La Verdad

El CEBAS demuestra que las aguas depuradas son aptas para regar plantas

  • Los investigadores han comprobado que varias especies ornamentales resisten niveles relativamente altos de salinidad

Una tesis doctoral realizada en el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS -CSIC) demuestra que las aguas residuales depuradas (ARDs), con niveles de salinidad relativamente altos, pueden ser empleadas para el riego de plantas ornamentales para su uso en paisajismo.

El trabajo, realizado por José Ramón Acosta Motos y dirigido por los doctores María Jesús Sánchez Blanco y José Antonio Hernández Cortés, describe las respuestas adaptativas de dos especies de la familia de las mirtáceas -'Myrtus communis L' (Mirto) y 'Eugenia myrtifolia L' (Eugenia)- en respuesta a la salinidad.

Según explicó ayer el CEBAS-CSIC en una nota de prensa, los resultados de este estudio muestran que las aguas depuradas, empleadas con una fracción de drenaje adecuado, son una fuente alternativa de agua útil para el riego de estas dos especies vegetales, dada la escasez de recursos hídricos convencionales, especialmente en regiones áridas como las del sureste de la península Ibérica, siempre y cuando no se superen los 8 dS/m de conductividad eléctrica.

Ahorro en fertilizantes

Por otro lado, y debido al alto contenido de diferentes nutrientes que pueden contener, las referidas aguas depuradas permiten un ahorro en fertilizantes y minimizan los efectos tóxicos producidos por las sales. En un estudio comparativo, realizado con disoluciones preparadas que contienen sal común, (NaCl), las plantas de Mirto y de Eugenia responden de una forma diferente, explica el CEBAS.

Por ejemplo, las plantas de Eugenia ponen en marcha cambios en la anatomía foliar y en los parámetros de fluorescencia de clorofilas relacionados con una mayor eficiencia fotosintética que están encaminados a favorecer la fotosíntesis, asociada con una mayor eficiencia en el uso del agua. Por el contrario, las plantas de Mirto presentan mecanismos de tolerancia más rústicos, cutícula engrosada, menor área foliar y mayor control estomático con el fin de limitar las pérdidas de agua por transpiración. Estos datos pueden ser importantes en un contexto de cambio climático, apuntan los investigadores, ya que estas especies toleran la salinidad y la sequía. Las plantas de Eugenia aguantan incluso condiciones de alta intensidad luminosa.

Los resultados obtenidos pueden ser muy valiosos en estudios interdisciplinares para estimar el significado ecológico del estrés salino en determinadas especies vegetales, subraya el CEBAS-CISC.