La Verdad

La ciencia con juegos entra

Un grupo de estudiantes trata de descubrir a un asesino de ficción siguiendo la huella genética de su ADN.
Un grupo de estudiantes trata de descubrir a un asesino de ficción siguiendo la huella genética de su ADN. / Vicente Vicéns / AGM
  • La XV Semana de la Ciencia viste de fiesta la investigación para miles de escolares. Más de 30.000 chavales podrán participar en las 360 actividades programadas hasta el domingo en El Malecón

La ciencia se come, se toca, vuela, explota y entusiasma. Con la ciencia sí se juega, y miles de niños y adolescentes lo hacen desde ayer en la Semana de la Ciencia y la Tecnología (SeCyT), que hasta el domingo despliega en El Malecón el contagioso entusiasmo por la experimentación de los investigadores.

Rubén mira hipnotizado toda la magia que cabe en un tubo de ensayo que cambia de color, burbujea y se desborda en la mano de Lucía, alumna del Bachillerato Científico del Floridablanca y voluntaria en la feria. De vuelta ya de dirigir drones, programar un robot para que baile como Michael Jackson e interactuar con un autómata, al chaval, de ocho años y alumno del Juan XXIII de Abarán, lo que de verdad le hace ilusión es crear su propio experimento. «¿Puedo probar yo?», pregunta tímido el niño a los alumnos voluntarios del instituto Juan de la Cierva, que muestran sus avances en el Bachillerato Científico que estudian. Y sí, puede, con cuidado y alejado del salfumán, el crío disfruta de una experimentación de primera mano a la que tiene acceso en raras ocasiones, y que se le antoja una fiesta que en nada le recuerda a una clase de Sociales. «¡Ojalá hiciéramos esto en el colegio!», suspira el chico, quien como muchos de sus compañeros empieza a redibujar su concepto de lo que supone ser físico, químico, informático, biólogo o ingeniero... Él ni se lo plantea, pero su profesora está convencida de que en apenas unas horas ha aprendido más que en medio curso. Ya quisiera Eduardo, alumno del tercero de Secundaria en el IES Emilio Pérez Piñero, que los fundamentos de la Biología Molecular se los enseñaran en el instituto mientras descubre al asesino de un príncipe siguiendo la huella genética de su ADN. «¿He acertado?», pregunta expectante a los técnicos del Servicio de Apoyo a la Investigación de la UMU cuando completa sus pesquisas. Él lo tenía claro -quiere ser médico-, pero su compañera Alicia nunca hubiera imaginado que la ciencia «puede ser una opción. No sabía que podía ser divertido», decía ayer, apenas unas horas después de completar el extenso circuito.

Miles de escolares -hasta los más de 30.000 que pasarán por la SeCyT en su XV edición- tendrán oportunidad de hacerlo hasta el domingo a través de las 360 actividades programadas por las tres universidades -UMU, UPCT y UCAM-, centros de investigación, institutos, museos, hospitales, centros tecnológicos, instituciones... que darán a los chicos opciones como descubrir al asesino siguiendo la huella genética de su ADN, programar un robot Lego con movimiento, dirigir un dron, visitar la misión científica de la Antártica a escala, descifrar una huella dactilar, descubrir la impresionante evolución de la huerta de Murcia, diseccionar el ojo de un conejo, hacer bailar a un robot 3D el 'moonwalk' o diseñar un autómata.