La Verdad

Un cardiólogo realiza una angioplastia.
Un cardiólogo realiza una angioplastia. / J. PETEIRO / AGM

Los cardiólogos advierten de «desigualdades» en la atención al infarto en la Región

  • Los pacientes del Altiplano, Lorca y Noroeste apenas se benefician de la angioplastia primaria, que es el tratamiento «más idóneo»

Si una persona sufre un infarto en Murcia o en una localidad cercana, tiene un 80% de posibilidades de que se le practique una angioplastia primaria en La Arrixaca, el hospital de referencia regional para esta técnica (un cateterismo para la desobstrucción de la arteria coronaria). Sin embargo, si el paciente vive en Lorca, el Altiplano o el Noroeste, la probabilidad de que reciba este tratamiento es de tan solo el 30%. La situación más paradójica se produce en Cartagena: el 80% de quienes son atendidos de un infarto entre las 8.00 y las 15.00 horas se someten a angioplastia primaria, mientras que, entre quienes acuden al hospital por la tarde, solo tres de cada diez se benefician de esta técnica. La explicación es sencilla: la Unidad de Hemodinánica del Santa Lucía únicamente abre por las mañanas.

Estos datos, facilitados por la Sociedad Murciana de Cardiología (SMC), reflejan la disparidad en la atención que reciben los pacientes en función de su lugar de residencia. Solo quienes residen en zonas cercanas a La Arrixaca se benefician muy mayoritariamente de la angioplastia primaria, la técnica elegida de forma preferente para tratar un infarto de miocardio siempre y cuando no hayan pasado más de 90 minutos, aproximadamente, desde que comenzaron los síntomas. Precisamente la dificultad para trasladar a tiempo al principal hospital de la Región a los pacientes de las comarcas más alejadas explica que en Lorca, Altiplano y Noroeste la gran mayoría de pacientes sean tratados con medicación -con trombolíticos- en lugar de con la angioplastia.

El presidente de la SMC, Juan Antonio Castillo, advierte de que «nos queda margen para mejorar la atención al infarto y, sobre todo, reducir las desigualdades entre las diferentes áreas sanitarias en el acceso a ciertos tratamientos, como nuevos fármacos, la angioplastia primaria o los programas de rehabilitación cardíaca». Castillo, que es jefe de Cardiología del Santa Lucía, propone ampliar el horario de Hemodinámica en este hospital para que se cubran las urgencias, como ocurre en La Arrixaca.

Varias estrategias

Más de 40 cardiólogos se reunieron esta semana en Murcia para analizar cómo mejorar la asistencia al infarto de miocardio en la Región. Los especialistas coinciden en que «cada vez hay más datos» que apuntan a que la angioplastia primaria es «la forma idónea» de abrir la arteria coronaria cuando queda repentinamente ocluida por un coágulo, que es lo que ocurre cuando se produce un infarto. La angioplastia permite la desobstrucción de la arteria con un cateterismo, implantando habitualmente un 'stent' o muelle intracoronario. Sin embargo, en Yecla, Jumilla, Moratalla o Lorca la distancia es excesiva como para que al paciente se le pueda someter a esta técnica, salvo que se reaccione con mucha rapidez ante los primeros síntomas. Por eso, se opta por una estrategia «fármaco-invasiva»: se administran trombolíticos para intentar eliminar el coágulo de la arteria, y se mantiene después bajo vigilancia al paciente para someterle a una angioplastia posterior si es necesario.

La Región fue pionera en España con la puesta en marcha de un servicio de Hemodinámica de 24 horas en La Arrixaca. Pero desde entonces, las desigualdades de acceso en función de la distancia a este hospital no se han conseguido eliminar, aunque sí corregir parcialmente gracias a la puesta en marcha en 2010 del Plan Regional de Cardiopatía Isquémica, también conocido como 'código infarto'. Este proyecto, inspirado en el 'código ictus', que tan buenos resultados está dando en la atención a los afectados por enfermedad cerebrovascular, ha permitido protocolizar la asistencia ante un infarto y pautar las medidas a tomar en función de la distancia con La Arrixaca y también con la UCI más cercana.

Los cardiólogos dejan claro que lo que plantean son «oportunidades de mejora» y que la atención a la cardiopatía isquémica en la Región «es buena». Si en 2002 la mortalidad se situaba en el 14%, diez años después era del 10,8%, subraya Eduardo Pinar, jefe de la Unidad de Hemodinámica de La Arrixaca. Según los datos de la SMC, actualmente la mortalidad por infarto en los hospitales es de entre un 7% y un 8%, en la media nacional.

El jefe de Hemodinámica de La Arrixaca resta importancia al desigual acceso a las angioplastias primarias señalado por el presidente de la SMC, Juan Antonio Castillo. «No hay diferencias significativas de mortalidad entre áreas de salud, lo que implica que los protocolos que se están aplicando dan buenos resultados», concluye.