La Verdad

«Nuestra andadura terminará cuando Lucía disfrute de un corazón sano»

Lucía Bernal, con sus padres.
Lucía Bernal, con sus padres. / E. Botella / AGM
  • Juan Bernal. Padre de una niña con una cardiopatía congénita

Algo en el mundo no marcha bien. De otra forma no se entiende que la sonrisa de una niña cueste 400.000 euros. Son los mismos que necesita Lucía para tratarse en Boston su cardiopatía. De ellos, la familia ya ha pagado la mitad por dos operaciones. Pero aún queda mucho dinero por reunir para otras dos. Es por eso que sus padres llevan meses organizando cenas y galas, partidos de fútbol, papeletas de lotería o recogiendo tapones y latas. Y Juan Bernal asegura que lo seguirán haciendo hasta que Lucía se cure. Ella, al contrario que este mundo, tiene aún una oportunidad. La cuestión es que resulta muy cara. Así que si alguien quiere invertir en salvar una vida también está a tiempo.

-¿Cuál es la dolencia que tiene la pequeña Lucía?

-Lucía nació con una cardiopatía congénita llamada Tetralogía de Fallot. Significa que la sangre no puede llegar a los pulmones para oxigenarse, por lo que los niveles de oxígeno son muy bajos.

-¿Cuándo se la descubrieron?

-En la ecografía de las 20 semanas se vio algo raro en el corazón. Luego se confirmó que tenía esa cardiopatía, pero no podían decirnos en qué grado. Al nacer, confirmaron que era en su grado más grave, por lo que no nos dieron muchas esperanzas.

-¿Cómo le afecta en su vida diaria esta enfermedad?

-Le produce una gran cianosis, fatiga, cansancio, retraso en el desarrollo motor y cognitivo. Al nacer, los médicos le daban meses de vida.

-¿Qué soluciones les han dado a ustedes en España?

-La única solución consistía en un tratamiento quirúrgico. Estuvimos casi tres años intentando encontrarla en hospitales de España, pero en todos los casos nos dijeron que no podían operar a Lucía, que solo podían tratarla de forma paliativa.

-¿Cómo surgió ir a Boston?

-Le preguntamos a su cardióloga qué otras opciones teníamos y nos habló del doctor Pedro del Nido (cardiocirujano del Boston Children Hospital). Tras ponernos en contacto con él y revisar los informes médicos, nos dijo que la cardiopatía de Lucía tenía solución. Ahí comenzó nuestra andadura hacia un corazón sano para Lucía.

-Viajaron a Boston para una primera operación, ¿cómo les fue?

-Con un poco de miedo, pero con la seguridad de que Lucía estaba en las mejores manos. Y, cuando salió de quirófano, no nos lo podíamos creer: estaba blanca, sus labios y sus uñas eran blancos, la piel rosada, nunca la habíamos visto así, era increíble. Tanto esfuerzo había valido la pena.

-¿Cómo lleva la pequeña los viajes y las operaciones?

-Lucía todavía no es consciente de lo que le pasa. Sí sabe que fue a un hospital y que allí le hicieron una herida en el pecho para ponerla buena.

-¿Cuánto dinero les ha costado el tratamiento hasta ahora?

-La primera cirugía nos costó 150.000 euros y el cateterismo posterior otros 36.000. Además, están los gastos de avión, alojamiento, comida, seguro médico, medicinas...

-¿Y cuánto cuesta la siguiente?

-Los médicos quieren hacerle la cirugía en mayo y necesitará a los 3 meses otro cateterismo. El coste de la cirugía es de 160.000 euros y el cateterismo de 50.000 euros.

-¿Qué próximas iniciativas tienen entre manos?

-El sábado 21 de enero habrá un campeonato de fútbol 'Intercentros TAFAD', organizado por el colegio San Jorge de La Alcayna. Parte de la recaudación irá destinada a Lucía. Y seguiremos con nuestra mesa solidaria en mercadillos para que la gente colabore y conozca nuestra historia.

-¿De dónde sacan fuerzas para afrontar esta prueba tan dura?

-Cuando estamos de bajón y con pocos ánimos, solo tenemos que mirar a Lucía para sacar fuerzas. Ella ha luchado desde que vino al mundo y ha superado varias batallas, y muy duras, ahora nos toca a nosotros pelear para ganar la guerra.

-¿Cómo se puede colaborar?

-Realizando un donativo en la cuenta ES08 0081 1130 2800 0615 6526, o uniéndose a nuestro grupo 'teaming' www.teaming. net/juntosporlucia, adquiriendo alguno de nuestros artículos solidarios, difundiendo nuestra historia, recogiendo tapones y latas.