La Verdad

José Ros Mayor.
José Ros Mayor. / R.M./ AGM

Un juez investiga al exedil Ros por presunto cohecho por sus contratos

  • El Juzgado de Instrucción 4 admite una denuncia de la Fiscalía contra el exconcejal de Limpieza Viaria de Murcia y su esposa, quien habría actuado como testaferro

José Ros, el una vez todopoderoso concejal del Ayuntamiento de Murcia y hombre de la absoluta confianza del entonces alcalde Miguel Ángel Cámara, y ahora condenado al ostracismo político, es el último en haberse sumado a la larga nómina de políticos investigados en la Región por supuestos casos de corrupción. Lo ha sido por decisión del titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia, Augusto Morales, quien ha admitido a trámite una denuncia presentada el pasado octubre por la Fiscalía Superior de la Región, en la que se atribuye a José Ros un supuesto delito de cohecho, entre otros que pudieran aparecer en el curso de la investigación.

La apertura de diligencias, confirmada ayer a 'La Verdad' por la Oficina de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), afecta no solo al exconcejal, sino también a su esposa, Carmen M.G., quien habría colaborado con su marido en una supuesta ocultación de comisiones, que Ros habría solicitado y/o cobrado por la adjudicación de contratos públicos.

La investigación judicial tiene su origen en las diligencias informativas que la Fiscalía de Murcia abrió hace más de un año, a raíz de la denuncia presentada por un particular. Los indicios del supuesto cohecho se habrían consolidado gracias a los análisis realizados por la Guardia Civil y la Agencia Estatal Tributaria y, de otro lado, a declaraciones de dos empresarios que -según otras fuentes conocedoras de este asunto- habrían manifestado que recibieron unas presuntas exigencias de dinero por parte de Ros a cambio de aparentes garantías para adjudicarse un concurso público.

No es causa compleja

El magistrado Augusto Morales, quien se hizo cargo de ese juzgado meses atrás, después de años en la Audiencia Provincial, ha admitido a trámite la denuncia del Ministerio Público, aunque según las mismas fuentes ha rechazado que la investigación sea declarada secreta. Una razón por la cual ya ha podido personarse en la causa el principal investigado, José Ros, a quien el juzgado ya ha dado traslado, en apariencia, del contenido del caso. Todos los datos apuntan a que en breve plazo será citado a declarar, previsiblemente en calidad de investigado/imputado por supuesto cohecho.

La Fiscalía también había reclamado que la causa fuera declarada compleja, al objeto de que el plazo máximo de seis meses que la Ley de Enjuiciamiento Criminal otorga para la investigación de las causas penales pueda ser ampliado. Sin embargo, el juez ha argumentado que todavía es pronto para considerar esa posibilidad, toda vez que no se conoce cómo evolucionará la investigación ni si podrá estar o no concluida en el periodo de seis meses.

El contrato del siglo

A lo largo de su trayectoria pública, José Ros ha estado involucrado en la adjudicación de algunos de los mayores contratos, entre ellos el denominado 'contrato del siglo', que fue el que adjudicó en 2010 la gestión del servicio público de limpieza viaria y recogida y tratamiento de residuos por un periodo de veinte años. El importe total del concurso ascendía a 1.000 millones de euros, el mayor del Ayuntamiento de Murcia en toda su historia.

El nombre de José Ros apareció ya anteriormente en otras diligencias judiciales, las del 'caso Brugal', que se instruye en Alicante, cuando en unas conversaciones telefónicas grabadas a uno de los principales implicados, el empresario Enrique Ortiz, se escuchó en varias ocasiones el nombre del concejal murciano. «Yo he estado comiendo hoy con la mano derecha del alcalde, que es el concejal de área de mantenimiento y servicios (José Ros), que realmente es el hombre de confianza de Miguel Ángel (Cámara)», se le oía decir a Ortiz, en el ámbito de unas supuestas negociaciones para adjudicarse la Línea 1 del tranvía de Murcia, que iba a salir a concurso en los meses siguientes con un presupuesto de 150 millones de euros. «En el tranvía, vamos a ir y nos lo van a dar», añadía en otro momento.