La Verdad

Cáncer de mama: los 6 factores de riesgo

Una mujer se somete a una mamografía en un centro de salud de Elche (Alicante).
Una mujer se somete a una mamografía en un centro de salud de Elche (Alicante). / Daniel Madrigal
  • Además de los antecedentes familiares, en el desarrollo de tumores mamarios pueden influir, entre otras circunstancias, los hábitos de vida poco saludables, el consumo de hormonas, y hasta el peso y la estatura

Cada año mueren 180 mujeres por cáncer de mama en la Región, según un estudio del Servicio Murciano de Salud, que cifra en más de 560 los nuevos diagnósticos de este tipo de tumor que se producen al año. A pesar de la alarma que arrojan estos datos, en España, el aumento de la supervivencia a los cinco años del primer diagnóstico se sitúa en el 85% de los casos.

En la Región se observó un aumento de la supervivencia a esta grave patología de más del 8% entre los años 90 y la primera década de este siglo XXI. Este incremento en la esperanza de vida tras sufrir la enfermedad fue un efecto del programa de prevención iniciado en 1994, fecha en la que comenzaron las mamografías periódicas (cada dos años) para todas las mujeres de edades comprendidas entre los 50 y los 69 años, franja considerada de riesgo por los especialistas.

Sin embargo, en los últimos años se ha ampliado la ratio de edad de riesgo y se diagnostica este tipo de cáncer en mujeres cada vez más jóvenes. Los ginecólogos recomiendan comenzar con las revisiones mamarias a los 35 años, ya que una de cada ocho mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida y vencer la enfermedad dependerá de la prontitud con la que se detecte. En 2014, último ejercicio del que constan cifras, esta enfermedad era la octava causa de muerte femenina, según el Centro Regional de Estadística de Murcia (CREM).

En su programa de prevención contra el cáncer de mama, la Dirección General de Salud de la Consejería de Sanidad asegura que existen seis factores de riesgo que aumentan la probabilidad de sufrir esta enfermedad. Algunos de ellos, como el sexo, la raza y la edad, no se pueden modificar, pero sí se puede intervenir sobre el resto para tratar de evitarla.

Estrógenos y progesterona. Estas son las dos hormonas que regulan el desarrollo de las mamas. Haber recibido terapias de remplazo hormonal combinando estrógenos y progesterona, en especial tras la menopausia, aumenta la probabilidad de sufrir este tipo de cáncer. Algunos anticonceptivos orales contienen también estas sustancias, pero la disparidad en los estudios hacen que este sea un tema de debate, ya que algunos creen que estos fármacos aumentan levemente la probabilidad de padecer cáncer de mama y otros no observan relación entre ambos fenómenos.

Peso y estatura. Lo que sí tienen claro los estudios es que el sobrepeso y la obesidad aumentan las posibilidades de padecer este tumor, ya que la grasa acumulada en el cuerpo es la principal fuente de estrógenos, sobretodo en mujeres postmenopáusicas, cuyos ovarios han dejado de producir la hormona. Además, los estudios sanitarios utilizados para la elaboración del programa preventivo apuntan que las mujeres con una estatura superior a 1,75 son más propensas a sufrir cáncer de mama.

Antecedentes familiares. Las familiares de primer grado (madre, hermana o hija) de una mujer que haya sufrido cáncer de mama tienen el doble de riesgo de padecerlo, sobre todo si su pariente lo experimentó antes de los 50 años.

Edad. A pesar de que la edad de riesgo se considera a partir de los 50 años, cada vez hay más diagnósticos en mujeres jóvenes que señalan una ampliación de esa franja de edad. Así, el informe apunta que la probabilidad de sufrir la enfermedad aumenta hasta cumplir los 45. En 2014, el riesgo de tener cáncer entre los 30 y los 39 años era del 0,44%, mientras que el riesgo de sufrirlo a partir de los 60 era del 4%.

Estilo de vida. Seguir unos hábitos de vida saludables reduce las posibilidades de padecer este tumor. Entre las buenas prácticas que se pueden llevar a cabo a diario, están una dieta equilibrada y baja en grasas animales y carne roja, reducir el consumo de alcohol y tabaco, y realizar ejercicio. Además, la Organización Mundial de la Salud asegura que trabajar en turno de noche es un factor cancerígeno, ya que la luz artificial nocturna suprime la producción de melatonina.

Sexo y raza. Este es el factor de riesgo que no se puede modificar. Son más propensas las mujeres de raza blanca, frente a las de raza negra; aunque estas últimas tienen menos probabilidades de superar la enfermedad, una vez que la sufren. Solo uno de cada 100 hombres sufre cáncer de mama.