La Verdad

«El cambio climático puede ser una oportunidad para la Región. Nos preguntarán cómo producimos tanto aquí, con tan poquita agua»

Juan José Alarcón Cabañero, director del Cebas, posando en uno de los laboratorios de las instalaciones ubicadas en el Campus de Espinardo.
Juan José Alarcón Cabañero, director del Cebas, posando en uno de los laboratorios de las instalaciones ubicadas en el Campus de Espinardo. / NACHO GARCÍA / AGM
  • Juan José Alarcón Cabañero Director del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC)

Relojes con estilo para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡¡Todos a 49€!!

Hasta 70%

Moda urbana para hombre

Hasta 80%

Moda clásica para hombre, mujer e infantil

Hasta 90%

Chaquetas y abrigos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

¡Todas las botas a 21.00€! ¡No te lo pierdas!

Hasta 70%

Calzado de original diseño para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Muebles con estilo para tu hogar

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Calidad y diseño en ropa de hogar

Hasta 70%

Moda casual para hombre y niño

Hasta 70%

Diseño y calidad al mejor precio

Hasta 80%

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Decora las ventanas de tu hogar con originales estores

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Textil hogar de diseño y calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Marcas deportivas en relojes de pulsera

Hasta 70%

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Chaquetas de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calidad y diseño en tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda y complementos para hombre

Hasta 70%

Hizo las maletas para venirse una larga temporada a estudiar Biología a la Región, pero al final echó raíces tanto personales como profesionales. Juan José Alarcón Cabañero asumió en 2012 la dirección del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) y acaba de ser reelegido para liderar durante otros cuatro años uno de los buques insignia de la I+D+i regional. Esa responsabilidad no le ha apartado de los laboratorios, ya que lidera un grupo de investigación sobre riego, y tampoco le impide escaparse cuando puede a La Roda (Albacete) para visitar a sus padres y amigos. «Me gusta mi tierra y voy cada vez que puedo».

-¿Qué opinión le merece el estado de las aguas del Mar Menor?

-Parece que hay un nivel de contaminación bastante elevado y habrá que tomar medidas. Nos encontramos ante una situación que requiere de una respuesta rápida.

-El Ministerio está licitando el colector para combatir los vertidos al Mar Menor y la Consejería de Medio Ambiente ha iniciado el proceso de expropiación para habilitar el filtro verde de la rambla del Albujón. ¿Realmente es posible llegar al 'vertido cero', como han anunciado las administraciones?

-No conozco el proyecto al detalle, pero el 'vertido cero' es algo más propagandístico que otra cosa. Lo que se puede hacer, y seguro que se hará con este proyecto, es reducir al máximo el nivel de vertidos.

-La posibilidad de producir cultivos modificados genéticamente, los transgénicos, genera un fuerte debate social, sobre todo entre las organizaciones ecologistas. Una de las polémicas gira en torno a saber si realmente son nocivos para la salud. ¿Usted qué opina?

-Soy biólogo y científico y creo que no son nocivos. Me parece que es una historia que se ha montado. En otros países se están produciendo y lo único que se hace es acelerar un cambio en la genética de la planta que se produciría igual, pero a lo largo del tiempo. Todos los alimentos vienen de una evolución de los genes. Yo no veo el problema. Un transgénico, bien regulado, bien medido, donde se conozca perfectamente qué genes se están cambiando, para qué y los efectos sobre la producción, no me parece complicado. Sin embargo, nosotros no hacemos transgénicos y lo que nos viene de Estados Unidos y Marruecos lo aceptamos, y eso no tiene sentido. Nos estamos cortando nosotros mismos las alas. En el Cebas hay varios grupos de investigación de transgénicos y, si se legalizasen, tendrían un gran potencial. Estaríamos capacitados para desarrollar la biología molecular.

-¿Le preocupa a la comunidad científica los efectos del 'Brexit' ?

