La Verdad

La detección tardía de la mitad de los casos de VIH impide poner coto al virus

  • La mayoría de los 104 pacientes diagnosticados el año pasado en la Región son hombres de entre 20 y 39 años

La prevención y el diagnóstico precoz son las dos herramientas básicas para poner coto al VIH. Pero, a la luz de los datos dados a conocer ayer por la Consejería de Sanidad, ambas fallan en la Región. El número de nuevos casos ha aumentado ligeramente (104 en 2015 frente a los 93 de 2014), aunque la incidencia sigue siendo menor a la media nacional. Sin embargo, lo más preocupante es el altísimo porcentaje de pacientes a los que se les detecta el virus demasiado tarde: el 47% de las personas seropositivas diagnosticadas entre los años 2009 y 2015 presentaban ya un grado de inmunosupresión que aconsejaba tratamiento con antirretrovirales.

En casi uno de cada cuatro casos, los afectados descubrieron que eran portadores del virus porque se encontraron, directamente, con un diagnóstico de sida. Este último dato es especialmente dramático si se tiene en cuenta que con un seguimiento adecuado y bajo la medicación necesaria, el VIH puede mantenerse a raya en una alta proporción de pacientes.

El servicio de Epidemiología de la Consejería de Sanidad advierte, en el informe hecho público ayer, que «el diagnóstico tardío es un problema muy importante en la Región». Afecta al 62% de quienes contrajeron el virus por relaciones heterosexuales (lo que demuestra una menor percepción de riesgo que entre la población homosexual). También hay un mayor retraso en el caso de las mujeres (56% de detección tardía frente a un 45% en hombres).

Esta demora generalizada en los diagnósticos no solo perjudica la salud de los pacientes afectados. También multiplica el riesgo de contagios, tanto por el desconocimiento -que puede llevar a la ausencia de prevención- como por el hecho de que un seropositivo sometido a tratamiento reduce drásticamente su carga viral.

Por todo ello, los epidemiólogos recomiendan a la Consejería que ponga ya en marcha el protocolo propuesto por el Ministerio de Sanidad a todas las comunidades autónomas, para que oferten la prueba de VIH «de forma rutinaria en Atención Primaria a población general de 20 a 59 años, sexualmente activa, sin sospecha de infección por VIH y sida, a la que se le haya indicado una extracción de sangre por cualquier motivo, y a la que nunca se la haya realizado previamente». Aunque inicialmente esta recomendación se restringía a las comunidades con mayor incidencia -lo que dejaba fuera a Murcia- «estos criterios se han revisado recientemente», y actualmente se extienden «a todo el territorio nacional».

Prevención entre jóvenes gais

Entre 2009 y 2015 se detectaron en la Región 736 nuevos casos de VIH. La incidencia se sitúa en 70,9 casos anuales por cada millón de habitantes, frente a los 94,4 por millón de media en España. El 81% de los nuevos diagnosticados son hombres, mayoritariamente de edades comprendidas entre los 20 y los 39 años. En torno al 60% de ellos contrajeron el virus por relaciones homosexuales sin protección. Esta vía de transmisión es cada vez más predominante, sobre todo entre los grupos de menor edad. Por eso, los epidemiólogos advierten de que «la prevención de la transmisión en hombres que mantienen sexo con hombres, especialmente jóvenes, continúa siendo un objetivo prioritario».

Entre los varones de 20 a 34 años, siete de cada diez casos son atribuibles a relaciones homosexuales. Entre los hombres de más de 35 años, la vía de transmisión heterosexual sube, y se sitúa en el 34%.