La Verdad

Narbona pide a los ciudadanos que sigan activos en la regeneración del Mar Menor

La exministra Narbona, junto a González Tovar, por el paseo marítimo de Los Alcázares.
La exministra Narbona, junto a González Tovar, por el paseo marítimo de Los Alcázares. / A. Salas/AGM
  • La exministra apuesta por «una estrategia integrada, un control periódico y que se rindan cuentas»

«No saldremos adelante si no hay convergencia en el tema del Mar Menor», dijo ayer la exministra socialista de Medio Ambiente Cristina Narbona durante un encuentro en el hotel balneario La Encarnación, que congregó a vecinos, representantes agrícolas y empresarios. Para atajar la degradación de la laguna, la economista madrileña expuso su fórmula, que empieza por «un diagnóstico actualizado, para lo que necesitamos al mundo académico» y «crear espacios de participación y debate». Apeló al «liderazgo del Gobierno de la nación, de la que dependen la Ley de Costas entre otras», aunque señaló como elemento determinante para salvar la laguna «una estrategia integrada, que entre en las cuestiones concretas, que tenga en cuenta la agricultura, a los vecinos y a todos los agentes». A estos requisitos, la exministra añadió «un seguimiento permanente de la situación del Mar Menor y un sistema de control que observe periódicamente qué sucede en la laguna y en la actividad que la rodea». Pidió «que la ciudadanía siga activa» y reconoció la labor de la plataforma Pacto por el Mar Menor y, sobre todo, el de «la comunidad científica, que lleva mucho tiempo dando diagnósticos».

Vestida de negro integral y con un collar egipcio, a la exministra, conocida defensora de la desalación y de las energías renovables, no le faltó contundencia para hacer historia de las causas que han contribuido a la degradación del Mar Menor y su entorno. Se refirió a «la etapa nefasta de absolutismo del PP que ha gobernado Murcia» como parte de «la confusión que ha habido en España entre bienestar y progreso y mero crecimiento del PIB». «En España ha habido crecimiento económico mientras aumentaban las desigualdades y la corrupción», dijo en una de las salas centenarias de La Encarnación, frente al Mar Menor.

Narbona reprochó al PP que «de las primeras cosas que hizo fue derogar la ley que protegía el Mar Menor» y recordó que «aunque presentamos un recurso al Tribunal Constitucional porque querían desproteger 14.000 hectáreas de suelo protegido, y nos dio la razón, tuvimos por medio la época de la burbuja inmobiliaria». La exministra, cuya estrategia para la sostenibilidad de la costa y la defensa de la desalación encontró polémica en Murcia, destacó su relación con la Región: «Mi mapa de visitas como ministra acumulaba más chinchetas en Murcia que en otras regiones», dijo a los asistentes. Sobre la ocupación del Mar Menor, criticó que «la densidad de puertos es siete veces superior a la de Baleares» y apuntó a la masificación urbanística para criticar que «mientras en Murcia sigue habiendo cantidad de viviendas y suelos sin vender y otros inmersos en procesos judiciales, hasta los promotores más sensatos no comprenden que se saquen adelante desarrollos que van a comprometer las decisiones futuras».

Narbona defendió «una moratoria, que no es más que un paréntesis para reflexionar y construir un futuro donde la recuperación económica se consolide». «Sin recuperación ambiental no habrá recuperación económica. No hay economía sin ecología», resumió la política socialista.

Confirmaba así la experiencia que expuso el conseller del Territori, Energía y Movilidad de Baleares, Marc Pons y Pons, donde se ha aplicado la paralización durante dos años de algunos artículos de la Ley del Suelo «para dar a los ciudadanos una oportunidad para pensar cómo quieren continuar su desarrollo; si Mallorca, que tiene 18 campos de golf, necesita más o es mejor que haya espacios para el disfrute de todos». El conseller reprobó la política del PP en las islas, donde asegura que «la Ley del Suelo fue una gran amnistía para perdonar y legalizar todos los grandes errores».

El secretario general del PSRM-PSOE, Rafael González Tovar, echó en cara al PP que «solo entiende el Mar Menor como una caja registradora sin importarle las consecuencias, como se ve con la indolencia que ha actuado con la laguna». «El agua es apta para el baño», dijo González Tovar, «y no podemos alarmar a cambio de que se tomen soluciones con urgencia porque puede tener un efecto boomerang». Defendió «un equilibrio sensato con la salubridad de las aguas y la viabilidad de la actividad agrícola».

El presidente de COAG, Vicente Carrión, aseguró en nombre de los agricultores que «estamos colaborando para solucionar el problema; queremos que nos utilicéis, y que esa solución sea una realidad».

Fuentes Zorita la hace llorar

El expresidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, José Salvador Fuentes Zorita, que compartió la etapa de gestión con Cristina Narbona, recordó anécdotas que provocaron algunas lágrimas de emoción en la exministra: «Recuerdo que se le saltaron las lágrimas cuando se enteró de que habían atropellado un lince en Doñana, porque se sabía hasta los nombres», dijo el veterano socialista. Zorita aludió a «la pugna política que mantuvimos con los ayuntamientos para proteger el Mar Menor y con el lobby inmobiliario de La Manga, y no me duelen prendas en decir que perdí».