-Tenemos proyectos con el Reino Unido, y no sé si en esa negociación que habrá se salvará finalmente la ciencia. Estoy convencido de que los ingleses son muy listos y van a mantener algunas actividades. Probablemente, se queden como un miembro más en los proyectos europeos y de alguna forma tengan alguna asociación especial. Me preocupa más la cantidad de gente que va a hacer los post-doctorados a Inglaterra y que pueda haber algún tipo de limitación. Para la comunidad científica, el hecho de que los ingleses no pudieran participar en proyectos europeos, de pleno derecho, sería una contratiempo muy grande. Pero creo que esa parte, tanto Europa como los británicos, la van a intentar defender, porque cada vez hay más socios colaboradores en proyectos europeos, como Asia, Estados Unidos, Sudáfrica... y sería un poco absurdo que Europa se cerrase la puerta a colaborar con los británicos. Tienen un peso importante.

-El campo murciano está cultivando productos antes impensables, como la piña. ¿Qué otras variedades podríamos 'adoptar'?

-El granado ya está, pero puede tener más cabida. También el caqui, que se está cultivando mucho en Valencia, y en la zona de Mazarrón y Águilas puede haber cultivos tropicales y funcionar bien, como en la zona de Granada, con el mango y el aguacate, que en un momento dado podrían ser una alternativa. Pero no soy partidario de cambiar mucho nuestra forma de trabajar y el paisaje, soy más partidario de renovar los cultivos que funcionan con otras variedades y patrones nuevos. En el Cebas continuamente van surgiendo nuevas variedades de cultivos tradicionales, como de albaricoquero, que van retirando a las anteriores porque se adaptan mejor a la situación de déficit hídrico. También hay variedades de almendro que aguantan muy bien el frío, se autopolinizan...

-¿El sistema agroalimentario regional está preparado para enfrentarse a las consecuencias del cambio climático?

-Eso lo tenemos más o menos resuelto. El sistema productivo murciano es uno de los mejores del mundo. Solo hay que darse una vuelta por el campo para ver las últimas tecnologías de producción. Eso quiere decir que el cambio climático puede ser una ventaja, porque estamos acostumbrados a funcionar con poca agua, y tenemos que aprovechar para extender a otras regiones toda nuestra tecnología y conocimiento sobre cómo manejar los cultivos, el agua y los fertilizantes en una situación árida. Muchas regiones, a nivel de América y Asia, se van a convertir en la nueva Murcia. Es un reto que la sociedad murciana se tiene que plantear: exportar su innovación. Cada vez se nos va a preguntar más desde el exterior qué estamos haciendo aquí para producir tanto con tan poquita agua.

-Una de las consecuencias del cambio climático es la merma de las precipitaciones. La Región está sufriendo su quinto año hidrológico más seco desde 1941, y cada año va a peor. ¿Llegará un momento en el que la población y la agricultura dependan en exclusiva del agua desalada y el trasvase Tajo-Segura?

-Soy manchego, conozco la versión de las dos comunidades autónomas, y el trasvase es fundamental y es algo que el nuevo gobierno central tiene que garantizar, porque es riqueza para Murcia y creo que bien explotado no supone ninguna merma para Castilla-La Mancha. Me parecería triste que el trasvase dejase de funcionar. Y al tema de las desaladoras habrá que darle más importancia. A día de hoy, el coste del agua desalada es muy elevado y en muy pocos cultivos se permiten utilizarla. Quizá con ayudas y con la ciencia y la tecnología se podría intentar abaratar. También hay que aprovechar otras fuentes, tenemos los pozos se sequía, que se pueden usar sin sobreexpolotarlos; las aguas regeneradas, y otra opción que se podría barajar son los bancos de agua, la venta directa entre regiones. Pienso que Murcia estaría dispuesta a pagar.

-¿Ya no cabe otra vuelta de tuerca a nuestros sistemas de depuración de aguas y de riegos?

-El paso que nos toca dar no es mejorar el riego por goteo, sino conocer mejor la fisiología de la planta para rentabilizar más los sistemas de los que disponemos. Otro problema que me preocupa es la salinización de los suelos. En la Región se habla mucho de agua, pero aquí suelen usar aguas de poca calidad y las sales se quedan, y puede llegar un momento en el que suelo esté salinizado. La salinidad de los suelos es un tema que hay que abordar, porque puede ser un problema para la Región a medio y largo plazo. Nos toca a los investigadores y a las autoridades ir un poco por delante.

