La Verdad

«El caballo es el mejor psicólogo que existe contra la ansiedad»

Shelly posa con uno de los caballos que mantiene en su escuela de equitación.
Shelly posa con uno de los caballos que mantiene en su escuela de equitación. / FRAN MANZANERA / AGM
  • Shelly E. Ramírez Pino. Técnica deportiva en equitación y jefa de pista

Su madre, venezolana como ella, vino a Murcia para hacer el doctorado y después regresar a Miami. Y Shelly la acompañó. Pero, como sucede a tantos que recalan en esta tierra, ya nunca la abandonaron. De eso hace dos décadas y no piensa regresar, salvo de vacaciones. En lo que sí piensa mucho es en impulsar la escuela de hípica que regenta junto a Mercamurcia, en El Palmar, donde no solo enseñan a montar, sino que también realizan novedosas terapias contra la ansiedad y hasta colaboran en obras solidarias. Shelly Ramírez es técnico deportivo en equitación y jefa de pista, además de atesorar numerosos premios en competiciones. Y sí, es la mujer que susurra a los caballos.

-¿Es usted la mujer que le susurra a los caballos?

-(Risas). ¡Desde luego que lo soy! Y me hacen más caso que muchas personas. Son más fieles. En cuanto me ven comienzan a relinchar. Son muy agradecidos y es normal: algunos ya estaban en el matadero cuando los rescaté.

-¿Cuándo descubrió su pasión por la hípica?

-Desde que tengo uso de razón. Recuerdo que mientras realizaba un curso de monitora en Londres para perfeccionar el inglés descubrí que me gustaba más la equitación que el Derecho, que fue lo que estudié.

-¿Existe mucha afición en la Región de Murcia?

-Parece que la crisis está pasando. Pero la afición se manifiesta también en muchas otras vertientes, como la terapéutica o la solidaria.

-¿Qué tipo de terapias?

-Existen muchas personas con problemas físicos y psíquicos que mejoran tras el contacto con los animales. El caballo es el mejor psicólogo que existe. Aquí, además, trabajamos con una psicóloga y ofrecemos terapias contra la ansiedad que son fabulosas.

-¿No es un deporte caro?

-Llega un instante en que debes comprarte un caballo, claro. Por ello, para evitar ese gasto, ofrecemos caballos en alquiler. De esta forma, el jinete nunca deja de progresar porque no pueda pagarlo.

-Hablaba de una vertiente solidaria, ¿en qué se materializa?

-Por ejemplo, el próximo día 2 de noviembre celebraremos una jornada de puertas abiertas. La donación mínima será de 3 euros. Y todo lo recaudado se le entregará a la familia de una niña, Lucía, que necesita ir a Boston para someterse a una operación.

-Es una gran idea. ¿De cuántos caballos disponen?

-De unos 20.

-¿Y cuál es su favorito?

-Una bebé, de nombre 'Empty', que apenas tiene cuatro meses. En casa tengo también a su madre y a su abuela, que fue una fenómena en salto. Pero hay otros; en la Fiesta de la Zanahoria puede verlos.

-¿La fiesta de qué...?

-De la Zanahoria. Será el próximo día 27. Todo el mundo que quiera montar gratis puede venir a vernos, con la condición de que traiga una zanahoria. Toda la información está en mi web ('www.hipicadeshelly.com').

-Usted, americana que vive en España, ¿por qué caballo se decantaría: por el que llevaban los indios o por los que montaban aquí los árabes?

-(Ríe). Los caballos que me gustan son los de deporte. Mis preferidos son los de raza holandesa.

-Y entre caballos y yeguas, ¿qué elegiría?

-Las yeguas son mucho más listas, claro.

-Me ahorro una pregunta que igual la pone en un compromiso y...

-(Risas). No se la ahorre. La respuesta es que sí.

-¿Qué sí qué?

-Que las mujeres también suelen ser más listas.