La Verdad

El Niño deja en Calasparra un regalo de Reyes de 7,5 millones de euros

vídeo

Pascuala besando ayer a su hijo, Francisco José, que fue el que la convenció para comprar para ella y su tía dos décimos del segundo premio de El Niño. / Alfonso Durán / AGM

  • La administración número uno vendió cien décimos del segundo premio, el 95379, entre parados, tractoristas, comerciales, limpiadoras, camareros y empresarios

Su contrato como personal de refuerzo para la campaña navideña en un supermercado de Calasparra acababa hoy. A Esperanza Egea le faltaban 24 horas para convertirse en un número más de la fría y larga lista del paro, pero la diosa Fortuna quiso 'indemnizarla' con un décimo de El Niño agraciado con el segundo premio del sorteo. «Es inexplicable lo que he sentido, primero era alegría, luego empecé a temblar, después me dio por chillar y acabé llorando». El carrusel del emociones de esta joven, de 27 años, resume lo que sintió el municipio con los 7,5 millones de euros que dejaron los cien décimos del número 95379 que vendió la administración número uno.

«Era la primera vez que jugada al sorteo de El Niño y solo llevaba este décimo». Fue suficiente para ganar 75.000 euros. «Este dinero hacía mucha falta en casa, mis padres están en paro», subrayaba con los ojos brillantes mientras sus amigos, sentados en una mesa del bar Cantero, no dejaban de aplaudirla, achucharla y exigirle algún detalle. «¡Una parte del premio te lo tienes que gastar en cubatas!», clamaba su amigo Juan Antonio. Sin embargo, Esperanza, que solo pudo acabar la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) porque desde los 16 años ha tenido que trabajar detrás de la barra, en supermercados y almacenes, ayer tenía claro que si «me doy un capricho será estudiar». Además de «finiquitar» el préstamo del coche.

Roza el presupuesto municipal

En el mismo salón donde festejaba el premio Esperanza también estaba celebrando la comida de Reyes, junto a sus hermanos y sobrinos, el exalcalde de Calasparra y diputado regional del PSRM Jesús Navarro. «Este dinero viene muy bien porque el cierre de conservas La Diosa fue un palo, dejó a 300 trabajadores en la calle, y 7,5 millones de euros para un pueblo de 10.000 habitantes es un impulso», resumía el socialista al tiempo que aclaraba que él no había pillado ni un euro. «¡Llevo cuarenta décimos y no me ha tocado nada!». Lo mismo le ocurrió al regidor calasparreño, José Vélez, que no 'pilló' nada, pero afirmaba sentirse literalmente «como si me hubiera tocado a mí también».

Vélez estaba «loco 'perdío' de contento» con la millonada que acababa de recibir la localidad del Noroeste. «Es una cantidad de dinero que no vamos a ver ni usted ni yo en la vida». De hecho, ronda el presupuesto del Ayuntamiento de unos 11 millones. «Los premiados comprarán en los comercios, que se quejaban hace nada de que la campaña de Navidad había ido un poco floja; irán a comer a los bares y restaurantes con familias y con amigos... Todo eso hará que la lotería también beneficie al resto de familias del pueblo a las que no les ha tocado, porque el dinero se va a mover». De hecho, eso ocurría ayer en el bar Cantero, en la céntrica avenida Primero de Mayo, donde se servían las comandas con una alegría desbordante.

«Ahora mismo vamos a tope, pero por la noche seguro que lo voy a celebrar», afirmaba Monserrat, una trabajadora del bar que compartía un décimo premiado entre once compañeros. «Me daré unas vacaciones». A unos metros, en una mesa, Juan y Yolanda brindaban con sus cañas, a la espera de degustar unas costillas con papas a lo pobre, «para celebrar la locura que nos ha dado El Niño». Juan regenta con su hermano las carnicerías Hermanos Ibáñez, en Calasparra y Cieza, y cada uno había sido agraciado con un boleto. «La suerte nos la ha traído mi sobrino, lo mandamos a cambiar las devoluciones de unos décimos de El Gordo y atinó».

