La Verdad

Padres y estudiantes quieren vaciar las aulas el miércoles 26 como protesta por la reválida

  • La movilización servirá también para pedir la revisión de los recortes y la derogación de la reforma educativa

El comienzo de curso devolverá también la tensión reivindicativa a las calles. Padres, estudiantes y varios sindicatos de profesores han convocado la primera huelga educativa del año académico, contra las reválidas de la Lomce, para el próximo miércoles, 26 de octubre, cuando quieren vaciar las aulas de colegios e institutos.

La llamada a la huelga cuenta en la Región con el apoyo de las organizaciones estudiantiles y de la Plataforma en Defensa de la Escuela Pública, que integra a sindicatos, oposición, estudiantes, otras organizaciones relacionadas con la enseñanza y a la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA).

El rechazo a la celebración de las pruebas de reválida impuestas por la Lomce, y que se realizarán en el mes de junio, es el principal motivo de la reivindicación. Los exámenes de fin de etapa que se introducen este curso son dos: uno para los alumnos de cuarto de la ESO y otro para los de segundo de Bachillerato, que son quienes realmente se juegan el futuro en esas pruebas. La reválida de cuarto de Secundaria no tendrá este curso ningún efecto en el expediente ni consecuencia académica. Será el próximo 2017-2018 cuando sea necesario superarla para seguir estudiando Bachillerato y obtener el título de ESO. Este año será, pues, experimental, por lo que solo se hará una convocatoria ordinaria en junio. En el caso de los alumnos de segundo de Bachillerato, la reválida no afectará este año a su título de fin de etapa, pero sí será la nota con la que accederán a la Universidad. La prueba se desarrollará durante cuatro días, y los alumnos se examinarán de ocho asignaturas.

El próximo año, la reválida de Bachillerato cumplirá dos funciones: dará la nota de acceso a la universidad, pero además, los alumnos que no la superen no tendrán el título de Bachillerato.

Para padres y estudiantes, las dos pruebas son «segregadoras, y tienen como único objetivo sacar del sistema a miles de alumnos que no podrán acceder a estudios superiores y serán reconducidos a itinerarios profesionales».

Familias y alumnos reivindican, además, la derogación de la polémica Lomce, que es la reforma educativa que ha introducido las reválidas, y la revisión de los recortes aplicados a la enseñanza durante la crisis. Entre otros ajustes, demandan la reducción de las ratios a los niveles de 2010, el incremento de las plantillas, la estabilidad del profesorado interino y la convocatoria de una oferta de empleo «decente». También denuncian el «caótico inicio de curso, con retrasos en la incorporación de docentes a las aulas y recorte de las plantillas».