La Verdad

La miel china hace caer un 40% las ventas de los apicultores murcianos

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Dos viandantes, ayer, en la avenida de la Libertad de Murcia, recibiendo un par de muestras de miel producida en la Región. / V. Vicéns / AGM

  • Coag exige al Gobierno central un cambio en la legislación, como en Italia, para que el etiquetado incorpore el país de procedencia del producto

Los productores chinos de miel le han 'clavado' el aguijón a las 300 explotaciones apícolas de la Región, cuyas ventas y rentabilidad han caído un 40%. Esta tendencia se repite a nivel nacional porque turronerías, grandes superficies comerciales y confiterías apuestan por comprar la miel china cuyo precio por kilo oscila entre 1,40 y 1,80 euros, frente al coste del kilo del néctar dulce patrio: entre 1,80 y 2,20 euros. Carlos Zafra, técnico de la Asociación de Apicultores de la Región de Coag, alertó ayer de que «el sector está sufriendo una de sus crisis más importantes de los últimos diez años».

En la Región, la apicultura da empleo a 400 personas y genera 500 contrataciones temporales entre marzo y septiembre para el corte de la miel, pero Zafra vaticinó que «si esto continua así empezarán a destruirse empleos porque estamos trabajando por debajo de los costes de producción». Los apicultores no solo tienen que lidiar con la competencia del país asiático, también con la de Argentina, Tailandia y Ucrania; por este motivo, Coag organizó ayer un acto reivindicativo en toda España. El objetivo era reclamar que el etiquetado de la miel refleje el país de procedencia.

«Los requisitos sanitarios que cumplen los apicultores españoles no tienen nada que ver con los que cumplen los de terceros países». En la actualidad, el etiquetado del bote solo refleja la leyenda 'mezcla de mieles originarias y no originarias de la Comunidad Europea (CE)'. «El consumidor no sabe de dónde procede el producto». Además, esa falta de información contribuye a devaluar los precios del néctar español.

Coag desplegó un expositor en la avenida de la Libertad, en pleno centro de Murcia, presidido por la conocida abeja Maya, para reivindicar la calidad de la miel de flores y de azahar producidas en la Región. Para ello repartieron muestras a viandantes como Pepa Cánovas, que reconoció que nunca leía en el etiquetado: «Mi marido consume mucha miel, sobre todo para tostadas, pero no suelo mirar la etiqueta». Entre bote y bote, Coag repartió 1.600 kilos. La organización agraria reclamó a los grupos políticos de la Asamblea Regional que insten al futuro Gobierno central a introducir un cambio normativo en la legislación. El sector quiere seguir el ejemplo de Italia y Polonia, donde es obligatorio especificar el país en el que la miel ha sido recolectada.

Coag también avanzó que realizará muestreos de mieles asiáticas para analizarlas en un laboratorio francés, con el objetivo de demostrar que su producción se «ultrafiltra». El presidente de la Asociación de Apicultores de la Región, Ginés Abel, resaltó que han iniciado los trámites para lograr la indicación geográfica protegida (IGP) para la miel de azahar. «Un estudio de la Universidad Politécnica de Cartagena refleja que es viable técnicamente porque tenemos un tipo de miel que solo se encuentra aquí», dijo.

Ese distintivo sería un acicate para la Región, sexta comunidad autónoma con mayor censo de colmenas: 100.000 distribuidas por Calasparra, Caravaca de la Cruz, Moratalla, Murcia y Cartagena.