La Verdad

La ley que prima los caudales ecológicos pone en guardia a los regantes del Trasvase

  • Lucas Jiménez censura el protagonismo que se concede a las autonomías y advierte de que estarán «vigilantes» para que no perjudique al acueducto

La nueva regulación que prima los caudales ecológicos en los ríos y favorece la creación de reservas hidrológicas ha despertado la preocupación de los regantes del Trasvase Tajo-Segura, según manifestó ayer su presidente, Lucas Jiménez, quien dijo no entender «el gol» que ha metido el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente con el real decreto recién aprobado que modifica los reglamentos de dominio público hidráulico y de planificación hidrológica.

Jiménez no teme que el acueducto Tajo-Segura se vea afectado por la nueva ley, pero sí se muestra preocupado porque se le otorga mayor poder y representación a las comunidades autónomas. «En general, no es un decreto que nos favorezca. Es un documento con un marcado carácter ambientalista, sobre lo cual no tenemos grandes objeciones. Lo inquietante a nuestro juicio es que se le da preponderancia a los gobiernos regionales, que entran de lleno en la nueva regulación. El Estado se reserva sus competencias sobre las cuencas intercomunitarias, lo cual es de agradecer, pero le concede mucha cancha a las autonomías, lo cual no es bueno si tomamos en consideración la posición que mantiene Castilla-La Mancha sobre el Trasvase», apostilló en un análisis preliminar del texto. «Vamos a estar muy encima y vigilantes».

Lucas Jiménez sospecha que podrían verse afectadas las cesiones de derechos (la compraventa temporal de agua en otras cuencas), que están sujetas a los dos reglamentos que han sido modificados y que pueden sufrir más limitaciones. Además de favorecer los caudales ecológicos, que deben primar sobre cualquier uso destinado a la agricultura y a otros fines económicos, el real decreto también regula las reservas hidrológicas como una medida adicional de protección del estado de las aguas y de la morfología fluvial. Permite a las comunidades autónomas proponer aquellas reservas que deben integrarse en las redes de protección. Se trata de proteger y conservar los tramos fluviales y masas de agua que aún no han sido alterados por la acción del hombre; así como las zonas que merezcan un especial esfuerzo de recuperación y aquellas otras que mejoren la conectividad de la Red Natura.

El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente subraya que persigue los objetivos señalados por la directiva europea para el buen estado de las aguas. El documento no altera los actuales caudales ecológicos, sobre todos los fijados en Aranjuez, Toledo y Talavera, aunque les otorga el máximo protagonismo. Esto podría modificar dichos niveles y afectar al acueducto Tajo-Segura reduciendo los caudales trasvasables.

En la parte positiva, el real decreto prevé excepciones para la zonas que sufren sequías extremas, como la cuenca del Segura, donde el Ministerio sería menos exigente para aumentar los caudales ecológicos.