La Verdad

El abogado detenido con 287 kilos de coca montó una firma para la importación de frutas

  • Las leyes chilenas establecen penas de hasta 20 años de cárcel por delitos de tráfico de estupefacientes de especial gravedad

La inspiración para tratar de introducir un gran cargamento de cocaína en España procedente de Sudamérica, que es la razón por la que José María V.G. se encuentra encarcelado en una prisión chilena, bien pudo haberle llegado a este letrado murciano durante el periodo en que estuvo prestando servicios legales para una empresa de transportes de la Región. Más tarde montó su propia mercantil para trabajos de distribución, Difrusol SL, que básicamente se dedicaba a operar con frutas procedentes del continente americano. También se asoció con un empresario de Orihuela, José Manuel A.H., de 53 años, que se dedicaba a fabricar material para el transporte a través de la firma Karnay Group 21 SL.

Y a partir de ese momento los negocios comenzaron a marcharle bastante bien, en apariencia, a este joven letrado de 29 años de edad, del que personas cercanas sostienen que llevaba un nivel de vida mucho más que holgado. «Se le veía continuamente en buenos restaurantes, vestía ropa cara... Primero adquirió un Range Rover Evoque y luego lo vendió y se compró un deportivo Porsche». Hace poco más de un año contrajo matrimonio con una licenciada en Derecho.

La vida le sonreía, hasta que todo se torció días atrás, bruscamente, cuando agentes de la Policía Antinarcóticos de Chile le cayeron encima, como también a su socio oriolano y a un ciudadano colombiano, bajo la acusación de estar preparando el envío de 287 kilos de cocaína a España a través de un puerto de ese país latinoamericano. La droga iba a ser camuflada en un contenedor cargado con limones, que la trama delictiva -según los investigadores- tenía previsto enviar al puerto gaditano de Algeciras.

Poco después, los tres ingresaban en la prisión de la localidad de Arica, en la que siguen a la espera de que la Fiscalía concluya las investigaciones y se abra el proceso para celebrar un juicio oral. Las leyes chilenas contemplan penas muy elevadas, de hasta veinte años, para los delitos de narcotráfico de especial gravedad, como bien podría ser calificado el intento de introducir en España esos 287 kilos de cocaína de gran pureza. No en vano, se trata de una de las mayores incautaciones de cocaína realizadas en ese país en los últimos años.

Conmoción entre sus compañeros

La noticia de la detención de este letrado murciano por su supuesta vinculación con ese gran alijo de droga, adelantada ayer en exclusiva por 'La Verdad', ha causado una profunda conmoción entre el colectivo de abogados de Murcia. «Llevamos toda la mañana llamándonos los unos a los otros para tratar de conocer datos sobre este asunto», admitía un conocido abogado, que se mostraba preocupado no solo por la gravedad de los cargos que pesan contra José María V.G. sino especialmente por el hecho de estar encarcelado en un centro penitenciario sudamericano. «Allí las condiciones no son las mismas que en Europa», recordaba.

Fuentes próximas a José María V.G. apuntaron a que su familia se habría puesto en contacto con Raúl Pardo-Geijo Ruiz, pero en su despacho eludieron confirmar el dato y afirmaron que este abogado se encontraba ayer tarde «ilocalizable».