La Verdad

«No entiendo tanto revuelo por unas simples bromas sobre un dictador»

video

Cassandra Vera, anoche, en el Paseo de Alfonso XIII de Cartagena. / Antonio Gil / AGM

  • La joven aguileña a la que la Fiscalía pide 30 meses de cárcel por sus chistes sobre el asesinato de Carrero Blanco niega que enaltezca el terrorismo

Relojes con estilo para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡¡Todos a 49€!!

Hasta 70%

Moda urbana para hombre

Hasta 80%

Moda clásica para hombre, mujer e infantil

Hasta 90%

Chaquetas y abrigos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

¡Todas las botas a 21.00€! ¡No te lo pierdas!

Hasta 70%

Calzado de original diseño para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Muebles con estilo para tu hogar

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Calidad y diseño en ropa de hogar

Hasta 70%

Moda casual para hombre y niño

Hasta 70%

Diseño y calidad al mejor precio

Hasta 80%

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Decora las ventanas de tu hogar con originales estores

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Textil hogar de diseño y calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Marcas deportivas en relojes de pulsera

Hasta 70%

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Chaquetas de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calidad y diseño en tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda y complementos para hombre

Hasta 70%

«No entiendo tanto revuelo por unas simples bromas sobre un dictador», alega Cassandra Vera, una aguileña de 21 años, residente en Cartagena, que ha sido denunciada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional por bromear en la red social Twitter sobre el asesinato del presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco, a manos de ETA en 1973. Esta estudiante de segundo curso de Historia en la Universidad de Murcia se enfrenta a una petición de dos años y medio de cárcel, tres de libertad vigilada y ocho de inhabilitación absoluta por los presuntos delitos de humillación a las víctimas del terrorismo y enaltecimiento del terrorismo.

«Kissinger le regaló a Carrero Blanco un trozo de la luna, ETA le pagó el viaje a ella» y «Elecciones el día del aniversario del viaje espacial de Carrero Blanco» son dos de los trece comentarios que Cassandra dejó en la red social entre los años 2013 y 2016. La joven recibió la primera notificación de la Audiencia Nacional el pasado agosto para ir a declarar en septiembre, pero decidió mantener en secreto el asunto creyendo que sería archivada la denuncia. «Hasta anteayer no me atreví a hacer pública mi situación, me preocupaba la reacción de las personas de mi entorno», explicó anoche a 'La Verdad'. En un primer momento, Cassandra creyó que el asunto no iba a avanzar, ya que para ella era una «tontería». «Cuando recibí la segunda citación [el 4 de enero] me quedé 'flipando', no tenía ningún tipo de antecedente para tener una condena tan grande», comenta refiriéndose, en realidad, a la petición del Ministerio Público para que sea juzgada. Teme que este asunto le cierre puertas en un futuro: «Si ya tengo problemas para acceder a trabajos siendo transgénero, no voy a tener oportunidades tras esto».

Cassandra explicó el martes en las redes sociales su situación legal y en pocos minutos Carrero Blanco se convirtió en tendencia nacional. La joven cosechó en Twitter muchas muestras de apoyo e incredulidad por la denuncia de los fiscales pero también bastantes críticas por mofarse de una víctima de ETA.

Polémica en las redes

«Escribí los tuits simplemente porque soy estudiante de Historia y cada vez que trabajo sobre algún personaje histórico bromeo sobre él», a lo que añade que ha hecho bromas sobre muchos otros temas. «Nada de esto tiene que ver con ideologías políticas ni enaltecimiento del terrorismo ni nada por el estilo», se defiende.

La situación por la que está pasando le ha hecho replantearse su intensa actividad en las redes sociales: «Sigo usándolas pero no hago más bromas respecto a nada ni a nadie», aclara. Además, ha eliminado numerosas publicaciones anteriores con críticas y comentarios mordaces de otras personalidades y temas polémicos por miedo a más denuncias. «Para Cassandra, su caso es una prueba del papel actual de la justicia, «que se dedica a perseguir las bromas en internet, en lugar de los delitos importantes».