-El presidente de la Comunidad aboga por eliminar la Fundación Séneca para crear una Agencia Regional de Investigación. ¿Usted qué opina?

-Evidentemente, sí que hace falta algún tipo de órgano regulador que organice de algún modo las actividades científicas de la Región. La ciencia tiene que estar apoyada por el sector público y es importante que haya organizaciones globales que sepan lo que hacemos y cómo ayudarnos, no solo en lo económico, también en otras cuestiones. Aunque no soy partidario de quitar la Fundación Séneca porque está haciendo una buena labor, lo que a lo mejor se puede hacer es que la Fundación adquiera unos compromisos más importantes y que algunas actividades se engloben allí. A día de hoy, desde un punto de vista científico, la Fundación Séneca es la que engloba más actividades. No hay que quitarla, sino potenciarla y englobarla dentro de un organismo común. Eso sería lógico.

-La Consejería de Desarrollo Económico está implantando el modelo de industria 4.0 en la Región para dar más protagonismo a la I+D+i. ¿Cree que el tejido productivo regional ha vivido históricamente de espaldas a los investigadores?

-No es solo a nivel regional, creo que en general, en España, no ha habido una buena interrelación entre el sector productivo y el investigador. Todos tenemos nuestra parte de culpa. Pero esto ha cambiado, ahora mismo hay más investigaciones más cercanas al mercado y las empresas se están dando cuenta de que es importante innovar e investigar.

-Una de las consecuencias de la crisis ha sido la fuga de cerebros. ¿Hemos llegado a un punto de no retorno o hay posibilidad de recuperar el talento que hizo las maletas?

- Históricamente, España nunca se ha caracterizado por tratar bien a los científicos jóvenes. Fugas de cerebros, de alguna forma, se han dado siempre. Mucha gente se ha ido, ha encontrado su estabilidad en el extranjero, pero creo que la mayoría de ellos, si aquí se dieran unas circunstancias adecuadas de trabajo y unas buenas condiciones, volverían. Sí que estamos a tiempo, pero hace falta capacidad de pagarles y fomentar el espíritu competitivo.

-La pasada legislatura estuvo marcada por los recortes en Educación y en investigación. ¿Qué espera del próximo gobierno central?

-Entre 2008 y 2016 el soporte del Estado se ha reducido un 30% a nivel de subvenciones de proyectos y mantenimiento del centro. Y los cuatro últimos años han sido muy difíciles. Hemos llegado a tener situaciones muy críticas, donde se ha puesto en tela de juicio la posibilidad de mantener proyectos. Lo que creo que ahora puede mejorar son las ayudas a la investigación, sacar más convocatorias de proyectos y más plazas de técnicos y científicos. Hay dos cosas fundamentales, la primera ya la he dicho: España tiene gente enormemente preparada, que ha estado mucho tiempo fuera y tiene experiencia internacional, y esa gente se merece la oportunidad de poder desarrollar sus capacidades en su país. Y la otra cosa que tiene que abordar necesariamente el Gobierno que se forme es uno de los problemas más graves que tenemos los investigadores, y es que no se entiende la actividad científica como algo que requiere de dinamismo. La burocracia tiene que existir para que haya un control sobre el gasto, pero tiene que tener cierta flexibilidad. El Gobierno debe hacer unas normas y unos reglamentos para actuar de forma competitiva.

-Usted estrena segunda etapa al frente del CEBAS. Póngase deberes.

- El primer objetivo que buscaré será intentar que la gente que tiene talento y capacidades tenga la opción de ingresar en el Cebas. Apostar por la gente joven, que haya una cierta renovación en plantilla. El segundo será mantener el nivel de excelencia del instituto, a nivel de publicaciones y de visión internacional. Y, por último, seguir manteniendo la capacidad que tenemos de obtener recursos competitivos, tanto en proyectos nacionales como europeos.