Como premio le llevarán a ver el partido del Real Madrid que él elija. La avenida Juan Ramón Jiménez estaba ayer regada por un 'riachuelo' de cava y sidra que llevaba hasta la administración de lotería fundada hace más de un siglo por el difunto Antonio Román Marín. «Soy la tercera generación de loteros y es la primera vez que damos un premio de El Niño», confesaba emocionada Esperanza Navarro. «También es la primera vez que vendemos el número 95379». La conocida como terminación de 'El Marrano' (79) convirtió los diez billetes que vendió esta administración en series 'pata negra' agraciadas con 750.000 euros cada una.

«Esta administración es la única de Calasparra y se han vendido los cien décimos en ventanilla, el premio está muy repartido». Desde un peluquero jubilado a un tractorista, un distribuidor de vino y cerveza, el dueño de un concesionario de coches en Caravaca de la Cruz, miembros de las peñas calasparreñas del Real Madrid y F. C. Barcelona... La lluvia de millones estuvo tan repartida que algunos bancos abrieron por la tarde, en pleno día festivo, para pescar agraciados. «Siempre damos premios en los años impares», advertía ilusionado Manolo, el marido de la lotera. Se ha estrenado en la administración hace dos meses, pero ya controla la estadística del establecimiento al dedillo: «En 2007 repartimos 600.000 euros de Lotería Nacional; en 2009, nueve millones de euros de un primer premio también de Lotería Nacional; en 2013 un segundo premio de 600.000 euros; en 2015 un décimo con 60.000 euros y ahora El Niño». Su mujer apostillaba que «seguro que no será el último premio».

Bendita cabezonería del nene

Otro que también tiró de estadísticas fue el delegado territorial de Loterías y Apuestas del Estado (LAE), José Laorden, para apuntar que «el último gran premio que cayó en la Región fue en Las Torres de Cotillas, en 2006». El segundo premio de El Niño dejó ayer 7.650.000 euros en Calasparra (7,5 millones), Cartagena (75.000 euros) y Murcia (75.000 euros). «Otro dato positivo es que han subido las ventas de lotería».

El incremento ha sido de un 5,99% respecto a 2016, muy cerca de la subida experimentada a nivel nacional del 6,12%. «Hemos escalado al sexto puesto en el ranking nacional de ventas». Solo Barcelona, Madrid, Vizcaya, Valencia y Alicante han superado las ventas registradas en Murcia. Y en el caso de las hermanas Pascuala y Margarita Ríos las compras han estado espoleadas por la bendita cabezonería de un niño. «Mi hijo Francisco José se empeñó en comprar el número 95379 porque decía que iba a tocar», relataba a 'La Verdad' Pascuala mostrando el décimo y comiéndose a besos al pequeño de 9 años. Su hermana Margarita, tía del niño, también lo enseñaba y brindaba con toda la prole en la terraza del bar Centro. «Estábamos abriendo los regalos de Reyes y nos hemos vuelto locas, lo hemos dejado todo a medias».

El pequeño Francisco José pilló ayer un regalo extra porque por su buen ojo con el número, su madre y su tía, se comprometieron a llevarle a Disneyland París. «También habrá que pagar hipoteca», se quejaban al unísono las dos hermanas. Una es comercial y la otra limpiadora por lo que los 150.000 euros les permitirán subir al sprint la cuesta de enero y comprar algún capricho, ya que José María, el marido de Margarita, reclamaba entre tapa y tapa «¡una moto!».

A solo unos metros, en la taberna de Mariano, también hacía sus cábalas esperando degustar una copa de Vega Sicilia y unos langostinos, Juan Diego, a cuyo progenitor le habían tocado 75.000 euros. «Mi padre juega al Euromillón todas las semanas con los compañeros de trabajo y con lo que les sobró compraron un billete». Diez décimos para diez trabajadores de una empresa hortofrutícola de Cieza. «Nunca nos había tocado nada y hemos tenido que revisar cuatro veces el número porque estábamos con un tembleque», reconocía Juan Diego. «Algún regalo caerá, como un coche o un viaje, pero hay que tener en cuenta que el señor Montoro se llevará 15.000 euros».

::