La Verdad

Los juegos tradicionales son mejores para la espalda que el ocio pasivo

  • Los especialistas recomiendan la práctica continuada de ejercicio entre los 8 y los 12 años por ser clave para prevenir las dolencias en esta zona entre los adolescentes

La Organización Médica Colegial (OMC) y la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (Reide) alertan del incremento de los hábitos sedentarios entre los escolares españoles e inciden en la importancia de la práctica continuada de la actividad física para prevenir futuras dolencias de espalda. Con el lema 'Muévete para que no te duela', ambas instituciones pusieron en marcha una nueva edición de la Campaña de Prevención del Dolor de Espalda entre los Escolares Españoles.

Los estudios científicos demuestran que la actividad física en la infancia es necesaria incluso para que la columna vertebral adquiera su forma definitiva. Además, realizar ejercicio físico de forma habitual reduce el riesgo de padecer dolencias de espalda y aumenta la probabilidad de que, si aparece dolor, sea más breve e interfiera menos en las actividades cotidianas.

Sin embargo, hoy día, las principales opciones de ocio entre niños y adolescentes son pasivas y no resultan beneficiosas ni para su salud en general ni para su espalda. Jugar con videojuegos en diferentes dispositivos (móviles –según la encuesta Niños y videojuegos 2015 de NPD Group, dedican 6 horas semanales de media a jugar con el móvil-; tablets y ordenadores) o ver la televisión, está generalizándose en detrimento del ejercicio, el deporte y los juegos tradicionales, que sí implican actividad física. Y además de inculcar hábitos de ocio poco saludables, los divertimentos pasivos dificultan desarrollar la musculatura, lo que aumenta el riesgo de padecer dolores de la espalda a corto y largo plazo; un estudio científico que siguió durante 25 años a una amplia cohorte de adolescentes demostró que aquellos que padecen dolor de espalda en su juventud tienen mayor riesgo de padecerlo de forma crónica cuando son adultos.

El informe anual del Sistema Nacional de Salud en 2015 refleja que el 12,1% de los niños de menos de 14 años es sedentario, y no realiza ninguna actividad física en su tiempo de ocio. De hecho, la incidencia de las dolencias de la espalda aumenta a partir de los 10 años, y el 51% de los chicos y el 69% de las chicas de entre 13 y 15 años ya lo han padecido.

Para el doctor Juan José Rodriguez Sendin lo importante, además del ejercicio físico, algo "fundamental" para prevenir el dolor de espalda, es que se reduzca el peso del material escolar que calificó de "improcedente, excesivo y no justificado" para que sea proporcional a la masa corporal de los niños.

El doctor Kovacs, Director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (Reide) y de la Unidad de la Espalda Kovacs del Hospital Universitario Moncloa, señala que "está demostrado científicamente que la medida más eficaz para prevenir las dolencias de la espalda es el ejercicio físico, que ayuda a desarrollar una musculatura potente, resistente y coordinada que protege al resto de las estructuras de la columna vertebral y reduce la carga que soporta. Los niños deben practicar el deporte que les guste de forma continuada, para fortalecer los músculos de su espalda y prevenir dolencias futuras".

Cualquier ejercicio físico es mejor que ninguno, y resulta esencial mantenerlo en el tiempo para que se manifieste su efecto beneficioso. Por eso los especialistas recomiendan que los niños prueben todos los deportes que puedan pero se centren en aquel o aquellos que les gusten más, puesto que lo importante es que lo practiquen de manera habitual y mantenida.

Solo cuando el ejercicio se realiza a nivel cuasi profesional, puede inducir un desarrollo desequilibrado de la musculatura que ha demostrado aumentar el riesgo de sufrir dolencias de la espalda; en esos casos, se trata simplemente de seguir estrictamente los consejos de los entrenadores para compensar esos eventuales desequilibrios.

Esta campaña de prevención entre los escolares españoles en edades comprendidas entre los 8 y 12 años ha demostrado científicamente ser efectiva. Incluye una nueva edición del Tebeo de la Espalda, que enseña y facilita a los escolares los conocimientos fundamentales para la salud de la espalda y sus principales medidas de prevención.

El Tebeo de la Espalda recomienda reducir el peso del material escolar, que no supere el 10% del peso corporal; transportar correctamente el material escolar; que el mobiliario escolar sea el adecuado. Lo óptimo es que en las edades puberales, en las que hay grandes variaciones en la estatura de los alumnos de la misma edad, las sillas sean de altura regulable.