La Verdad

La lucha contra las redes saca del mercado más de 174.000 falsificaciones en tres años

  • Las asociaciones alertan de que las organizaciones usan este negocio para financiar actividades como el tráfico de drogas o la prostitución

Pasan desapercibidos en los mercadillos, en las tiendas y ahora también en internet, pero los productos falsificados esconden tras de sí un auténtico negocio. Las organizaciones dedicadas a la comercialización de falsificaciones han movido en los últimos años millones de objetos por todo el país obteniendo jugosos beneficios. Según los datos facilitados por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, solo en los tres últimos años los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se incautaron en España de más de 11 millones de objetos fraudulentos. En Murcia, las aprehensiones superaron los 174.500 productos. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado intervinieron solo el pasado año más de 4.700.000 productos falsificados que, de haber llegado al mercado, podrían haber generado a estas bandas unas ganancias superiores a los 300 millones de euros.

El director general de la Asociación para la Defensa de la Marca (Andema), José Antonio Moreno, alerta de que los grupos organizados que se encuentran tras este negocio utilizan los pingües beneficios que les reporta para sostener otras actividades, como el tráfico de drogas, la prostitución o el comercio de armas. «El consumidor no ve qué hay detrás», recalca. «Hay gente que está haciendo verdaderas fortunas». El director de Andema asegura que estas redes actúan como un holding y que aprovechan que el negocio de las falsificaciones ofrece, a la vez, jugosos beneficios y una penalidad escasa. «Lo utilizan claramente como una forma de financiación».

El pasado año, la cifra de detenciones y operaciones por estos ataques a la propiedad industrial se redujo notablemente. De acuerdo con los datos del Ministerio de Industria, en 2014 se destaparon 37 casos de piratería -todos esclarecidos- en la comunidad, un 33,9% menos que en el año anterior. La Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron a 18 personas por estos delitos, frente a las 47 arrestadas en 2013. La cifra de productos intervenidos también fue mucho menor, casi una cuarta parte: 11.384 frente a los 43.760 del año anterior. El montante resulta apenas una décima parte de los más de 119.000 falsificaciones incautadas en la Región a lo largo de 2012.

El director general de Adema destaca, en este sentido, el trabajo y la coordinación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. «La venta física de estos productos está estabilizada gracias a la labor policial», recalca. Un 31,3% de los objetos aprehendidos en 2014 se encontraron en naves y fábricas y un 27,4% en tiendas, de acuerdo con las cifras del Ministerio. El problema ahora, advierte Moreno, es internet. «Es un fenómeno que crece año tras año y las herramientas para atajarlo son escasas». El director general de Andema asegura que en torno al 25% de este negocio se mueve ya en las redes. En esta batalla, explica, entran en juego normalmente diversos países con sus diferentes jurisdicciones. «Internet y la justicia tienen tiempos totalmente diferentes».

El comercio de ropa y calzado que simula conocidas marcas es el rey. Más de un 37% de los objetos intervenidos el pasado año entraban en esa categoría. Andema muestra su preocupación, sin embargo, por el crecimiento de otro tipo de productos, como los juguetes, que el año pasado ya supusieron el 8% de todo el material incautado. Estas redes comercializan también relojes, aparatos electrónicos, cosmética y un largo etcétera. «Es un mercado que funciona como el lícito», asegura Moreno. «Son muy reactivos».

Tanto Andema como la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) tienen claro que la concienciación es la clave. «Es difícil convencer al ciudadano, que ve que el producto es más barato», recalca Moreno, «pero detrás hay mafias que explotan a inmigrantes, hay blanqueo de capitales, cierre de comercios...».