La Verdad

Murcia consigue otro balón de oxígeno al relajarse el déficit del año que viene

Cristóbal Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría, que presidió ayer por vez primera la reunión del Consejo de Política Fiscal.
Cristóbal Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría, que presidió ayer por vez primera la reunión del Consejo de Política Fiscal. / EFE
  • El acuerdo entre el PP y el PSOE permite un margen del 0,6% a las autonomías, que supone 29 millones más para la Región

Una décima que vale 29 millones de euros para Murcia, que es una de las regiones que ha recibido con mayor alivio el déficit del año que viene del 0,6% aprobado ayer por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Las comunidades autónomas arañaron esa décima y consiguieron que el Ministerio de Hacienda incremente del 0,5% al 0,6% el margen de déficit, fruto del primer gran acuerdo que alcanzan el Gobierno y el PSOE desde la investidura de Rajoy. Los socialistas se cuelgan la medalla de una ampliación del margen de gasto en autonomías y ayuntamientos, y una subida del salario mínimo.

La senda para lograr el equilibrio presupuestario se alarga hasta el año 2019, lo cual facilitará el camino al Gobierno regional, ya que Murcia sigue siendo una de las comunidades más incumplidoras debido a la infrafinanciación que padece. Para el año 2018, el objetivo será del 0,3%.

El Consejo de Ministros aprobará hoy el techo de gasto, lo cual permitirá que el Ejecutivo de Pedro Antonio Sánchez siga con su hoja de ruta y apruebe el lunes el techo para los presupuestos de la Comunidad del año que viene. El consejero de Hacienda, Andrés Carrillo, indicó ayer que dispondrá de más recursos financieros. En concreto, 145 millones de euros si se toma en consideración que se fijó inicialmente un déficit del 0,1% que fue variando a lo largo de este ejercicio. Asimismo, el CPFF aprobó la senda del 0,7% para este año, que Murcia no podrá cumplir porque rebasó el 0,9% en septiembre. Con estos indicadores, Carrillo tendrá más recursos para el año que viene, que llegarán a través del FLA. Si se aprueba el presupuesto estatal, habrá otra inyección de ingresos a cuenta. «El objetivo será más fácil de cumplir para nosotros, que esperamos alcanzar el equilibrio en el año 2019, al final de la legislatura, como nos habíamos propuesto, pero necesitamos por medio el nuevo sistema de financiación autonómica», manifestó Carrillo.

Consolidación fiscal

No fue una gran sorpresa porque el PSOE ya había anunciado hacía semanas su disposición a negociar la senda de consolidación fiscal que el Ejecutivo debe llevar cada año al Congreso junto al techo de gasto de los Presupuestos. Pero eso no rebaja el impacto del primer gran pacto sellado entre el Gobierno y el partido mayoritario de la oposición desde la investidura de Mariano Rajoy. Si nada se tuerce, el 15 de diciembre el Grupo Parlamentario Socialista votará 'sí' a los objetivos de déficit y deuda para el próximo año. Una decisión que amenaza con volver a agitar su patio interno y le convertirá en el blanco de las críticas por parte de Podemos.

Pero el cable al Ejecutivo para no bloquear el trámite previo a la aprobación de las cuentas públicas no saldrá, aún así, gratis al PP. Ese es al menos el relato de los socialistas que se esforzaron en exhibir sus condiciones, unas horas antes de que las comunidades autónomas se reunieran con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Pero no solo el PSOE sacó pecho, el Gobierno también mostró su satisfacción por «la nueva etapa», en palabras de Montoro, que se abre y que puede ser «una oportunidad» para recuperar consensos perdidos desde hace muchos años.

La primera exigencia socialista era que, dado que Bruselas concedió en verano a España un punto más de déficit para el año próximo, se permitiera a las autonomías alcanzar en 2017 el mismo margen que en 2016, esto es, un 0,7% o en su defecto un 0,6%, en lugar del 0,5% propuesto por Montoro, siempre y cuando la décima perdida fuera a tapar el agujero de la Seguridad Social. El argumento era que las autonomías son las prestadoras de servicios sociales (Sanidad, Educación, Dependencia...) de modo que la mejora, dicen, permite destinar más dinero a políticas fundamentales para el bienestar de los ciudadanos.

Otra condición del PSOE, según su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, era la de que se permitiera a los ayuntamientos que han alcanzado superávit, como Madrid, destinarlo a servicios y no a amortización de deuda como exige la regla de gasto. Hernando también defendió que el ajuste fiscal que exige la UE, al menos 5.500 millones de euros, se realice fundamentalmente vía aumento de ingresos y no mediante recortes. Eso significa un aumento de la recaudación centrado «al 90%» en el Impuesto de Sociedades -«queremos que se revierta el regalo fiscal que se hizo a los grandes patrimonios, las grandes fortunas y las rentas elevadas al final de la legislatura pasada», esgrimió- y, en menor medida, en los tributos especiales del alcohol, tabaco y bebidas azucaradas.

Tovar: «Beneficia a Murcia»

El secretario general del PSOE-RM y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Rafael González Tovar, aseguró que el nuevo objetivo de déficit del 0,6% «es muy beneficioso para la Región de Murcia, ya que supone contar con 29 millones de euros más de los que inicialmente había propuesto el ministro de Hacienda y que el presidente de la Comunidad veía bien». González Tovar señaló que «los socialistas estamos convencidos que vamos a conseguir también 200 millones de euros adicionales en los presupuestos para Murcia necesarios para tener que reducir menos y apostar por los servicios básicos como Educación, Sanidad y Política Social».

«Esto supone tener una flexibilidad similar a la que Europa tiene con España y que ahora disfrutarían las comunidades, que son quienes prestan los servicios directamente a la ciudadanía». Recordó que «hay una negociación muy importante para que los ayuntamientos puedan invertir el superávit en mejoras para los municipios y en el gasto corriente, y no como hasta ahora».