La Verdad

Diez estudiantes de Ciencias reciben la beca Pablo Artal

Los alumnos premiados con la beca junto a Pablo Artal y el rector José Orihuela.
Los alumnos premiados con la beca junto a Pablo Artal y el rector José Orihuela. / UMU
  • Estas ayudas están dotadas con 2.000 euros y están financiadas por el catedrático de Óptica de la UMU que les da nombre

El Centro Social de la Universidad de Murcia (UMU), en el campus de Espinardo, acogió este martes el acto de entrega de las diez ayudas Pablo Artal para alumnos con talento en Ciencias que iniciaron sus estudios en esta institución docente en el presente curso académico.

Las ayudas, dotadas cada una de ellas con 2.000 euros, fueron financiadas por el catedrático de Óptica de la UMU que les da nombre y corresponden a parte del premio Jaime I en Nuevas Tecnologías que le fue concedido en 2015.

Los estudiantes que las recibieron son Pablo Saura, Ana Corbalán, Víctor Montesinos y Elisa Serrano, todos ellos, del grado de Física; Alejandro García, Pablo García y Marcos Caracena, de Matemáticas; Carmen Calvo, de Ingeniería Informática; Nuria Martínez, de Química, y Obiora Eduardo, de Biología.

En el acto de entrega intervinieron los vicerrectores de Estudiantes, Carmen Ferrándiz; de Coordinación e Internacionalización, Bernardo Cascales, y de Investigación, Antonio Juan García, que han felicitado a los estudiantes y han agradecido el gesto del profesor Artal.

Este recordó que llegó a la UMU en el año 1994 y añadió que con la dotación de las ayudas lo que pretende es que los mejores lo sigan siendo, animar y estimular a los estudiantes y ayudarles en los momentos difíciles. En definitiva, concluyó, incentivar su amor por la ciencia y la tecnología.

Por su parte, el rector, José Orihuela, tuvo también palabras de agradecimiento para el profesor Artal, del que ha dicho que es uno de los investigadores de la UMU que más fondos externos consigue para esta institución.

Orihuela comentó que gestos como el protagonizado por este catedrático son más dignos de elogio si cabe si se tiene en cuenta, además, la escasa financiación por estudiante que conceden las administraciones públicas españolas, que está muy por debajo de lo que ocurre en universidades extranjeras.