y empresarial». O las «difusas fronteras entre familia y empresa», como definió la vicerrectora de Transferencia, Emprendimiento y Empleo de la Universidad de Murcia (UMU), Francisca Tomás, quien participó en la presentación del informe junto al rector, José Orihuela; el director de la Cátedra de Empresa Familiar, Ángel Meroño; la directora territorial de BMN, Olga García, y la presidenta de Amefmur, Marian Cascales. De hecho, las «cuestiones familiares» son el principal quebradero de cabeza para estas empresas en lo que se refiere a las 'amenazas' del ámbito interno, por delante de la innovación y el acceso a los mercados.

Asimismo, la preocupación por la calidad se mantiene como principal factor de competitividad para casi el 60% de las empresas familiares, mientras en segundo nivel se sitúa la preocupación por el coste (44%) y la atención al cliente (40%).

Por otra parte, el barómetro también concluye que «el 'Brexit', las dudas sobre el perfil de la política fiscal y comercial de la nueva administración norteamericana, así como el incremento del precio del petróleo y la atonía del comercio mundial condicionan el panorama económico». Así, a la empresa familiar le «preocupan especialmente las variables externas; la preocupación por la situación política sigue en primer lugar junto con la evolución de la demanda, mientras descienden los problemas de financiación y la incertidumbre por la recuperación económica», subraya el barómetro.

Todo ello no fue óbice para que, además, el Índice de Confianza Empresarial de estas sociedades haya crecido más de nueve puntos en estos últimos seis meses.