La Verdad

Martín Páez descalifica las valoraciones de expertos sobre los 'cuadros falsos'

  • El exdirector del Almudí mantiene que nunca facilitó con su «presencia o asesoramiento la venta de ninguna de las obras» de dudosa autenticidad

El exdirector del Centro de Arte Palacio Almudí de Murcia Martín Páez, uno de los investigados en la 'Operación Lienzo', de presunta falsificación de obras de pintores murcianos del siglo XIX, mantiene que jamás facilitó «con su presencia o asesoramiento la venta de ninguno de los cuadros» cuya autenticidad se cuestiona. En un escrito entregado en el Juzgado de Instrucción de Murcia que investiga los hechos, Páez dice que el «enredo» en el que se ha visto implicado por la Guardia Civil no tiene justificación alguna, y rechaza la afirmación de los agentes que le atribuyen que intervino como experto en considerar auténticas obras que consideran falsas.

Señala que «su rocambolesca acusación es totalmente inventada, ya que jamás participó con los supuestos 'implicados' en la venta de cuadros, ni hizo ninguna transacción ni asesoramiento». También pone en conocimiento del juzgado que jamás se le pidió una tasación por escrito, para añadir que no existe ningún documento que pueda demostrar lo contrario de lo que afirma.

«Hay pintores irregulares»

Martín Páez cuestiona, por otra parte, a los que se considera «expertos», al señalar que han opinado sobre la autenticidad o falsedad de las obras bajo sospecha cuando, asegura, les falta preparación para poder pronunciarse con la rotundidad con la que lo hacen. Hace referencia a las dificultades que entraña, en muchos casos, manifestarse con toda seguridad sobre esos extremos, «ya que hay pintores irregulares, que tienen periodos muy buenos y otros muy inferiores». Para Páez, constituye todo un «atrevimiento» lo que hacen «los llamados 'expertos' en esta causa», ya que, añade, para hacerlo así habría sido necesario analizar el cuadro de que se trate en profundidad, con los laboratorios y materiales y aparatos técnicos adecuados. En ese sentido, se ofrece al juzgado a participar en ese estudio más profundo y detenido, que considera está por hacer para disipar cualquier duda al respecto.

Páez se desliga de la relación que se le atribuye en la supuesta trama que se habría dedicado a la venta de cuadros tachados de falsos. Así, con respecto a su supuesta relación con otro de los investigados, el marchante Alfonso Ortega, comenta que la misma se limita a la conferencia que dio sobre la pintura del XIX con ocasión del acto inaugural de la fundación creada por aquel.

Y en cuanto a que en el catálogo que se confeccionó sobre la exposición organizada con los fondos pictóricos de la fundación apareciera como comisario, comenta que no hizo esa función, «ya que no había nada que elegir ni que seleccionar, porque la obra que se presentaba era el contenido de aquella». Asegura que nunca dio importancia a ese error, porque, recalca, realmente, no fue comisario de la muestra. Respecto a la exposición celebrada en el Museo Salzillo con cuadros del empresario Ángel Tomás, en la que, según los investigadores, figuraban obras de dudosa autenticidad, Páez rechaza cualquier afirmación que trate de relacionarle con la misma. Señala que ni siquiera «fui invitado» a la inauguración.